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La colaboración de BMW y Toyota está en boca de todos siempre cuando se menciona el nuevo Toyota Supra o el BMW Z4, este último es el protagonista de nuestra prueba, más concretamente el BMW Z4 M40i. Quizás estamos equivocados en centrarnos en dicha colaboración y estamos evidenciando lo más importante, el rival en el que BMW se fijó a la hora de desarrollar la nueva generación del Roadster.

Y es que no es otro que el Porsche 718 Cayman/Boxster GTS, un deportivo de pura cepa que ha dejado el listón muy alto en este segmento. Por ello, BMW nos citó hace unos días en Portugal para probar no solamente el nuevo BMW Serie 8, sino también la nueva generación del BMW Z4.

Diseño exterior

Muy en la línea de la variante concept presentada en el pasado Salón de Ginebra, el BMW Z4 presenta una estética radicalmente distinta a todo lo visto. Para empezar, tenemos la parrilla de doble riñón de BMW con un patrón en cascada –alejándose del que implementan la mayoría de modelos la marca, con líneas verticales-.

La firma lumínica es la más alargada con diferencia de cualquier modelo que BMW haya fabricado, tanto delante como detrás vemos tecnología LED en los faros (opcional con tecnología LED adaptativa). Además, un aspecto que le hace que se vea más agresivo es las marcadas líneas del capó y detrás de las branquias laterales.

De lateral, no solo vemos que su esbelta figura describe líneas que nacen en el morro y mueren en el spoiler integrado en la carrocería, sino que monta unas llantas de nuevo diseño de 18 pulgadas, firmadas por la división M.

Posee una capota de lona –no se espera variante ni coupé ni con techo rígido, de momento- que puede abrirse y cerrarse en 15 segundos con reloj en mano, incluso circulando hasta un máximo de 50 km/h. Podemos elegir entre dos colores: negro de serie y con un color Anthracite con toques de plata como opción.

La zaga recuerda a la del Serie 8 pero, como ocurre en la delantera, la firma lumínica trasera se extienda más en los laterales que hacia el logo de BMW. Esto le proporciona una gran anchura visual, unido a un escape doble trapezoidal que junto al alerón trasero estilo “duck-tail” ponen la guinda al pastel.

El chasis es completamente nuevo, el mismo que monta la nueva generación del Toyota Supra. Unido a este, se implementa una suspensión de doble brazo en la parte delantera y configuración multilink en la trasera.

Interior

Su configuración está enfocada claramente al conductor. En ella vemos una elegante pero deportiva interfaz, en la que destaca el novedoso BMW Operating System 7.0. Se trata de un panel de instrumentos completamente digital que abre una nueva era tecnológica en BMW –igual que la que monta el nuevo BMW Serie 8 y BMW X5-. Ahora, toda la información necesaria se proyecta de forma clara, con la posibilidad de llevar la navegación integrada en este. Además, también presenta un nueva pantalla táctil central de 10 pulgadas, con multitud de menús más intuitivos que nunca.

Tanto el Conductor como el copiloto pueden disfrutar de unos asientos desarrollados en exclusiva para este modelo, con reposacabezas integrado. En cuanto a los acabados del interior, tenemos cuero Vernasca como estándar en la variante sDrive30i, con la posibilidad de elegir entre el negro, blanco Ivory, Cognac y Magma Red para su tapicería. En la variante más deportiva de todas, la BMW Z4 M40i, se incluye de serie un acabado en Alcantara con pespuntes en azul.

Como toque elegante, el aluminio satinado puede equiparse con el acabado Sport Line, con un nuevo color, el Cerium Grey, como exclusiva para el M40i. Para mayor deportividad, el paquete deportivo M y BMW M Performance añaden volante M en cuero, pedales M y reposapiés M de serie.

En el maletero se ha aumentado la capacidad; más concretamente un 50% con respecto a su predecesor. Como consecuencia de ello, ahora llega hasta los 281 litros tanto con o sin capota.

Motor

La nueva gama del BMW Z4 trae una variante M Performance como la más potente de todas. Se trata del BMW Z4 M40i, el cual presenta un bloque de 3.0 litros y seis cilindros en línea que combina de forma armoniosa deportividad y eficiencia. Este motor logra desarrollar hasta 340 CV y 500 Nm; cifras que le bastan para lograr el 0-100 en solo 4,6 segundos. Como hemos dicho, la eficiencia también se hace presente en el tren de potencia, ya que solamente consume 7,4 l/100 km.

También tenemos motores más pequeños de cuatro cilindros. El primero se trata de un 2.0 litros de 258 CV y 400 Nm –para el BMW Z4 sDrive30i-, disponible para el BMW Z4 sDrive30i. En solo 5,4 traspasa la barrera de los 100 km/h, unido a un consumo de 6,1 l/100 km.

Son 197 CV y 320 Nm lo que puede desarrollar el BMW Z4 sDrive20i entre las 4.500 y 6.500 rpm. El consumo es el mismo que en el motor anterior, 6,1 l/100 km. Todos los motores cumplen la estricta Euro 6-d TEMP.

Para transmitir toda la potencia al eje trasero, la nueva generación del BMW Z4 presenta una transmisión automática steptronic de 8 velocidades, con unas relaciones más cortas para exprimir más el motor del BMW Z4.

Sensaciones

Alocadamente ágil, como era de esperar. La nueva generación del BMW Z4 no solo luce un “cuerpo” más atractivo, sino que el bloque de seis cilindros que monta es increíblemente explosivo. Como consecuencia de ello, el Z4 M40i es hasta 3 segundos más rápido en el “Infierno Verde” que el M2. Esta misma variante fue la que tuvimos oportunidad de probar.

Ante tal premisa, mis expectativas estaban por las nubes, como no. Lo primero que sientes cuando tienes delante al nuevo BMW Z4 M40i es que es más ancho de lo que pensabas. Ha crecido en todos los sentidos, presentando una longitud de 4,32 metros de largo (+85 mm frente a su predecesor), 1,86 metros de ancho (+74 mm) y 1,3 metros de alto (+13 mm).

La posición del conductor es muy baja, de las mejores en este sentido que he tenido el placer de probar. Estéticamente, es de lo mejor que he visto desarrollar a BMW, una auténtica belleza renacentista. Dentro la atmósfera no decae, como es evidente. Quizás sea más elegante que deportivo en el interior, pero me gusta el contraste de líneas radicales por fuera, y un concepto más sofisticado para la configuración que vemos mientras conducimos.

Dejamos los detalles para más tarde y pulsamos el botón de arranque… Como no puede ser de otra manera, un sonido celestial emana de los escapes deportivos M. El bloque del BMW Z4 M40i empuja de forma inmediata, pegándonos al asiento; todavía no hemos puesto Sport Plus… la cosa promete. A su vez, tras un par de curvas noto el buen trabajo del chasis. Es muy rígido y no noto que vaya en un Roadster, ya que todo está bien sujeto y sin crujidos extraños.

Bendita propulsión…

Tras ese primer acelerón en modo Confort, no tardé en seleccionar el más deportivo de todos, en el cual me moví en el 80% del tiempo. La dirección comparte la misma precisión que un cirujano; extremadamente directa y deportiva en el modo Sport y Sport Plus. La dureza no decae en exceso en el modo más confortable, pero si se nota más liviana y apta para el día a día. La distribución perfecta de peso (50% delante y 50% detrás) le hace que se mueva de forma muy eléctrica, pero a la vez segura.

Si por algo enamora el BMW Z4 M40i no es solo por sus curvas, sino por lo bien que traza las de la carretera. El aplomo es sensacional, ningún balanceo de carrocería perceptible y los petardeos que salen del escape son adictivos. Para parar los 340 CV de potencia, el nuevo M40i dispone de unos frenos M Sport, con pinzas específicas; como conecuencia de ello, responden de forma esperada, más que suficiente.

Ante la llegada de esta variante BMW Z4 M40i me pregunto: “¿Si esto lo hace una variante deportiva, cómo será el Z4 M?” De momento, solo vivirá en nuestra imaginación, ya que según nos dijo la marca el BMW Z4 M40i será el tope de gama, y no se esperar variantes M para el modelo. Pero tiene sentido, ¿para qué desarrollar una variante que ya de por si es más veloz que un BMW M2? ¿No se desvirtuaría un poco la gama?

Las nuevas generaciones vienen pisando fuerte; si las nuevas variante deportivas son más rápidas y precisas que los vehículos M actuales, no podemos imaginarnos de lo que puede ser capaz de desarrollar la firma con la nueva generación de los modelos firmados por M Sport… Ya lo comprobamos con el BMW M5, letal en todo los sentidos, más potente que ningún BMW hasta la fecha –a la espera del futuro M8-.

El rival juega en casa…

Ahora llega un Roadster que miró dentro de su propio país para desarrollar una máquina perfecta y digna adversaria del Porsche Cayman /Boxster GTS 2018. Esto son palabras mayores, porque el BMW Z4 no se ha desarrollado mirando al nuevo Toyota Supra, sino al pequeño deportivo de la marca de Stuttgart.

Ambos son muy deportivos, de hecho es de lo mejor que puedes comparte dentro de su nicho, pero claro… lo bueno hay que pagarlo… El Porsche parte desde los 86.390 euros en carrocería coupé; si optamos por la unidad descapotada –Boxster- nos costará algo más de 2.000 euros. Por otro lado, tenemos el BMW Z4 2019 que parte desde los 70.750 euros para la variante M40i.

Las sensaciones son muy parejas, pero quizás el 718 fuera más rápido en los cambios de marcha –además que tiene 25 CV más, aunque 80 Nm menos de par-. Sin embargo, el motor bóxer del GTS “jugaba” mejor a altas vueltas, mientras que el bloque del BMW Z4 M40i empujaba mejor a bajas.

A pesar de ello, es difícil determinar sus prestaciones dinámicas sin subirse a uno nada más bajar del otro. Tendremos que hacer un par de llamadas…

Precio

BMW Z4 sDrive20i: 48.900 euros.

Z4 sDrive30i: 56.300 euros.

Z4 M40i: 70.750 euros.

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