Con la llegada del MCPura, una versión que refuerza su carácter sin perder la esencia que lo convirtió en un icono moderno. Con ligeros retoques estéticos, un diseño más agresivo y nuevos materiales en el interior, el MCPura mantiene intacto el potente motor V6 Nettuno de 630 CV.
Fue presentado en el Festival of Speed de Goodwood, escenario ideal para mostrar su evolución. Sin exageraciones, sin artificios: Maserati demuestra que la pureza también puede ser sinónimo de perfección.

MASERATI, MASERATI… tantos años esperando este momento y habéis superado todas las expectativas. Sí, es cierto, había dudas al principio, la gente no confiaba en el proyecto, la ilusión se había desvanecido, como el humo de un cigarro bajo la lluvia…
Pero entonces irrumpió el MC20 para reventar el trono de los mejores deportivos del mundo. Ha irrumpido como un dios, digno de su tridente, para demostrar al mundo que desconfiar de estos tipos es una auténtica temeridad. Cuidado, Neptuno nunca abandonó su trono como uno de los dioses más respetados y temidos del Olimpo, sentado junto a su hermano Júpiter, soberano absoluto del reino celestial.
El MC20, la perfección hecha Maserati
El MC20 siempre fue perfecto. Criticado por quienes nunca lo conocieron y temido por quienes lo probaron y descubrieron el verdadero terror al sentir el soplido de los turbos de Neptuno.
Ese motor V6 de 630 CV, que parecía indefenso, demostró al mundo la definición de hacerlo absolutamente todo bien, sin fallos, sin fisuras. Este motor empuja –y lo hace como pocos–, compite contra muchos y amarga a la mayoría que se atreve a hacerle frente.

En carretera, en circuito, o simplemente en la imaginación de cualquier amante de los superdeportivos, el MC20 representa un retorno a los orígenes más puros de la marca, a una época en la que los sueños se vestían de fibra de carbono y rugían en las calles. Es cierto que ya no suena a V8 pero se siente igual de hambriento.
Sea bienvenido Maserati al lugar que siempre le correspondió. Ocupe el asiento de poder que siempre le perteneció y deje al mundo boquiabierto una vez más… pero esta vez, con su nueva actualización, conocida como MCPura.
MCPura: la esencia de la pureza
¿Por qué Pura? ¿A qué se refieren nuestros amigos italianos? Es una pregunta que nos encantaría poder hacerles, pero mientras tanto, busquemos la respuesta en nuestra imaginación. Pureza, puede ser simplemente la definición más precisa de este surcador de cemento. La cuestión es que aquí no hay espacio para las casualidades, que se haya elegido una fórmula icónica E = MCPURA.

Inspirada en la teoría de la relatividad de Einstein, la cual celebra la energía que aumenta exponencialmente hasta alcanzar su expresión de excelencia más pura. Una manera elegante, casi matemática, de encapsular todo lo que este coche representa: fuerza, velocidad, belleza, exclusividad… y sobre todo, alma.
Presenta un paragolpes frontal más afilado, con una boca más abierta que la del MC20. Aunque, para bocas abiertas, las que deja en los viandantes cuando aparece en escena. La boca, en color negro, resalta aún más su agresividad. Algo parecido ocurre en la parte trasera, el difusor ha aumentado.
Parece que el MC20 ha hecho una operación bikini para marcar abdominales al inicio del verano, y su difusor se ve —y se siente— más agresivo y robusto que el anterior. Todo transmite la idea de que este coche, aun siendo el mismo, ha crecido, ha madurado y ha decidido mostrar una cara más afilada, más audaz, más descarada.
Interior y fidelidad al concepto original
El interior, por ejemplo, es el mismo, salvo por el uso de nuevos materiales y un volante achatado que le da un aspecto y un tacto mucho más deportivo.

Pero el formato es igual al que ya conocíamos, lo cual es lógico y entendible. ¿Para qué cambiar algo que ya funciona tal y como es? Sería un sacrilegio. Casi igual de temerario que tratar de sacar del infierno a Proserpina, la mujer de Plutón, atrapada en el fuego de la eternidad por decisión de su marido, el dios del inframundo.
No es un revuelto de cosas sacadas del MC20 para intentar molar más. Es lo que tiene que ser: perfecto. No necesita justificar su existencia con adornos ni con etiquetas. No busca likes fáciles ni titulares rimbombantes. Es, sencillamente, una manifestación más clara y rotunda de lo que el MC20 siempre fue.
Y os preguntaréis ¿cuándo y dónde se ha presentado este nuevo Maserati MCPura? La respuesta, en realidad, es muy lógica. No podía ser en otro lugar. El sitio donde todos los juguetes de ensueño del mundo del motor se dan cita, entre balas de paja, jardines centenarios y pasión sin fronteras.

Y allí, entre una sinfonía de motores, aplausos y flashes, Maserati ha elegido brillar. Ha desvelado su joya con la elegancia de quien no necesita demostrar nada, porque su historia ya lo dice todo. Entre nubes de polvo y aroma a gasolina quemada, el MCPura apareció como un meteorito de diseño y tecnología.
Y nosotros, humildes mortales, solo podemos dar las gracias por haber estado allí para presenciarlo. Porque hay momentos que no se repiten. Y este, sin duda, fue uno de ellos a los que el equipo CAR no podía faltar.