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A mediados de los años ochenta, antes de la llegada del Porsche 964, el 911 empezaba a mostrar signos de envejecimiento y esto produjo un cierto distanciamiento de la marca por parte de los clientes de vehículos deportivos. En esa década, el 911 había empezado con una motorización 3.0 y 188 CV del modelo SC, pasando por los 204 CV del mismo modelo hasta la aparición del Carrera 3.2, en 1984, donde hasta 1989 la motorización fue de 3.2 y 231 CV. Cada modelo, aparte de los aumentos de motorización y potencia, incluía unas determinadas mejoras respecto a los anteriores, pero quizás no tan importantes como para ser valoradas por los compradores, lo cual podía llegar a comprometer no solo el liderazgo de la marca en este segmento, sino su misma supervivencia.

911 Carrera 4 Coupé de 1988

El primer 964

El departamento de investigación y desarrollo de Zuffenhausen había tomado buena nota de la situación en que se encontraba la marca y como consecuencia de ello en 1989 Porsche lanza el 911 Carrera 4, con denominación interna 964. Un 911 con más del 80% de sus componentes nuevos y con innovaciones revolucionarias para un deportivo de la época.

911 Carrera 4 Cabriolet de 1990

Aparte del aumento de cilindrada del motor, completamente nuevo, a 3.6 y con 250 CV, como innovación más revolucionaria el vehículo equipaba una tracción integral permanente, experimentada en el fabuloso 959, por lo que algunos denominaron al Carrera 4, quizás de una forma un tanto exagerada, “el hermano pequeño del 959”. Esta tracción actuaba en un 69% en el eje trasero y un 31% en el delantero. Otra novedad, también muy fuera de lo común, era su alerón retráctil en el capo trasero que actuaba cuando el vehículo alcanzaba los 80 km/h y dejaba de actuar cuando iba a menos de 15 km/h, este alerón servía como ayuda básica para la refrigeración, a la vez que ayudaba en la aerodinámica.

911 Carrera 2/4 Coupé de 1988

También fue el primer 911 que equipaba dirección asistida de serie y ABS. El 964 venía equipado también con un convertidor catalítico, aunque este podía ser eliminado del pedido si el cliente así lo deseaba en el momento de efectuar la compra. El diseño de la suspensión era totalmente nuevo, sin las obsoletas barras de torsión, el motor era de doble encendido y su caja de cambios de 5 velocidades. Para mejorar la aerodinámica entre otras cosas se construyó un túnel para ubicar el árbol de la transmisión y se carenaron los bajos. El Carrera 4 se construyó en carrocerías Coupé, Cabriolet, con capota eléctrica y Targa, conservando la tradición estética del 911 original. Su precio de la época fue de 114.000 marcos alemanes.

Versiones más importantes

A lo largo de su vida el 964 tuvo muchas versiones, aparte del Carrera 4, en 1990 salió al mercado la versión Carrera 2 de dos ruedas motrices traseras, también en carrocerías Coupé, Cabriolet –alguno de estos en versión Turbo look– y Targa.

911 Turbo S Leichtbau de 1992

En 1992 llegó una versión aligerada, el nuevo RS de 260 CV, en cuyo catálogo se podía ver una foto del mítico Carrera RS de 1973 con el calificativo “Reborn”, en clara alusión al padre de todos los RS. Las versiones del RS 964 3.6 fueron tres principalmente, la Basic, la versión más de circuito, RS N/GT y la limitadísima Touring de 76 unidades, mucho más cómoda y con aire acondicionado de origen. Fiel a la filosofía Porsche, hubo también variantes Turbo para el 964, cuya versión inicial fue de 3.3 de 320 CV, la mayoría de los cuales fueron en carrocería Coupé y muy pocas unidades potenciadas a 355 CV en versión Cabriolet. Del espectacular Turbo S Leichtbau (Light weight) de 381 CV solo se produjeron 86 unidades. Y, en 1993, se hizo una versión Turbo 3.6 de 360 CV.

911 Turbo S Leichtbau de 1992

Como versiones aun más “especiales” si cabe, se construyeron también los espectaculares Speedster, tanto en carrocería normal como en turbo look, el RS America y un 911 “30 years 911” Coupé con carrocería turbo look del cual se construyeron 911 unidades. En 1993 se construyeron 90 unidades del RS Coupé 3.8 de 300 CV y en 1994, 76 unidades del modelo Turbo 3.6 con carrocería “Slant Nose” con 385 CV.

911 Carrera 4 de 1988

El 964 en la actualidad

Es uno de los coches que está teniendo un alza sostenida en el mercado, por muchas razones, pero para mí la más importante es que es “el último 911 que conserva la forma del 911 original”. Hace cinco años una unidad de Carrera 4 o Carrera 2 en versión Coupé en un estado aceptable podría encontrarse por 20.000 euros, hoy en día es difícil encontrarlas por menos de 50.000, quizás hay algunas por debajo de este precio, pero su estado seguro que necesitará algunos cuidados importantes, lo cual no es nada malo, ya que es un vehículo sumamente agradecido con las reparaciones.

Pero si nos decidimos por una unidad con alto kilometraje o en un estado inferior al aceptable hemos de ser conscientes de que podemos tener algún gasto más que el de la propia compra. También creo que es importante matizar que no nos debe asustar invertir en mejoras en un modelo como este por dos razones básicas: la primera por que lo disfrutaremos mucho, y la segunda es que recuperaremos lo invertido cuando lo vendamos.

A la hora de comprar una unidad del 964 hemos de tener claro , aparte de la originalidad, que los kilómetros cuentan mucho, ya que es un coche que se puede utilizar a diario y acostumbran a llevar bastantes, por lo que a menos kilómetros más nos costará, pero esto será un factor diferencial importante al respecto de las otras unidades que hayan en el mercado que nos hará obtener sin duda, junto a un buen estado de conservación, un valor añadido a la hora de volver a venderlo.


Es muy importante poder demostrar que los kilómetros son los reales, por lo que en este caso será importantísimo es tener el libro de revisiones o facturas con kilometraje cronológico que lo demuestren, aunque lo realmente importante y esclarecedor es que el vehículo conserve el libro de mantenimiento con todas sus revisiones selladas en un Servicio Oficial Porsche; esto es un doble valor añadido para los compradores.


En cuanto a las otras versiones, hay precios de todo, sería muy largo analizarlas, todas pero si nos ceñimos a dos de las más exclusivas como son el RS y el Turbo S Leichtbau, hay que decir que la cotización de un RS básico, dependiendo del kilometraje, podría ir de los 175.000 euros para unidades en estado excelente con 100.000 km, hasta más de 300.000 euros con menos de 50.000 km y en el mismo estado. En cuanto al Turbo S Leichtbau, solo decir que hace cuatro años su valor estaba cerca de los 200.000 euros y el último subastado, en setiembre del año pasado, en la subasta que RM & Sotheby’s efectuó en Londres alcanzó el millón de euros.

Para finalizar, una vez leí algo que creo que define a todos los 911 pero aun más a este modelo en particular, creo que el autor era Reinhard Seiffert, autor de varios libros sobre Porsche, espero no equivocarme… si es así vayan mis disculpas por adelantado. Seiffert cuando acabo de probar el nuevo 964 carrera 4 dijo: “El 911 es un coche concebido para el piloto, todos los cambios que experimentó en el transcurso de su historia únicamente tuvieron la finalidad de servir al piloto. Nunca fueron cambios caprichosos”. Nunca mejor dicho…

Por: Isidre March (Consultor Porsche Classic)

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