Maserati celebra el 60.º aniversario de uno de los automóviles más emblemáticos de su historia: el Ghibli. Para conmemorar seis décadas de elegancia y deportividad italiana, la firma del Tridente ha recuperado un extraordinario Ghibli SS Coupé de 1970, conservado por la propia familia Maserati y recientemente certificado por su departamento Classiche. Una auténtica joya con motor V8, cambio manual y una velocidad máxima de 280 km/h.
Hay coches que envejecen y otros que, sencillamente, se convierten en obras de arte. El Maserati Ghibli original pertenece a este segundo grupo. Presentado el 3 de noviembre de 1966 en el Salón del Automóvil de Turín, el elegante gran turismo italiano celebra ahora su 60.º aniversario convertido en uno de los grandes referentes del diseño automovilístico.
Y qué mejor manera de celebrarlo que recuperando uno de sus ejemplares más especiales. Maserati ha elegido un Ghibli SS Coupé fabricado el 25 de noviembre de 1970, un automóvil que ha permanecido vinculado a la familia fundadora y que acaba de recibir la certificación oficial de autenticidad de Maserati Classiche.
Un V8 de 335 CV y 280 km/h: cifras extraordinarias para 1970
El protagonista de este aniversario es un Maserati Ghibli SS Coupé con número de chasis AM115/491948, fabricado originalmente para el mercado italiano.
Su carrocería, diseñada por Ghia, conserva las proporciones que convirtieron al modelo en un icono: un capó interminable, una silueta extraordinariamente baja y una elegante zaga de tipo fastback.
Originalmente terminado en Oro Longchamps, este ejemplar luce actualmente un llamativo color Giallo Fly, combinado con su interior original de cuero negro y una configuración de asientos 2+2.



Pero lo verdaderamente interesante se esconde bajo su larguísimo capó.
El Ghibli SS equipa un motor V8 atmosférico de 4,9 litros, alimentado por carburadores, capaz de desarrollar 335 CV. La potencia se transmite mediante una caja de cambios manual ZF de cinco velocidades, una combinación que le permite alcanzar los 280 km/h.
Una cifra que todavía hoy merece respeto y que, hace más de medio siglo, situaba a este Maserati entre los grandes deportivos de su época.
Giorgetto Giugiaro y el nacimiento de una leyenda italiana
Para comprender la importancia del Ghibli hay que regresar a 1966, cuando un joven Giorgetto Giugiaro, trabajando para Carrozzeria Ghia, dio forma a uno de los diseños más reconocibles de la historia de Maserati.
Su propuesta rompía con algunas convenciones de la época gracias a un frontal extremadamente bajo, faros escamoteables y una carrocería de líneas limpias que combinaba deportividad y sofisticación.
Incluso su nombre estaba cargado de personalidad. Ghibli hace referencia a un viento cálido del desierto del norte de África, siguiendo la tradición de Maserati de bautizar algunos de sus automóviles con nombres de vientos.
La ingeniería también desempeñó un papel fundamental. El empleo de lubricación por cárter seco permitió instalar el motor V8 en una posición especialmente baja, contribuyendo a conseguir las proporciones que hicieron famoso al modelo.

El Ghibli Coupé comenzó su comercialización en 1967 y, dos años después, llegó el espectacular Spyder. En 1970, ambas carrocerías incorporaron la versión SS con motor de 4,9 litros.
Su atractivo fue tan grande que incluso Henry Ford II adquirió un ejemplar, que llegó a exhibirse en el centro de desarrollo de Ford en Detroit como fuente de inspiración para sus diseñadores.
Maserati Classiche certifica una pieza única
La celebración del aniversario también sirve para poner en valor el trabajo de Maserati Classiche, el programa creado en 2021 para preservar el patrimonio histórico de la firma italiana.
La certificación del Ghibli SS de 1970 no es simplemente un reconocimiento simbólico. Los especialistas de la marca analizan la documentación original, las especificaciones técnicas y los registros históricos para verificar la autenticidad de cada vehículo.
Cristiano Bolzoni, director de Maserati Classiche, ha destacado que este ejemplar representa un vínculo especialmente importante entre la historia de la compañía y la familia Maserati.
El objetivo es proteger un legado que va mucho más allá de los propios automóviles, conservando conocimientos técnicos, procesos artesanales y documentos que permiten comprender la evolución de la marca.
Actualmente, Maserati Classiche forma parte del proyecto BOTTEGAFUORISERIE, dedicado a conectar el patrimonio histórico del Tridente con su futuro.
De los clásicos de Módena al Maserati GranTurismo actual
Las celebraciones del 60.º aniversario también reunirán en Módena a propietarios y coleccionistas del Maserati Owners Club Italy.
Entre los vehículos históricos previstos figuran un Ghibli Spyder de la Collezione Umberto Panini, diferentes versiones del Quattroporte III y un Ghibli II Primatist, una edición especial limitada a solo 36 unidades.
El aniversario permite además establecer una conexión directa entre el Ghibli original y el actual Maserati GranTurismo.
Aunque separados por seis décadas de evolución tecnológica, ambos comparten una misma filosofía: combinar altas prestaciones, elegancia italiana y la capacidad de convertir los grandes viajes en una experiencia especial.



El GranTurismo contemporáneo mantiene esa tradición con motorizaciones de combustión y una variante completamente eléctrica, el Folgore.
Porque, por mucho que cambien los motores, las pantallas y las tecnologías, hay algo que permanece inalterable en los mejores Maserati: esa capacidad de emocionar incluso antes de arrancarlos.
Y contemplando las proporciones de este Ghibli SS de 1970, con sus 335 CV, su cambio manual y su inconfundible carrocería italiana, resulta fácil entender por qué sigue despertando admiración sesenta años después de su nacimiento.








