Justo lo que necesitas

Justo lo que necesitas

Pequeño, eléctrico y con tracción trasera: llega dispuesto a demostrar que lo racional también puede tener carácter.

Hay coches que llegan al mercado intentando reinventarlo todo y otros que, sencillamente, quieren resolver una necesidad cotidiana: ir al trabajo, llevar a los niños al colegio, hacer la compra y volver a casa sin dejarse un dineral en el camino. El Geely E2 pertenece a esta segunda categoría. Y quizá por eso resulte más interesante de lo que parece a primera vista.

Con 4,14 metros de longitud, el nuevo eléctrico chino juega en el territorio de los utilitarios, aunque su planteamiento busca aprovechar cada centímetro como si fuera un coche de una categoría superior. No pretende impresionar por tamaño ni por cifras espectaculares, sino convencer con una receta concreta: dimensiones razonables, espacio interior, equipamiento abundante y un precio que obliga a mirar dos veces la etiqueta.

Dentro, la prioridad es evidente. El salpicadero está dominado por una pantalla central de 14,6 pulgadas y una presentación que busca acercarse más a la de un producto tecnológico que a la de un utilitario tradicional. La interfaz concentra buena parte de las funciones, aunque habrá que convivir con ella para comprobar si resulta tan intuitiva en marcha como promete sobre el papel. La conectividad con Apple CarPlay y Android Auto ayuda a que la adaptación sea sencilla.

Lo más interesante es el aprovechamiento del habitáculo. Pese a su tamaño exterior, el E2 ofrece cinco plazas y un suelo trasero prácticamente plano, una ventaja para quien tenga que acomodar a tres pasajeros detrás o instalar una sillita infantil.

También cuenta con un maletero delantero de 70 litros, útil para guardar los cables de carga y liberar espacio en el compartimento posterior. No es magia: es aprovechar las posibilidades que ofrece una plataforma eléctrica.

La gama se articula en torno a dos baterías. La versión de acceso emplea una de 35 kWh, asociada a un motor de 82 CV y una autonomía homologada de 252 kilómetros. Por encima se sitúan las variantes con batería de 47 kWh y 116 CV, que anuncian hasta 345 kilómetros según el ciclo WLTP.

Para desplazamientos urbanos y trayectos diarios previsibles, la batería pequeña puede ser suficiente; si el E2 va a ser el único coche de casa, la grande ofrece más margen para salir de la ciudad sin mirar constantemente el indicador de autonomía.

Y hay un detalle que merece atención: el Geely E2 es de propulsión trasera. En un coche de este tamaño y vocación práctica, no es una configuración habitual. Con 116 CV y 180 Nm, las prestaciones no buscan emociones fuertes: la aceleración de cero a cien kilómetros por hora se queda en 11,5 segundos.

Pero en el tráfico diario importa más la respuesta inmediata del motor eléctrico que una cifra brillante. La suspensión trasera multibrazo independiente también apunta a una puesta a punto que no se limita a resolver el expediente con el mínimo coste.

El precio es, naturalmente, una de sus grandes bazas. Geely anuncia un precio de partida desde 19.780 euros, mientras que las promociones y la financiación pueden reducir la cifra publicitada, siempre sujetas a sus propias condiciones.

Conviene hacer números con calma y comparar el coste total de la operación, no solo la cuota mensual o el precio que aparece en grande en el anuncio. En un mercado eléctrico todavía condicionado por el desembolso inicial, esa diferencia puede ser decisiva.

El Geely E2 no pretende ser el coche que sirve para todo y para todos. Su autonomía y su planteamiento lo hacen especialmente adecuado para la rutina diaria, mientras que los viajes largos exigirán más planificación, como ocurre con buena parte de los eléctricos de este tamaño.

Pero su combinación de espacio, tecnología, propulsión trasera y precio lo coloca en una posición interesante frente a rivales que hasta hace poco parecían tener el camino despejado.

La cuestión ya no es únicamente si una marca china puede fabricar un coche eléctrico competitivo. El E2 demuestra que la pelea se juega también en algo mucho más sencillo: ofrecer lo que muchos conductores necesitan, sin obligarles a pagar por un tamaño, una potencia o una sofisticación que quizá nunca vayan a utilizar.

Y esa es su gran baza.

Gama Geely

E2

El pequeño de la familia apuesta por la movilidad eléctrica con un formato compacto, mucho espacio interior, tecnología y un precio muy competitivo.

E5

Un SUV eléctrico de 218 CV que combina espacio, tecnología y hasta 475 km de autonomía para convertirse en una alternativa muy seria.
STARRAY EM-I

El SUV híbrido enchufable de Geely desarrolla 262 CV y ofrece hasta 1.055 km de autonomía para viajar lejos sin renunciar a la conducción eléctrica.