Cuando lo vimos por primera vez en el Concorso d’Eleganza de Villa d’Este en 2015, alucinamos. Si en aquel evento la deseada Coppa d’Oro se hubiera concedido al modelo más fotografiado, sin duda el Pegaso dorado habría sido el ganador de la edición 2015. Pero el premio principal, que se concede con los votos del público, fue para el fantástico Ferrari 166 MM barchetta de 1950 con carrocería Touring, un coche que estrenó el mismísimo Giovanni Agnelli. El deportivo español se llevó al menos el trofeo BMW Group Ragazzi (niños), que se elige con los votos de los menores de 16 años. Resultó emocionante que los chavales fueran sensibles a la belleza del Pegaso dorado, un coche que es pura fantasía. Su feliz propietario, el holandés Evert Louwman, recogió el trofeo lleno de satisfacción.

Después, en el prestigio concurso de Amelia Island (Florida, EEUU) de 2016, el Cúpula se llevó el premio Best of Show. Y el pasado mes de noviembre, en una gala en el palacio Guildhall de Londres, fue elegido Car of the Year en los prestigiosos Historic Motoring Awards. Estos galardones patrocinados por la revista Octane y EFG Private Bank, premian a los mejor del mundo de los clásicos, desde los eventos más destacados, al mejor especialista, la mejor restauración o la mejor competición.

Hoy cuesta entender que en un país como España, devastado por la Guerra Civil, naciera el deportivo más rápido del mundo. Le debemos su excelencia al genial ingeniero español Wilfredo Ricart, quien coincidió con Enzo Ferrari cuando ambos trabajaban en Alfa Romeo. Fabricados en Barcelona, el primer Pegaso se presentó en el Salón de París de 1951, y en 1953 un Z-102 con su motor de ocho cilindros registró 244 Km/h. Su ingeniería era magnífica pero les faltó desarrollo. Después de producirse sólo 84 chasis del Z-102, el programa de fabricación de automóviles fue cancelado en 1957. Los Z-102 llevaron varias carrocerías, la más habitual la de Touring, pero también llevaron de Saoutchik o Serra (Barcelona).

El Cúpula lleva el motor clásico de los Pegaso, el 8 cilindros en línea de 2.8 litros, y sorprendentemente fue carrozado en la propia Enasa y no por ningún maestro italiano. Tras exponerse en NY lo compró el dictador dominicano Trujillo, y tras ser asesinado volvió a EEUU. Actualmente se expone en el Museo Louwman Museum, en Holanda.

 

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