Antes de hablar del Perpetual T, conviene recordar el origen de la firma L.U.C. La nobleza de sus complicaciones, la riqueza de sus decoraciones y la discreta sofisticación de esta creación relojera son un compendio de todas las exigencias de la tradición heredada de Louis Ulysse Chopard. De ahí el nombre L.U.C., la firma más exclusiva de la marca relojera Chopard (aquí encontrarás una recopilación de artículos).
En lo que se refiere al Perpetual T, el tourbillon cohabita con un calendario perpetuo de alta legibilidad, combinada al mismo tiempo con una estética muy elaborada.

Con certificado de cronometría del COSC y grabado con el muy apreciado Punzón de Ginebra por la calidad de su factura, el L.U.C Perpetual T no es únicamente una demostración de maestría, sino que se trata de un reloj para vivir, elegante y funcional.
Calendario perpetuo
Con el L.U.C Perpetual T Chopard ejecuta una de las combinaciones más prestigiosas en materia de relojes: el acoplamiento de un calendario perpetuo con un tourbillon que, junto con una duración de la marcha de más de una semana, 9 días para ser exactos, inscriben a este reloj en la categoría de los relojes más nobles.
En el mundo de la relojería este título se obtiene, tanto por el dominio de la complejidad técnica como por la búsqueda de una estética cuidada.
Y, como para Chopard la belleza está tanto en el interior como en el exterior, todo el calibre L.U.C 02.15-L se ha decorado meticulosamente a mano según las reglas de la alta relojería.

Pasión por los detalles
Las platinas están perladas; los tornillos, pulidos; los puentes biselados y adornados con un motivo de Côtes de Genève en vertical, y los rubíes están engastados en chatones de oro. Estas piezas se pulen y suavizan a mano. La calidad de estos tratamientos, en combinación con la elección del concepto, permite al reloj L.U.C Perpetual T exhibir el Punzón de Ginebra, uno de los certificados más prestigiosos de la relojería suiza.

Las asas de su caja de 43 milímetros afinan el reloj y al mismo tiempo lo hacen más cómodo de llevar. Alrededor de toda la esfera, el bisel está delicadamente engastado de diamantes talla baguette, como un ornamento de prestigio que corona la marcha del tiempo. Una correa de aligátor negro, cosida a mano y forrada de aligátor, viene a aportar un último toque de elegancia a esta pieza de gran factura.
