Peugeot GTI: ha vuelto para quedarse

Peugeot GTI: ha vuelto para quedarse

Los GTI originales de Peugeot están entre los mejores deportivos compactos jamás fabricados. Ahora, el emblema ha vuelto. Pero… ¿sigue teniendo la misma magia?


205 GTI (1984-1994)

Peugeot 205 GTI
Peugeot 205 GTI

Qué puedes escribir sobre el 205 GTI que no se haya dicho ya? Tal vez nada. Quizá lo mejor sea simplemente salir a comprar uno sabiendo que, siempre que compres uno en buen estado, su reputación respaldará su valor y, aparte del mantenimiento necesario, podrás disfrutar gratis del que muchos consideran el mejor coche de tracción delantera jamás fabricado.

Pese a tener algunos defectos como un ralentí irregular o una dirección pesada incluso para estándares sin asistencia, el 205 GTI es capaz de sorprender a muchos en cuanto a prestaciones. De los modelos de combustión que mostramos, es el que más rápido alcanza los 100 km/h (también es el más ligero), pero no es el más potente.

Sus 130 CV al eje delantero hacen que su uso sea una auténtica aventura. Su estética puede recordarnos al Polo GTI del 1990, con esos detalles en rojo en la parte frontal y posterior de la carrocería. Lo más llamativo (y un punto a favor para nosotros) desde el punto de vista funcional es que la luna trasera es muy amplia, lo que favorece, junto a sus espejos retrovisores ampliados, una visibilidad prácticamente perfecta durante la conducción, además de hacer que la cabina y el interior estén mejor iluminados.

Interior Peugeot 205 GTI

Por muy compacto que pueda parecer, el 205 GTI alcanza los 200 km/h sin despeinarse demasiado. Su motor gasolina 1.9 de 4 cilindros en línea homologa una autonomía de más de 600 km, sorprendente cuanto menos. Según Jean-Marc Finot, hoy jefe de Stellantis Motorsport, quien desarrolló el nuevo E-208 GTI pero también trabajó en el 205 GTI cuando se unió a Peugeot en 1986, “el 1.6 tiene mejor comportamiento”.

“En los modelos ‘fase 1.5’ se redujo el avance de la dirección de 20 mm a 12 mm para que fuera compatible con el ABS. Eso suavizó un poco la dirección”. Por la posición de la barra de torsión, subvira más hacia la izquierda que hacia la derecha.


106 GTI (1996-2003) 

Peugeot 106 GTI

Cuando salió el 106 GTI, los compactos deportivos aún eran bastante livianos tanto en potencia como en peso. Pero con los años se volvieron más sólidos, caros y potentes. Piensa en el Honda Civic Type R con su motor VTEC digno de superdeportivo, o el Ford Focus RS con una suspensión que probablemente costaba tanto como el resto del coche.

Tal vez no supimos valorar el 106 GTI en su momento. Hoy sí. Era aún más pequeño que el 205, casi igual de frágil, y usaba una receta simple pero efectiva: un motor 1.6 de 120 CV en una carrocería minúscula, aprovechando el bajo peso y esa alquimia misteriosa de Peugeot para hacer que el coche se sintiera vivo.

El 205 GTI sigue siendo el icono de los GTI, pero no se puede decir que el 106 GTI esté olvidado cuando los mejores se venden por más de 10.000 euros, y una versión Rallye decente cuesta unos 20.000 euros. ¡Veinte mil! Por un utilitario francés de los años noventa… lo mismo que cuesta un Porsche 911 coetáneo en buen estado. Una nueva generación de coleccionistas siente por el 106 lo que los cincuentones de hoy sienten por el 205.

Motor Peugeot 106 GTI

Un interior de cuero al igual que en el 205 GTI, con toda la tapicería en el mismo color negro. Este modelo era más moderno en cuanto a diseño, menos “cuadradote”, pero a la vez más estilizado, con los espejos y guardabarros en la misma tonalidad que el resto de la carrocería.

El 106 GTI llegó en 1996, cuando ya esperábamos mucho de Peugeot. Aunque no decepcionó, no tuvo el mismo impacto de ser el primero. Su legado vive en su sencillez, cada vez más escasa y deseada. Personalmente pienso que cualquier adolescente con un 4 en línea que pueda recorrer alrededor de 550 km sin repostar es feliz, y si además se le añade el emblema “GTI” a la ecuación, pues más. Aunque por prestaciones, muy juvenil no es…


306 GTI-6 (1996-2001)

Peugeot 306 GTI-6

Las jerarquías tradicionales entre berlinas y compactos estaban desapareciendo allá por 1995. Los SUV falsos empezaban a imponerse. Peugeot ni siquiera se molestó en hacer una versión deportiva del sucesor del 306, el más alto y espacioso 307. Los compactos deportivos estaban cambiando: más rápidos, más complejos, más caros, más hinchados.

Como el 106 GTI, este coche representaba una forma de hacer las cosas que estaba desapareciendo. Pero el contexto cambiante solo resaltaba lo que Peugeot (en su mayor parte) hacía tan bien. ¿Qué brujería permitía a la marca lograr tal equilibrio, tal dirección y aplomo sin recurrir a materiales exóticos o software? Y con sus 1.226 kg, el 306 GTI-6 demostraba que no todo era cuestión de ligereza. Como es costumbre, el 4 en línea en los compactos de Peugeot de antes del año 2000 era una obra maestra. Las prestaciones son cuanto menos interesantes: más de 215 km/h de velocidad máxima y un 0 a 100 en 8,8 segundos.

Motor Peugeot 306 GTI-6

Hoy, si puedes elegir entre los grandes GTI de Peugeot, esta es tu opción si el frenetismo del 106 o del 205 te resulta excesivo. Tiene una conducción más adulta, más par, una caja de cambios seis marchas y un interior en ante de buena factura, a diferencia del cuero de sus hermanos. Puede que pierdas algo de agilidad por tamaño, pero no pierdes nada de tacto de dirección ni de esa perfección difícil de explicar que tiene el conjunto.

También podías optar por una versión aún más radical: los 106, 205 y 306 ofrecieron versiones Rallye que aumentaban el nervio. El 306 Rallye usaba el mismo motor que el GTI-6, pero eliminaba el aire acondicionado y los elevalunas, reducía 50 kg de peso, bajaba casi un segundo en el 0 a 100. Aquellos días ya estaban acabando… hoy ya no existen. Pero los coches siguen ahí, en los anuncios clasificados.


E-208 GTI (2026-)

Peugeot E-208 GTI

“Me contrataron en Peugeot en 1986 y mi primer trabajo fue afinar el chasis del 205 GTI”, cuenta Jean-Marc Finot. “Me compré uno, un 1.9. Trabajaba en Sochaux y una noche, tras cenar tarde, conduje 500 km para ver a mi novia en París. Creo que ese es mi mejor recuerdo al volante”.

Casi 40 años después, Finot es director de Stellantis Motorsport. Nos habla justo después de Le Mans, con sus prototipos Peugeot 9X8 acabando 12º y 17º, pero también con el lanzamiento del E-208 GTI, el primer eléctrico de Peugeot en llevar el mítico emblema. El peso del nuevo GTI casi se ha duplicado respecto al 205, pero su motor eléctrico francés triplica la potencia original con 281 CV. Lleva diferencial autoblocante, frenos de cuatro pistones y discos de 355 mm. En modo Sport, el tacto de frenada es puramente hidráulico, sacrificando regeneración por sensaciones.

Su batería de 54 kWh brutos ofrece una autonomía oficial de 350 km (menos si lo conduces como se merece). Finot destaca la gestión térmica heredada del 9X8, capaz de evitar el sobrecalentamiento incluso en Nürburgring. Un 0 a 100 km/h en 5,7 segundos y la velocidad máxima limitada a 180 km/h. No rompe récords, pero como todo GTI, no va de cifras, sino de cómo se siente.

El bastidor ha sido profundamente revisado: 30 mm más bajo, 56 mm más ancho delante y 27 mm detrás. Una nueva barra estabilizadora trasera afina la respuesta de la dirección. Michelin ha creado neumáticos Sport Cup 2 específicos, montados en llantas de 18” inspiradas en las Speedline del 205 GTI 1.9. El resto del diseño… digamos que es muy rojo.

“Nuestros ingenieros de competición son como navajas suizas”, dice Finot. “Por la mañana trabajan en el 9X8. Por la tarde, en el 208 GTI”. ¿Puede un eléctrico transmitir lo que logró el 205 GTI? Finot cree que sí. “El 205 tenía una dirección afilada como cuchilla y un comportamiento muy especial. El nuevo GTI no permite lo mismo, pero mantiene ese ADN. Estoy convencido de que lograremos algo igual de emocionante”.

¿Y qué significa hoy el emblema GTI? El 205 dejó de fabricarse en 1994, así que quienes lo vivieron nuevo ya pasan de los 45. Para los jóvenes, siempre fue un clásico, admirado por lo que leyeron en revistas como esta. ¿Tiene aún sentido ese logo? “No soy de marketing”, dice Finot. “Pero cuando hicimos el primero, no sabíamos que estábamos haciendo historia. Hoy, tampoco hace falta explicar qué es un GTI. Significa juventud, prestaciones, sensaciones. Lo hicimos hace cuarenta años. Esa novia ahora es mi esposa. Pero seguimos siendo jóvenes desde entonces”.

El 208 nos impresionó en 2019 con su cambio de aspecto y nuevas prestaciones, y ahora, con esta nueva generación de la variante eléctrica del GTI, Peugeot no deja de sorprender y se roba toda nuestra atención.