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El nuevo Seat Arona supone la llegada de la marca española al segmento de los SUV de tipo utilitario o urbano. Desde el punto de vista técnico es prácticamente un Ibiza, pero con un nuevo diseño exterior y mayor altura respecto al suelo. Lo hemos conducido en la presentación internacional en Barcelona.

Cuando alguien te pregunta como es el Arona, lo más fácil es decir: “un Ibiza alto, un poco estilo SUV, y recuerda también al Ateca”. Y la siguiente gran cuestión puede ser: “¿y merece la pena comprarlo en lugar del Ibiza?”.

Parece que la razón de ser del Arona es su estilo, que para muchos clientes resultará más atractivo y aventurero que el del Ibiza. Además ya se sabe que el diseño es la principal razón de compra para los clientes españoles, o sea que su desarrollo tiene bastante sentido. De hecho Seat está logrando unos resultados comerciales muy buenos durante 2017, con un aumento de las matriculaciones en España del 19,7% durante los tres primeros trimestres.

No obstante hay que tener claro que el estilo todoterreno del Arona es solo eso, estilo, ya que no puede llevar tracción total, reductora o control de descenso, atributos de los que puede presumir los modelos con mayores o menores capacidades todoterreno.

Lo que ha hecho Seat con el Arona no es una estrategia novedosa, y otras marcas ya han hecho lo mismo. Es decir, desarrollar un pequeño SUV a partir de un utilitario, y los resultados comerciales han sido muy buenos. Ahí está el Renault Captur, derivado del Clio, o el Peugeot 2008, que tiene su origen en el 208.

Es más largo que el Ibiza pero la distancia entre ejes es prácticamente la misma.

El Arona mide 4.138 mm. de largo, mientras que el Ibiza se queda en 4.059 mm. No obstante la distancia entre ejes del Arona es de 2.566 mm, y la del Ibiza 2.564, prácticamente igual. Por eso el espacio interior también es igual menos la altura respecto al techo, que es mayor al ser el coche más alto (1.543 mm. frente a los 1.444 del Ibiza).

Un punto fuerte del Arona es que emplea la nueva plataforma MQB A0 del grupo Volkswagen, la misma que ha estrenado el nuevo Ibiza y el Volkswagen Polo recién presentado. Los paneles de la carrocería del Arona son completamente diferentes a los del Ibiza, aunque las puertas son “iguales parcialmente”, como nos ha confirmado un responsable del departamento de desarrollo. El coche se fabrica en la factoría de Martorell.

Al volante la posición de conducción más alta, pero tampoco se siente una gran diferencia respecto al Ibiza. El asiento va 30 mm. más alto, pero en total, teniendo en cuenta suspensiones y ruedas, el conductor va 50 mm. más alto que en Ibiza.

En todo caso esto no se traduce en una carrocería que oscila con facilidad, sino que es preciso y cómodo a la vez. Hemos destacado muchas veces la excelencia de la puesta a punto de los Seat y en el Arona volvemos a comprobarlo. El interior y el cuadro de mandos es calcado del que lleva el Ibiza, moderno y de alta calidad.

La gama de motores está formada por dos versiones TSI de gasolina de 95 y 115 CV, ambos tres cilindros 1.0 con turbo. El más potente se puede pedir con cambio automático de doble embrague DSG.

También se podrán comprar los excelentes diesel 1.6 TDI de 96 y 116 CV, y habrá además un gasolina de estilo deportivo 1.5 turbo de 150 CV. Seat apuesta además por una versión TGi que podrá funciona con gasolina o gas natural comprimido (GNC) y que rendirá 90 CV.

Condujimos primero el TDI de 116 CV, algo ruidoso pero todo lo potente y ahorrador que se puede exigir a un modelo con las siglas TDI. Su par máximo de 250 Nm desde solo 1.500 rpm. le permite recuperar mejor que el 1.0 TSI de 115 CV, que rinde 200 Nm de par a 2.000 rpm. Rodando a un ritmo alegre por carreteras secundarias apenas pasó de 6 litros a los 100 km. Lo peor de los TDI es que cuestan unos 2.000 euros más que sus hermanos de gasolina.

No obstante las mecánicas TSI turboalimentadas ofrecen un gran rendimiento a cualquier régimen, más que suficientes para mover el Ibiza con alegría y dinamismo. El de 115 CV acelera de 0 a 100 km/h en 9,8 segundos y recupera bien.

Se ofrecen cuatro niveles de acabado para el Ibiza: Reference Plus, Style, Xcellence y FR. Desde el más económico llevan de serie el aire acondicionado y el asistente de frenada en ciudad “Front Assist”. También la radio con pantalla táctil de 5 pulgadas. El “Drive Profile” para adaptar el estilo de conducción (Normal, Eco o Sport) es de serie en FR y opcional en Xcellence. En FR también se puede pedir una suspensión adaptativa, Normal o Sport.

Tambien hay gadgets para la conectividad con el Smartphone o el equipo de sonido de 300W y seis altavoces. Detalles como el cargador inalámbrico del móvil (va más lento que si lo cargas por cable) será para algunos clientes más importante que la potencia del motor o su capacidad de aceleración.

Este detalle en el montante trasero hace referencia al término Cross Over, según sus diseñadores.

Respecto al precio de inicio, el oficial es del 17.300 euros para el más barato, el 1.0 con 95 CV Reference Plus. Y de 19.320 euros para el TDI 95 CV Reference Plus. No obstante entregando coche y con descuento el precio será de 13.900 euros, y de hecho esa es la tarifa que se anunciará en la campaña publicitaria de lanzamiento. Ya se pueden ver coches en los concesionarios, aunque la campaña de lanzamiento empieza en noviembre.

El maletero tiene una capacidad de carga muy buena, con 400 litros.

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