Hace un tiempo, la moda de los SUVs que tan acostumbrados estamos de ver subió como la espuma. Decíamos entonces que el tipo de clientes había cambiado, que buscaban un coche más alto, con más habitabilidad interior, maletero y con más presencia en carretera. El mundo cambia muy deprisa, aunque parece que el segmento de los todocamino no cambia, simplemente evoluciona. Debido a la alta demanda de SUVs de proporciones descomunales por parte de Estados Unidos y China, varias marcas están respondiendo a esta llamada, y una de ellas es BMW con el nuevo BMW X7.

Hablamos del más grande de la gama y es el modelo de proporciones más desmesuradas que BMW ha tenido el placer de desarrollar. Un vehículo que no solo presenta un cambio de aires, sino que quiere mantener el ADN deportivo de la marca en un segmento que es de todo menos deportivo. ¿Habrá dado BMW en el clavo?

Diseño

Lo primero que llama la atención es la enorme parrilla, con los dos riñones típicos de BMW. Esta presenta unas compuertas que se abren y se cierran dependiendo de la exigencia aerodinámica y a nivel de refrigeración del motor. Flanqueando a estas vemos los nuevos faros con tecnología LED, de diseño muy afilado. Estos equipan tecnología Laserlight de serie, los cuales pueden tener un alcance lumínico de 600 metros (ya estaban presentes en el BMW i8 y el nuevo BMW X5).

El paragolpes equipa unas tomas de aire muy voluminosas y unas protecciones que podemos equipar con inserciones cromadas o más deportivas dependiendo del acabado elegido.

Si de frente el BMW X7 ya es impresionante, de lateral vemos sus grandes proporciones. Estamos hablando de un coche de 5,15 metros de largo, 2 metros de ancho y 1,8 metros de alto. En cotas estaría a medio camino entre un BMW Serie 7 convencional y un Serie 7 de batalla larga. Destacan las enormes llantas de aleación, que pueden ir desde las 20 hasta las 22 pulgadas. También vemos unas taloneras de diferentes diseños, con la implementación de un acabado en cromado. En el techo tenemos un cristal panorámico de tres partes, el cual tiene pequeños LED en su estructura, con la posibilidad de elegir el tipo de iluminación en cada momento.

 

La zaga presenta un diseño más elegante, pero sin renunciar a su deportividad. Vemos un ancho portón trasero, así como ambos faros traseros LED unidos por una franja cromada, muy al estilo del BMW Serie 7. En la parte baja, vemos un paragolpes robusto, con dos tomas de escape trapezoidales, similares a las que monta el BMW Z4.

Interior 

Una vez dentro del BMW X7, es otro nivel. Tenemos la nueva generación de sistema de infoentretenimiento de BMW, con una pantalla central de 12,3 pulgadas. A su vez, también tenemos un panel de instrumentos digital de 12,3 pulgadas, al igual que el BMW Serie 8. El volante es de nuevo diseño, aunque tenemos diferentes a elegir dependiendo el acabado.

La consola central presenta detalles tan exclusivos como el pomo de la palanca de cambios, el cual está realizado por cristales de Svarovski -también presente en el Serie 8 o X5-. La botonería de alrededor accede a diferentes funciones del sistema de infoentretenimiento, así como a los distintos modos de conducción y configuración de la suspensión neumática.

Los asientos del BMW X7 están acabados en cuero de alta calidad, con la posibilidad de ventilación y calefacción. La segunda fila presenta la posibilidad de equipar dos asientos individuales como opción, con un total de 6 plazas (de serie el BMW X7 llega con 7 plazas). Esta también ofrece la posibilidad de desplazarse longitudinalmente 14,5 cm, lo que mejora la habitabilidad para los ocupantes de esta fila. También tenemos otras dos plazas en la parte trasera, en la tercera fila.

Todos los asientos pueden abatirse desde una botonería que se encuentra en el maletero del X7, o de forma individual de forma manual.

El maletero, como podrás esperar, es inmenso. Tiene una capacidad de 750 litros con la segunda fila en su sitio; 365 litros con todos los asientos en su posición, así como 2.120 si abatimos la segunda y tercera fila. Como puedes comprobar, problemas de espacio no vas a tener.

Motores

El BMW X7 llega con tres motores, dos de ellos diésel y tan solo uno de gasolina. Este último motor es el xDrive40i, mismo motor del BMW Z4, el cual tiene 340 CV de potencia y 450 Nm de par. Su 0-100 km/h es de 6,1 segundos, con un consumo medio de 8,7 l/100 km.

Por otro lado, la gama diésel parte con el xDrive30d con 265 CV y 620 Nm de par. Los 100 km/h los alcanza en solo 7 segundos, y un consumo de 6,5 l/100 km. El tope de gama, el M50d llega con 400 CV y 760 Nm de potencia. Su cifra de aceleración es impresionante, mueve las casi 2,5 toneladas en solo 5,4 segundos. El consumo medio se sitúa en 7 l/100 km.

Presenta el nivel de equipamiento Design Pure Excellence (con inserciones de cromado en el exterior, así como un interior más elegante), el paquete deportivo M (paragolpes, llantas e interior más deportivo) y también goza de las opciones exclusivas del programa BMW Individual.

Sensaciones

Un modelo muy esperado, no podía esperar por probarlo. El BMW X7 se nota increíblemente grande por fuera, así como por dentro. Nada más subirte en él, notas que no has estado en un coche con una posición tal de… como decirlo, ¿poder? Es una sensación de que puedes con todo, ya que no solo dispones de un grado de tecnología muy alto, sino que posee una mecánica y chasis que acompañan a lo que esperas de un modelo BMW, pero esta vez desde un segmento relativamente nuevo para ellos.

El segmento de los modelos de lujo tiene otras prioridades; entre ellas se desmarcan el confort en marcha, aislamiento acústico de todo tipo, niveles de tecnología y acabados sobresalientes y con un buen motor.

Durante nuestra prueba, tuvimos la ocasión de probar el motor de acceso, el xDrive30d, el bloque diésel de 265 CV. Es un motor ya presente en otros modelos de la marca y ya cuenta con una mecánica más que refinada para este tipo de vehículos. Se muestra enérgico y reactivo a bajas vueltas, por encima de las 4.000 rpm la curva de potencia desciende rápido (momento en el que la caja automática cambia de marcha). El par es lineal, lo que hace que tengamos siempre potencia de forma constante.

La transmisión steptronic de 8 velocidades ya la probamos en otros modelos como el Serie 8, y es que no nos puede gustar más. Es una transmisión perfecta en todo tipo de circunstancias; si quieres que ejecute los cambios automáticamente, siempre cambiará en el momento exacto y dependiendo del modo elegido, para tener siempre la potencia disponible. Por otro lado, si posicionamos la palanca en cambios manual, las levas de aluminio nos permiten cambiar entre marchas de forma fluida y rápida. Sin duda, una de las mejores transmisiones automática que hay en el mercado, muy versátil.

Dado que es un coche de casi 2,5 toneladas, te esperas que sea perezoso, ¿verdad? Pues es lo mismo que pensé yo antes de probarlo. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. A pesar de que, como es obvio, es un coche muy pesado, no se nota torpón y tiene una agilidad no propia de sus cotas.

Muy cómodo en todos los terrenos

Por carreteras secundarias se siente muy grande el coche, aunque no llega a incomodar en absoluto este hecho. Por carreteras más abiertas, como autovías, se desenvuelve mucho mejor; en estas, es donde se nota para qué está diseñado el BMW X7, para tragar kilómetros como si no hubiera un mañana, sin que tú lo notes. Por ello, el BMW X7 está más centrado en dar comodidad en marcha, en vez de altas prestaciones dinámicas. Sin embargo, de estas últimas no exento.

Cuando atacamos una curva de forma más agresiva, notamos que el morro subvira ligeramente, pero rápidamente el eje trasero direccional marca la trazada ideal para redondear bien la curva. De esta forma, también se consigue un paso de curva muy notable gracias a las barras estabilizadoras en ambos ejes (opción), que evitan que existen balanceos de carrocería acusados a la hora de tomar una curva.

La suspensión neumática que equipa de serie es sorprendente. Es increíblemente cómoda para carretera, y firme si activamos el modo Sport. Sin duda, esta suspensión está más enfocada al confort que a prestaciones dinámicas. Si circulamos a más de 138 km/h, esta baja 20 mm la altura general del coche, para bajar su centro de gravedad.

Por otro lado, también podemos elevarla hasta 40 mm de la posición normal, para adentrarnos en terreno offroad. Para este tipo de terrenos, podemos optar por el paquete xOffroad, el cual añade nuevos modos (xRocks, xSand, xSnow y xGravel) para afrontar diferentes condiciones.

Su consumo, en conducción deportiva, se elevó hasta los 10,5 litros/100 km. Sin embargo, no es descabellado decir que un consumo de 8 l/100 km es relativamente fácil de conseguir conducimos de forma eficiente. No es tan elevado teniendo en cuenta su peso y dimensiones.

En definitiva, el BMW X7 es un producto muy exclusivo, el cual compite directamente con el Bentley Bentayga o incluso el Rolls-Royce Cullinan. No se muestra tan ostentoso como estos, pero en su lugar ofrece una elegancia más cercana, con líneas muy agresivas y una habitabilidad cumbre del mercado. En pocos SUVs de 7 plazas la tercera fila es usable, pero en el X7 puedo decirte que yo, con 1,80 metros de alto, he circulado a más de 100 km/h sin problema alguna. Es más, he ido más cómodo que en otros coches en los asientos delanteros. Por tanto, se trata de un auténtico SUV de 7 plazas, elegante, cómodo, sofisticado, tecnológico y con un toque deportivo.

Precio

La gama del BMW X7 parte desde los 98.950 euros en la variante xDrive30d (265 CV). Sigue el xDrive40i (340 CV) por 99.950 euros, junto con el M50d (400 CV) como tope de gama desde 124.000 euros.

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