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Todos estaremos de acuerdo en que Mercedes-Benz es una de las marcas más icónicas y alabadas del panorama automovilístico. Allá por donde uno va, ve circulando coches abanderados por la estrella de tres puntas, símbolo que prácticamente cualquier persona del planeta es capaz de reconocer. Pero al igual que los griegos tenían a Aquiles, los espartanos a Leónidas y los Unos a Atila, el gigante alemán también tiene su particular héroe: la clase C. Desde su lanzamiento en 1892, la Clase C se ha convertido en una de las más vendidas de la marca, hecho que se acentuó en 2014 con la presentación de la quinta y actual generación. Desde entonces, la Clase C no ha hecho más que aumentar sus ventas y sus versiones, habiendo ya cinco distintas (Sedan, Sedan de batalla larga, Estate, Cabrio y Coupé). Ahora acaba de llegar al mercado el Mercedes Clase C 2018, un restyling de la exitosa serie 205 que presenta cambios en cuanto a diseño, equipamiento tecnológico y motorización.

Diseño más moderno, pero igual de elegante

El Mercedes Clase C 2018 mantiene el diseño elegante y deportivo que siempre ha caracterizado a la gama e incluye nuevos elementos que le otorgan un plus de modernidad. En el frontal, las cuatro carrocerías disponibles en Europa (el Sedan de batalla larga no se comercializa en este continente) presentan nuevos paragolpes y faros de nuevo diseño que, en España, se ofrecerán de serie con el sistema LED High Performance. Estos grupos ópticos, presentes también en la zaga, podrán optimizarse con el sistema MULTIBEAM LED, el cual incluye luces de cruce, de rotonda, luz para ciudad y para lluvia, además de las luces largas automáticas Ultra Range.

Además de en el morro, podemos encontrar actualizaciones en la zaga y en el costado del Clase C. Si nos fijamos en el perfil, podemos apreciar que el Mercedes Clase C 2018 luce llantas de nuevo diseño y de mayor tamaño, pasando de 16”a 17” (18”en e caso del Mercedes-AMG C 43). En la trasera cambian ligeramente los embellecedores, que presentan diseños distintos en función de la carrocería y la motorización.

En lo que al interior se refiere, se incorpora el volante de nueva generación, con un nuevo diseño y botonería mejorada. Entre los nuevos mandos encontramos los nuevos Touch Control, pequeños pads táctiles con los que se puede interactuar con el sistema de infoentretenimiento. También como novedad el Clase C 2018 se ofrece con nuevos acabados, materiales y colores con los que se aumentan aún más las posibilidades de diseño de la gama.

Tecnología de última generación

El aspecto tecnológico es uno de los más actualizados del Mercedes Clase C 2018. Todo el trabajo realizado ha ido destinado a mejorar la experiencia de conducción, ofreciendo un sistema de infoentretenimiento sencillo y útil, y nuevos sistemas de asistencia a la conducción.

En este ámbito, los cambios más perceptibles se dan en forma de instrumentación digital. El clase C incorpora una pantalla independiente en la consola central que se ofrece en tamaño de 7” y 10,23”, y un cuadro de instrumentos digital que, ofrecido como extra, se proyecta sobre una pantalla de 12,3 pulgadas. Esta instrumentación, junto al opcional sistema Head Up-Display, van asociadas al sistema de infoentretenimiento Audio 20, que incluye a su vez control por voz, asesor personal, asistente en ruta, nuevo sistema de sonido, y el resto de los sistemas previamente conocidos.

Otra novedad del Clase C 2018 que llega a modo de extra es el sistema Energizing. Dicho sistema controla parámetros del confort del vehículo, como por ejemplo el climatizador, la ventilación de los asientos, la iluminación del habitáculo, la música, los masajes de losasientos, para así poder adaptarse al estado de ánimo del conductor.

El Mercedes Clase C 2018 también incorpora la última generación de los sistemas de asistencia al conductor de la marca. Entre ellos destacan especialmente el asistente activo de distancia Distronic, capaz de ajustar la velocidad automáticamente en autopista y en carreteras con curvas y cruces, el asistente activo de dirección y el asistente activo de cambio de carril, los cuales permiten que el coche se conduzca de manera semiautomática. Además, monta otros sistemas como el freno activo, la alerta de cansancio, parada de emergencia, lector de señales, aviso de tráfico trasero, control de ángulos muertos y un largo etcétera que hacen del Clase C 2018 un coche capaz de sacarnos de algún que otro aprieto.

Nueva motorización  

Junto a la mejora tecnológica, el ámbito que más cambia con el restyling es el de la motorización. El nuevo Clase C se ofrecerá con doce nuevas motorizaciones, de las cuales siete estarán disponibles en España.

Mercedes Clase C 2018

Empezando por la más potente, el Mercedes-AMG C 43 montará un motor gasolina V6 3.0 biturbo de 390 CV (23 CV más que la versión anterior) que desarrolla un par de 520 Nm. Estas cifras, en combinación con la tracción total 4MATIC y al cambio automático AMG, logran que el Clase C Sedan acelere de 0 a 100 en 4,7 segundos y alcance una velocidad punta limitada de 250 km/h.

A la versión AMG le siguen la nueva generación de motores gasolina de cuatro cilindros, asociados todos ellos al cambio automático de convertidor de par 9G-Tronic. En primer lugar está el C 300 de 2.000 cm3, 258 CV y 370 Nm de par; le sigue el C 200 de 184 CV y 280 Nm; y por último el C 180 de 156 CV y 250 Nm de torque. Tenemos que mencionar que el nuevo motor C 200 equipa el sistema EQ Boost, el cual combina el motor gasolina 1.5 con un motor eléctrico de 48 voltios que proporciona una potencia extra de 10 kW (14 CV) y 160 Nm extra de par. Este sistema, que integra una función de recuperación de energía, permite que se elimine el lag del turbo, así como que la fluidez del cambio mejore.

En cuanto a los motores diésel, mejoran en eficiencia y prestaciones. El más potente es el C 220d 4MATIC de 194 CV y con un par de 400 Nm, el cual viene sucedido por la versión sin tracción 4MATIC. Lá última mecánica diésel es la C 200 d, con una potencia de 150 CV y 360 Nm de par. Al igual que los motores gasolina, los gasoil incorporan también el cambio automático 9G-Tronic.

Sensaciones nuevo Mercedes Clase C 2018 

En la presentación de la nueva Clase C pudimos probar, por carreteras luxemburguesas y alemanas, tanto la versión AMG (Coupé) como la del motor C 200 (Sedan). El AMG C 43 es un coche que se comporta increíblemente bien, mostrando agilidad a bajas velocidades y aplomo cuando se lleva el pie a tabla. Al tratarse de la versión Cuopé, el conductor va sentado muy abajo, lo que permite que el centro de gravedad descienda y que mejore de esta forma la estabilidad. La dirección es muy directa e inmediata, permitiendo que la sincronía entre el conductor y el coche sea más real, faceta que sin duda demuestra que se trata de un deportivo de pura raza. En lo que al cambio se refiere, apenas se nota su naturaleza de convertidor de par, pues es inmediato y muy acorde a las circunstancias de conducción. Esto es posible también gracias al Dynamic Select, que nos permite elegir entre los modos Individual, Confort, Sport y Sport +, adaptando así la respuesta de la dirección, la dureza de la suspensión, el espectacular sonido del escape y la relación de cambio.

El Sedan C 200 tiene un comportamiento infinitamente menos radical, pasional y dinámico, pero en cambio gana en comodidad, practicidad y ahorro (consume tan solo 6.0 l/100 km). Pese a que en comparación con el C 43 solo tiene 184 CV, el sistema EQ Boost permite que tenga una salida desde parado muy veloz. Es un coche que se disfruta y con el que se pueden hacer viajes largos sin apenas pestañear. El cambio 9G-Tronic es algo más lento que el AMG, pero las levas nos permiten sacarle todo el jugo. Además, incorpora también Dinamy Select, por lo que el coche se adapta estupendamente a la conducción que queremos realizar. El sistema EQ Boost no se percibe significativamente una vez que hemos iniciado la marcha, lo cual significa que no hay ningún tipo de retraso o empujón cuando entra en funcionamiento. En cuanto a la estabilidad, balancea más que el AMG C 43, algo muy normal teniendo en cuanta que el Sedan es 40 mm más alto que el Coupé. Pese a esto, es un coche estable que se comporta muy bien en carreteras con curvas y que se asienta muy en los cambios de peso.

En conclusión, el nuevo Mercedes Clase C 2018 es el resultado del face-lift más radical jamás llevado a cabo sobre la Clase C, en el que el diseño y la tecnología se ha puesto a la orden del día y la motorización y el dinamismo a la orden del disfrute. Sin duda una versión que seguirá aumentando el éxito de la clase.

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