El modelo exclusivo, el cual utiliza la base de un Agera RS, llega con el motor biturbo opcional V8 de 5.0 litros de 1.341 CV y un sobrecogedor par de casi 2.000 Nm; con estas cifras no nos sorprende que este hiperdeportivo logre sobrepasar la barrera de los 400 km/h con “relativa facilidad”. Mantiene el mismo peso que el modelo “estándar” con 1395 kg en vacío, arrojando un ratio de potencia/peso cercano al 1:1.

Uno de los aspectos más característicos que componen el cuerpo del Gryphon es los detalles, tanto exteriores como interiores, en oro de 24 quilates que contrastan con la carrocería negra de fibra de carbono. También la presencia del Alcantara se hace patente en el interior junto con elementos en fibra de carbono y aluminio anonizado en negro.

El comprador recibirá, además, un casco de fibra de carbono con una decoración especial con hojas de oro alrededor del mismo, hecho a mano por Ettore “Blaster” Callegaro, maestro artesano italiano, en la fábrica de Koenigsegg en Ängelholm.

Esta versión única monta un techo rígido retráctil que, al retraerlo, se aloja debajo del capó, junto con unos frenos carbocerámicos y un sistema de regulación de altura hidráulico de serie. El nombre de este “one-off” (Gryphon) hace referencia a la criatura mitológica con cuerpo y patas de león y cabeza y garras de un águila.

La producción del Agera RS terminó el pasado año; por lo tanto, el Gryphon será el último modelo que será revelado de esta gama. El Agera RS es el coche que más rápidamente se ha vendido de la marca sueca, con un total de 25 modelos “estándar” entregados a diferentes compradores en menos de un año.

Pero no es el único modelo que veremos en Ginebra, ya que dos unidades del Koenisegg Regera de producción (uno en un color Verde Inglés Racing, y el otro en rojo) serán expuestos en el célebre Salón del Automóvil.