Prueba TT: Ineos Quartermaster LeTech

Prueba TT: Ineos Quartermaster LeTech

Para suerte la mía. Estoy conduciendo uno de los vehículos todoterreno más capaces jamás construidos, y se traga todo tipo de rocas y superficies sin inmutarse, algo que no puedo decir de mí mismo, que estoy un poco mareado y sin aliento.

 Ineos Quartermaster LeTech
Ineos Quartermaster LeTech

Estoy en una versión especial y de producción limitada del Ineos Grenadier Quartermaster, pensada principalmente para los servicios de rescate de toda Europa. El Grenadier normal, tanto en versión SUV como en su derivado pick-up Quartermaster, es muy competente en rocas, arena, nieve y otros entornos hostiles.

Pero incluso ellos se quedarían bloqueados por algunos de estos pedruscos. Este no es uno de esos 4×4 de “mírame”, modificados por imagen o por ego. Más bien, el Grenadier Quartermaster Trialmaster X LeTech –además de un nombre larguísimo–, tiene en su corazón un propósito noble.

Un todoterreno con misión real

Los equipos de rescate de montaña o los exploradores de terrenos realmente inhóspitos son su mercado objetivo, aunque sin duda también llamarías mucho la atención paseando por la Castellana. Tres acaban de ser comprados por el servicio de bomberos y rescate de Mülheim an der Ruhr, que sufre terriblemente por las inundaciones. Así que sí: hablamos de vida o muerte.

Ineos Quartermaster LeTech

Si quieres comprar uno –ya sea por diversión o para salvar vidas– puedes acudir directamente a Ineos Automotive con tus requisitos para la producción limitada disponible. Eso sí, Ineos no hace todo el trabajo duro aquí. En su lugar, el especialista alemán en todoterreno y distribuidor oficial de Ineos, LeTech (abreviatura de Lennartz Technik), aporta sus 16 años de experiencia convirtiendo lo capaz en imparable.

LeTech y la experiencia en ejes pórticos

La empresa empezó restaurando antiguos Mercedes Clase G, y cada vez más también mejorándolos. La experiencia en ingeniería de LeTech y sus instalaciones de producción a pequeña escala resultaron vitales en el nacimiento del salvaje AMG G63 6×6, seguido por el Maybach G650 Landaulet y los algo más cuerdos G-Class 4×4.

Se puede decir que estos coches cimentaron la reputación de LeTech como especialistas en ejes pórticos. Así que después de asumir la distribución de Ineos en 2021, solo era cuestión de tiempo que el Grenadier, tanto en versión Quartermaster como Station Wagon, recibiera el mismo tratamiento.

¿Qué es un eje pórtico?

 Ineos Quartermaster LeTech
Ineos Quartermaster LeTech

Pero ¿qué es un eje pórtico? Dicho de forma sencilla, hay una pequeña caja de cambios en cada extremo de ambos ejes.

Un engranaje se acopla al final del eje y mueve otro situado más abajo. El árbol de transmisión, el freno y la rueda quedan entonces accionados por ese engranaje inferior, reduciendo la relación de transmisión y aumentando enormemente la altura libre bajo el eje.

De este modo, es menos probable que te quedes colgado de los diferenciales. Es una tecnología en la que el Mercedes Unimog ha confiado durante décadas.

Quienes se preocupen por los detalles de comportamiento y confort de marcha pondrán el grito en el cielo por la penalización de 150 kg en masas no suspendidas que traen los ejes pórticos, aunque esto es solo la punta del iceberg.

Neumáticos, llantas y preparación extrema

Los pórticos montados en los extremos de los ejes rígidos delanteros y traseros ensanchan enormemente la vía, lo que obliga a montar extensiones de los pasos de rueda que cubren unos enormes neumáticos BFGoodrich Mud-Terrain de 37 pulgadas.

Unas nuevas llantas beadlock de 18 pulgadas sujetan los neumáticos al aro con un anillo de tornillos, permitiendo usar presiones mucho más bajas sin que el neumático se salga de la llanta.

Como opción, hay un compresor integrado que puede cambiar la presión de los neumáticos con solo pulsar un botón, permitiéndote desinflar fácilmente para superficies blandas y volver a inflar para la carretera.

Peso, frenos y capacidades

Ineos Quartermaster LeTech

Una vez tienes en cuenta toda la ingeniería, el vehículo modificado pesa más de 3.660 kg. La capacidad de carga baja a 642 kg para el Quartermaster y 540 kg para el Station Wagon, incluso después de aumentar el peso máximo autorizado hasta 4,2 toneladas.

Aun así, puedes remolcar 3.500 kg.

Interior, motor y sensaciones

No soy un tipo alto, así que un Grenadier normal ya no es precisamente fácil de abordar. El LeTech hace que parezca que necesito un arnés y una colchoneta por si el pie resbala en el estribo.

Con un pequeño salto estoy dentro y puedo apreciar el interior, que es más lujoso de lo que cabría esperar en un vehículo de rescate. Los asientos delanteros calefactados son muy bienvenidos, y los asientos de cuero lavable tienen todo el sentido del mundo.

¡Qué vista hacia fuera! Más de camión que de SUV. Es una impresión reforzada por el motor turbodiésel de seis cilindros de BMW y un ralentí inusualmente áspero para un coche de los años 2020.

Al parecer, los propietarios del Grenadier quieren saber que hay un seis cilindros contundente bajo el capó, y supongo que encaja perfectamente con su filosofía robusta.

Sorpendentemente normal

Quizá esperaba cierto retraso en la transmisión o más ruido procedente de abajo con todos estos engranajes adicionales girando, pero al principio el LeTech resulta sorprendentemente normal. Girar el volante revela un tacto algo más impreciso, pero no el mayor balanceo que cabría esperar por la altura extra. De hecho, es más firme que el Quartermaster normal.

A velocidades relativamente altas, serpentear entre montones de grava y maquinaria pesada repartidos por la cantera es todo un ejercicio, porque la dirección puede resultar un poco lenta debido a su gran tamaño. Como un niño de ocho años en una clase de refuerzo de matemáticas, no muestra ningún interés en autocentrarse.

 Ineos Quartermaster LeTech
Ineos Quartermaster LeTech

Pero esto es muy parecido al Grenadier normal: hay un poco más de holgura en el sistema, pero no se siente más pesado ni más torpe que el coche estándar. También es notablemente estable: el enorme aumento de anchura de vías y el peso adicional situado abajo compensan con creces el aumento de 250 mm en altura.

No hay opción de pasar a tracción solo a dos ruedas, y el control de estabilidad no se puede desconectar del todo cuando la transmisión está en gama alta, así que los derrapes completamente inútiles son difíciles de conseguir, pero se siente aplomado, con mucha tracción, aunque algo perezoso.

Dicho esto, su velocidad hay que ponerla en contexto. Sí, es un par de segundos más lento de 0 a 100 km/h que un Quartermaster normal, pero es mucho más rápido que prácticamente cualquier otra cosa que querrás conducir en estas condiciones.

El rey de las rocas

Es hora de dejar de hacer el tonto levantando nubes de polvo y buscar un terreno que esté a la altura de las mejoras. Bajamos desde las zonas más bajas y subimos por pistas anchas hacia zonas más altas y rocosas.

Las piedras sueltas bajo los cortados excavados serían complicadas en un Grenadier normal, un Defender (viejo o nuevo) o un Land Cruiser si no trazas una ruta cuidadosa. Pero en el LeTech, enseguida te das cuenta de que puedes simplemente avanzar sin más.

Ni siquiera te preocupa rozar una llanta, y mucho menos golpear un eje o los bajos del coche. Y cuando encuentras una roca demasiado alta para pasar por debajo y demasiado ancha para rodearla, puedes subirte encima sin problema, especialmente con los tres bloqueos de diferencial conectados y la reductora puesta.

Dirección hacia la tranquilidad

Aquí, la dirección lenta y sin vida del Grenadier es justo lo que necesitas, sin rebotes ni sacudidas que rompan tu concentración al elegir con cuidado el camino por delante. Por desgracia, no hay ningún sitio lo bastante profundo y con agua como para probar su enorme capacidad de vadeo de 1.050 mm (frente a los ya impresionantes 800 mm), aunque los 450 mm de altura libre al suelo (frente a 264 mm) siguen demostrando ser muy útiles.

 Ineos Quartermaster LeTech
Ineos Quartermaster LeTech

Ese paragolpes extendido no impide que el ángulo de ataque pase de 35,5º a 45,5º ni que el ángulo de salida suba de 26,2º a 38º. Un práctico montón de grava nos está pidiendo a gritos que exploremos lo que significan estas cifras. Al encarar el montículo, queda claro que las ruedas delanteras tocan piedra antes de que el paragolpes delantero llegue a clavarse, y que no hay ningún golpe entre el paragolpes trasero y el suelo.

La grava profunda acaba siendo demasiado, pero sospecho que incluso uno de esos buggies de Formula Off Road de 900 CV con ruedas de pala también tendría problemas aquí.

Hora de rodar por asfalto

Se nos acaba el tiempo en la cantera, que ha demostrado que el LeTech es un vehículo de capacidades formidables, aunque eso no debería sorprender a nadie… basta con mirarlo. Donde será más difícil es en el asfalto. Es totalmente legal para carretera, pero ¿seguro que esos ejes pórtico y esa capacidad extrema no han comprometido su utilidad en carretera?

En una carretera secundaria bastante ancha que serpentea suavemente por el campo alemán, la diferencia más obvia es la altura extra, que da una buena vista por encima de los setos. No se siente como un monstruo torpe y sobredimensionado, aunque al principio hacen falta correcciones frecuentes para mantenerlo en el lado correcto de la carretera. Aun así, solo es un poco menos preciso que el coche normal, y más ágil de lo que esperaba teniendo en cuenta la ferretería tan radical que llevo debajo.

Aparece una ciudad y rompe el momento de calma: calles estrechas, coches aparcados, peatones y peligros por todas partes. Técnicamente el LeTech podría pasar por encima de un coche aparcado, pero no es lo correcto.

Imparable ante la adversidad

No hacía falta preocuparse. Aparte de mover las manos como un loco en el volante para negociar un par de rotondas, el coche es fácil de colocar y de meter por los huecos.

 Ineos Quartermaster LeTech
Ineos Quartermaster LeTech

En autopista, es más feliz rodando a 100 km/h que intentando seguir a los AMG y los M a fondo. Incluso a 120 km/h es completamente normal, y demuestra que este vehículo de rescate puede avanzar rápido hacia donde haga falta. Al fin y al cabo, no sirve de nada poder cruzar montañas y valles si tardas tanto en llegar que la persona a la que vas a rescatar ya ha muerto de hipotermia cuando apareces.

Es impresionante lo poco que la capacidad en carretera del LeTech se ha visto comprometida por la mecánica que le da tanta ventaja fuera del asfalto. Si alguna vez me quedo tirado en una montaña y veo venir un Ineos elevado hacia mí, sabré que todo irá bien. Vamos, Madre Naturaleza: vas a tener que esforzarte bastante más que esto.