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Hace más de 30 años, en el otoño 1986, tuve la ocasión de ver una exposición de varios automóviles Hispano Suiza en el Salón del Automóvil de San Francisco, en California. Entre varios hermosos y únicos ejemplares, estaba el modelo J12 que, según los organizadores, había pertenecido a Pablo Picasso.

Este modelo, un deportivo de 12 cilindros, carrozado por Vanvooren y restaurado en Estados Unidos por Jacques Harguindeguy, perteneció, en realidad, a Paul Picasso, hijo del pintor, quien lo había adquirido al constructor de aviones Potez. Este automóvil, conocido internacionalmente como el “J12 Picasso” tenía el número de chasis 14.017 y fue adquirido el 3 de agosto en Alemania.

Pablo Picasso ante el Hispano Suiza H6B que compraron en 1930.

Pero el Hispano Suiza que utilizó Pablo Picasso durante más de 20 años era un modelo H6B, carrozado por Binder, con el número de chasis 12.293 y con matrícula francesa 1458-RE4, que había adquirido el 27 de junio de 1930. En este vehículo con capacidad para ocho personas, conducido por su inseparable chófer, Marcel Boudin, Picasso realizó numerosos viajes con su familia, transportó lienzos y esculturas y en los años cincuenta del siglo pasado fue utilizado casi exclusivamente para asistir a las corridas de toros. En el libro Vivre avec Picasso, escrito por Françoise Gillot, madre de Claude y Paloma Picasso, la autora mencionaba este automóvil de color negro, parecido a los que en esa época utilizaban los toreros célebres y que Picasso consideraba “su tesoro”.


Estacionado en el garaje de Nôtre-Deme-de Vie, su vivienda en Cannes, Picasso acudía a sentarse en su interior para inspirarse, pensar, recordar o descansar. A su fallecimiento y al posterior suicidio de su viuda Jacqueline Roque, el coche quedó olvidado en el interior del garaje. En el año 2001, el pintor galés Andrew Vicari adquirió esta mansión a la hija de Jacqueline, Catherine Huttin, y allí estaba “el tesoro” de Picasso cubierto de polvo y suciedad. Finalmente, el hijo de Paul Picasso y nieto de pintor, Bernard Picasso reclamó la propiedad del vehículo y encargó su restauración al mecánico francés Eric Limpalaer. Actualmente se conserva en la familia Picasso.

Llegó la hora de cambiar de coche

Cuando Picasso comprendió, a finales de los años cincuenta, que su viejo Hispano Suiza H6B ya apenas podía salir del garaje sin averiarse, compró otro Hispano más moderno, un modelo K6 de 1938, quizás uno de los últimos que se fabricaron antes del cierre de la fábrica de coches con motivo de la Segunda Guerra Mundial.

Hispano Suiza K6

Este automóvil con la matrícula francesa 6440 BH 75, fue fotografiado por Roberto Otero con motivo de la visita de Rafael Alberti a Picasso y fue utilizado, como el viejo H6B, para asistir a las últimas corridas y exposiciones por Picasso y su familia, esta vez con un nuevo chófer, ya que Marcel Boudin había sido despedido por estrellar el Oldsmobile blanco descapotable que le había regalado a Picasso el millonario americano Kootz, a cambio de un cuadro.

En el próximo Salón de Ginebra Hispano Suiza mostrará su nuevo modelo Carmen.

Este último Hispano-Suiza debe conservarse en poder de algún miembro de la familia Picasso, pero las fotografías que de él tomó Roberto Otero se conservan en el archivo del Museo Picasso de Málaga. Quizás algún día podamos contemplar los tres Hispano Suiza juntos en el Museo Automovilístico de Málaga, como homenaje a Pablo Picasso.

Por: Enrique Linaza

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