Mercedes-AMG gana Nürburgring tras el drama de Verstappen

Mercedes-AMG gana Nürburgring tras el drama de Verstappen

Mercedes-AMG volvió a ganar las 24 Horas de Nürburgring 2026 en una carrera caótica marcada por el abandono de Max Verstappen

Mercedes-AMG volvió a conquistar las 24 Hours of Nürburgring en una edición absolutamente salvaje marcada por el abandono de Max Verstappen, el caos nocturno y un récord histórico de 352.000 espectadores en el Nordschleife.

El Mercedes-AMG #80 terminó imponiéndose después de una carrera larguísima, llena de accidentes, tráfico imposible y tensión constante hasta las últimas horas del domingo.

Mercedes-AMG vuelve a reinar en el Ring

La victoria terminó cayendo del lado del Mercedes-AMG GT3 #80, devolviendo a la marca alemana a lo más alto de Nürburgring por primera vez desde 2016.

Y en una carrera así, eso significa mucho más que una simple victoria.

Porque ganar en el Nürburgring Nordschleife nunca depende únicamente de la velocidad. Hace falta sobrevivir al tráfico, a la noche, a los cambios de temperatura y a un circuito que parece intentar destruir coches durante 24 horas seguidas.

Ahí fue donde apareció la figura de Maro Engel, decisivo en las últimas horas para mantener el coche delante cuando la presión empezaba a crecer en todos lados.

El equipo de Mercedes-AMG evitó errores, gestionó bien las neutralizaciones y terminó aprovechando el caos que fue devorando poco a poco a muchos de los favoritos.

Una noche salvaje en Nürburgring

Como suele ocurrir en el Ring, la carrera empezó a romperse realmente cuando cayó la noche.

La visibilidad empeoró, aparecieron las primeras neutralizaciones largas y el tráfico empezó a convertirse en una pesadilla incluso para los pilotos más experimentados. GT3 peleando por posición, categorías lentas sobreviviendo como podían y coches entrando y saliendo constantemente de situaciones límite.

La madrugada dejó varios accidentes, salidas de pista y momentos donde parecía imposible completar una vuelta limpia al Nordschleife.

Accidente de Benjamín Hites

Y aun así, los coches de cabeza siguieron rodando a un ritmo absurdamente alto.

Ese es precisamente el motivo por el que las 24 Horas de Nürburgring siguen siendo una de las carreras más especiales del planeta. Aquí nunca da la sensación de que alguien controle realmente la situación. Los equipos simplemente intentan sobrevivir al caos durante más tiempo que el resto.

Con el amanecer llegó la fase más delicada de la carrera. El cansancio empezaba a aparecer, los errores se multiplicaban y cualquier problema pequeño podía acabar destruyendo un fin de semana entero.

El abandono de Verstappen cambió la carrera

Durante gran parte del domingo parecía que la gran historia de Nürburgring iba a ser otra muy distinta.

Max Verstappen y su equipo habían conseguido liderar buena parte de la carrera en uno de los debuts más impresionantes que se recuerdan recientemente en el Nordschleife. El ritmo era fuerte, el coche parecía sólido y cada vez más aficionados empezaban a creer en una victoria histórica.

Pero Nürburgring no perdona.

A pocas horas del final, un problema en la transmisión acabó con las opciones del equipo de Verstappen cuando todavía seguían peleando por la victoria absoluta. Y ahí fue donde la presión cambió completamente de lado.

Mercedes-AMG heredó entonces el liderato en el momento más delicado posible: las últimas horas de una carrera donde cualquier error puede arruinarlo todo.

Y no fallaron.

352.000 personas y un Nürburgring más vivo que nunca

Más allá de la victoria de Mercedes-AMG, esta edición también dejó otra imagen espectacular: el ambiente.

Las cifras oficiales confirmaron un récord de 352.000 asistentes, convirtiendo esta edición en una de las más multitudinarias de la historia reciente del evento. Y cualquiera que haya visto imágenes del paddock o de las zonas de acampada sabe perfectamente por qué Nürburgring sigue siendo diferente a cualquier otra carrera.

Bengalas en mitad de la noche, barbacoas junto al circuito, aficionados viendo coches pasar desde las colinas del bosque y miles de personas prácticamente viviendo durante varios días alrededor del Nordschleife.

Pocas carreras mezclan competición profesional y cultura petrolhead de una forma tan auténtica.

Y probablemente esa sea la verdadera magia del Ring.

Nürburgring volvió a demostrar por qué es único

Cuando cayó la bandera a cuadros, el cansancio era evidente en todo el paddock. Pero también esa sensación extraña que siempre deja Nürburgring después de una carrera grande.

Porque el Ring nunca entrega victorias fáciles.

Mercedes-AMG sobrevivió al caos, aprovechó el abandono de Verstappen y terminó firmando una victoria histórica en una edición que tuvo absolutamente de todo: drama, accidentes, récord de público y uno de los ambientes más salvajes del automovilismo actual.

Y una vez más, el Nordschleife volvió a recordar por qué sigue siendo uno de los lugares más especiales del planeta para cualquier aficionado al motor.