Esperemos que a los diseñadores de Porsche les llegue algún ejemplar de este número y se paren en estas páginas. Este diseño del Team CAR ilustra cómo sería un hipotético Porsche 928 si se fabricara este año. Soñar es gratis, y viendo que los chicos de Stuttgart se han animado a sacar la esperada versión shooting brake del Panamera que fue presentado en el Salón de Ginebra 2017, ¿por qué no un Panamera Coupé? O mejor, un Porsche 928 2017.

A la berlina deportiva por excelencia no le sienta nada mal la pérdida de dos puertas con esa zaga afilada en su terminación y ensanchada en su eje. ¿Para albergar una mecánica transaxle como la del primogénito 928? Aquel Porsche de motor delantero y transmisión en la parte trasera se vendió bien pero se le consideró un bicho raro por los puristas por una sencilla razón: no llevar un motor bóxer montado sobre el eje trasero. En lugar de eso traía de serie un motor V8 atmosférico que entregaba, cómo no, toda la potencia al eje trasero. Y es que parece que los grandes GT coupé del pasado vuelven a la palestra.

A BMW la han pillado con las manos en la masa testando lo que podría ser el regreso de un BMW Serie 8 por tierras escandinavas. Aquel mítico cupé de filosofía de “Gran Turismo” dijo adiós al mundo hace ya 18 años. ¿Volverá con un V12 bajo el capó como el 850? Esperemos que BMW pueda vender más i3 e i8 para que eso pase. No faltarán los seis en línea turboalimentados y hasta una versión cabrio. Si decíamos que soñar era gratis hay que recordar que BMW y McLaren vuelven a sentarse juntos para colaborar. ¿En el nuevo Serie 8? Es posible. ¿En un nuevo McLaren F1? Al final nos acaban metiendo en nómina…


Que volverá el Serie 8 es algo que parece más seguro. Mercedes conquistó a los amantes de los grandes cupés con su nuevo Clase S Coupé, lo más parecido a un yate con ruedas que hemos probado, en el buen sentido claro. Audi no se anima a hacer crecer su  Audi A5 o quitarle dos puertas al A7, así que parece que BMW es el único que puede hacer frente a los de la firma de la estrella. Pero si en Porsche se animaran a hacer realidad la ilustración de estas páginas creo que tendríamos ganador por estética y por técnica.

De usar el V8 turboalimentado del actual Panamera con su eje trasero directriz en opción y el magistral cambio automático PDK, tendríamos de vuelta un coche tan pasional y divertido como lo fue el 928. Y seguro que a este Porsche le mirarían mejor que a aquel extraño modelo sin un motor bóxer detrás. El tiempo lo dirá, pero lo que está claro es que los grandes cupés vuelven a estar de moda.

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