Lo que hoy tenemos aquí es el último capítulo de éxito de Citroën en sus 100 años de historia, que justo se han cumplido este 2019. El C3 Aircross fue el primer SUV de la marca en llegar, después su hermano mayor el C5 Aircross, y en dos años ha conseguido llegar hasta las 240.000 unidades, 24.000 de ellas solo en España. Hoy probamos su última combinación de motor y caja de cambios, el bloque gasolina más potente con su nueva caja automática EAT6.

¿Por qué ahora? Porque antes esta transmisión no estaba ligada al motor PureTech de 130 CV. Una EAT6 de seis velocidades, obvio, que ha ganado en refinamiento, eficiencia y precisión de cambio. Su llegada implica que el otro bloque gasolina disponible, el de 110 CV, solo está disponible con cambio manual de seis velocidades.

Parece una alianza ganadora, y lo es, porque una de las virtudes que Citroën persigue con el C3 Aircross, y toda su gama, es el confort, así que ¿nada mejor que no tener que meter tu las marchas no? El motor ya lo conocíamos, sencillo y muy solvente para el bajo peso del modelo francés, que sin ser la panacea en prestaciones logra moverlo muy bien, lo suficiente para no demandar más potencia en todo momento. El único punto que no convence es su vibración, pero el ruido que llega al habitáculo del vano motor es muy bajo a velocidad constante.

Pasando al protagonista del día, su caja de cambios, se comporta de forma brillante en lo que a engranar marchas con disimulo se refiere uno. No es que sea invisible, pero para ser un convertidor de par, trabaja muy bien. Disponemos de un modo manual, pero sin levas en el volante, solo a través de la palanca en su posición secuencial, hacia arriba sube marcha, hacia abajo reduce marcha, intuitivo. Funcionando junto al motor gasolina convierte a este Citroën C3 Aircross en un SUV de lo más encantador para convivir en el día a día.

Por lo demás todo sigue igual hasta que llegue el restyling de turno. Un diseño muy francés, joven y fresco, con la personalización por bandera, pues las combinaciones de colores de carrocería y techo permiten hasta 85 versiones diferentes, y podemos añadir el pack color para darle un toque extra de vistosidad.

Citroën C3 Aircross

Por dentro el espacio es bastante bueno para un SUV de su categoría, el segmento B. Hay muchos huecos portaobjetos y en las plazas traseras un adulto cabe sin problemas en cuanto a espacio para rodillas y cabeza. Sin embargo me ha sorprendido que el asiento del copiloto no tiene regulación en altura, por lo que si eres alto como yo, y optas por el fabuloso techo panorámico, tendrás que reclinar el respaldo un poco más de lo normal para no despeinarte.

Peluquería aparte, el C3 Aircross cuenta con una modularidad muy amplia, pues la banqueta trasera se puede desplazar hasta 15 cm, ganando espacio para los pasajeros o para la carga, lo que nos deja un maletero de hasta 520 litros. La fila posterior se abate en 40:20:40, e incluso podemos abatir el asiento del copiloto por si no queremos pagar los portes de Ikea o llevar una tabla de surf. En total podemos tener hasta 1.289 litros de maletero.

No falta la tecnología, con hasta 12 sistemas de asistencia a la conducción, 4 de ellos de serie, o el famoso Grip Control, que incluye el sistema de ayuda de descenso de pendiente, una opción muy demandada hasta la fecha.

El precio de partida, sin descuentos, para este Citroën C3 Aircross con el motor PureTech 130 y el cambio EAT6 es de 22.600 euros.

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