Tras las ilusiones despertadas en los test de Barcelona y las expectativas con Adrian Newey, todo apunta a que Fernando Alonso tendrĂ¡ otra temporada para el olvido
El guion parecĂa perfecto: Adrian Newey diseñando, Fernando Alonso ejecutando y Honda impulsando. La «MisiĂ³n 33» se transformaba en el asalto al tercer mundial. Sin embargo, la pretemporada en BahrĂ©in ha despertado a Aston Martin con una bofetada de realidad: son el equipo mĂ¡s lento, el motor estĂ¡ capado y el cronĂ³metro marca una desventaja de 4,5 segundos.
Lo que debĂa ser el inicio de una era dorada amenaza con convertirse en un dĂ©jĂ vu de la pesadilla McLaren-Honda de 2015. Pero, ¿es realmente un desastre terminal o hay luz al final del tĂºnel? Analizamos las claves de la crisis.
El corazĂ³n del problema: Honda y el lĂmite de las 11.000 rpm
Adrian Newey puede dibujar el coche mĂ¡s aerodinĂ¡mico de la historia, pero si no hay potencia, no hay milagro. El AMR26 ha rodado en Sakhir con el motor «estrangulado». SegĂºn las informaciones desde el paddock, la unidad de potencia japonesa no puede superar las 11.000 revoluciones sin riesgo de rotura inminente, mientras que rivales como Mercedes o Ferrari superan holgadamente las 12.000.

Esto hace que el coche pierda 2,5 segundos solo en las rectas. La velocidad punta se queda estancada en 318 km/h, incapaz de alcanzar los 325 km/h del resto. Y, por si fuese poco, el motor se sobrecalienta. Honda ha obligado a abrir «branquias» en la carrocerĂa que arruinan la eficiencia aerodinĂ¡mica de Newey.
La respuesta de JapĂ³n: «Estamos trabajando»
Lejos de esconderse, Honda ha admitido el problema. Shintaro Orihara, director de pista de la marca, confirma que estĂ¡n probando soluciones de emergencia para la segunda semana de test. «La prioridad es que el coche funcione con normalidad.»
«Estamos probando configuraciones de refrigeraciĂ³n agresivas. Tenemos muchos datos y simulaciones para mejorar la gestiĂ³n de energĂa», asegura. La traducciĂ³n es clara: el motor tiene potencial, pero naciĂ³ «fiebroso». Necesitan curar la fiabilidad para poder desbloquear la potencia real.
Alonso y Newey: Calma tensa
En medio del incendio, Fernando Alonso ha asumido el rol de bombero. Lejos de las radios explosivas de su Ă©poca en McLaren («GP2 Engine»), el asturiano pide paciencia y confianza ciega en Newey. «Tenemos a un tipo que ha dominado este deporte durante 30 años. Al final tendremos el mejor coche. Es cuestiĂ³n de tiempo», declarĂ³ a Sky Sports.
Alonso sabe que el inicio en Melbourne (6-8 de marzo) serĂ¡ un calvario. El objetivo ya no es ganar, sino no ser el Ăºltimo y pelear con Cadillac y Haas. La esperanza se traslada a la segunda mitad del año, confiando en la capacidad de evoluciĂ³n de Newey para rediseñar lo que el motor permita.
¿QuĂ© esperar de Australia?
Si no hay un milagro tĂ©cnico en los prĂ³ximos cuatro dĂas de test (18-21 de febrero), la realidad para el GP de Australia es cruda: Aston Martin pelearĂ¡ por no caer eliminado a las primeras de cambio. Terminar la carrera serĂ¡ el primer Ă©xito. Alonso ya ha avisado de que el coche de Melbourne serĂ¡ «muy diferente» al de los test. Newey trabaja a contrarreloj.

2026 empieza con el pie izquierdo, pero la FĂ³rmula 1 es una carrera de fondo. La alianza Alonso-Newey-Honda tiene los recursos y el talento para revertir la situaciĂ³n, pero el reloj corre en su contra. La pregunta es si la paciencia de Fernando aguantarĂ¡ otro año de transiciĂ³n a los 44 años.








