Geely define su punto de partida en España

Geely define su punto de partida en España

He pasado dos días con Geely Auto España en Oropesa del Mar, conociendo de cerca sus dos primeros modelos para nuestro mercado y con unas espectaculares vistas al mar. Y más allá de cifras o discursos, la sensación que me llevo es que han venido con una propuesta muy aterrizada.

Starray EM-i y Geely E5

Tenemos que tener en cuenta que no estamos hablando de una marca improvisada, sino de un grupo con presencia global, con experiencia industrial y tecnológica, y con marcas bajo su paraguas que ya conocemos bien en Europa. Eso se nota en cómo han planteado su llegada: producto coherente, red estructurada y una apuesta clara por la posventa como pilar de confianza que creo será lo que realmente marque la diferencia.

Starray EM-i híbrido enchufable: suavidad, lógica y uso real

El primero de los modelos apuesta por una fórmula que sigue teniendo mucho sentido hoy: el híbrido enchufable. Y desde los primeros metros deja clara su intención.

Starray EM-i

La conducción es especialmente suave. Es lo primero que notas. Y ahí entran dos factores clave: la dirección, muy ligera en ese primer contacto, y una suspensión que, como suele ocurrir en este tipo de coches, tiene un tarado algo más firme para gestionar el peso del sistema electrificado. No resulta incómodo, pero sí forma parte de su carácter.

En carretera, ya metidos en autovía y tramos de nacional, el coche se siente fácil. Los consumos acompañan, incluso con algo de viento en contra, y eso siempre es buena señal. No estamos hablando de cifras de laboratorio, sino de conducción real, y ahí el coche responde bien.

También ayuda que todo sea intuitivo. El volante tiene buen tacto, el layout del interior está bien resuelto y en pocos minutos ya sabes dónde está todo. No hay fricción en la experiencia. Y eso, cuando te subes a un coche nuevo, se agradece.

A nivel dinámico, la aceleración es correcta y el comportamiento general también. Eso sí, hay un matiz importante: al integrar una caja de cambios dentro del sistema híbrido, el coche requiere que entiendas un poco cómo entrega la potencia en función del momento. No es complicado, pero sí conviene adaptarse. Una vez lo haces, todo encaja mejor.

Delantera Starray EM-i

En conjunto, es un coche que no busca sorprenderte con una sola cosa, sino acompañarte bien en el día a día. Y eso, en este segmento, tiene mucho valor.

Geely E5: eléctrico fácil, cómodo y bien resuelto

El segundo modelo es el que marca el posicionamiento eléctrico de la marca en España. Y aquí Geely ha ido a lo práctico.

Geely E5

El E5 es un SUV eléctrico de tamaño medio, con 218 CV y hasta 475 km de autonomía combinada WLTP, que puede superar los 600 km en ciudad. A esto se suma una carga rápida que permite pasar del 30 al 80% en unos 20 minutos, algo clave en el uso real.

Es un coche cómodo. Mucho. Tiene una habitabilidad que sorprende, con buen espacio en plazas traseras y un planteamiento muy familiar. No busca ser deportivo ni tampoco lo necesita. Está pensado para usarse, para convivir con él.

El interior sigue esa misma lógica. Limpio, tecnológico y funcional. Pantalla grande, sistema rápido, buena conectividad y todo colocado donde esperas. Sin complicaciones innecesarias.

En marcha, además, deja buenas sensaciones. Los consumos en autovía y carretera nacional son razonables, incluso con condiciones algo menos favorables como viento de cara. El coche es silencioso, estable y transmite esa sensación de producto bien trabajado desde la base.

Y es que debajo hay bastante más de lo que parece: arquitectura específica para eléctricos (GEA), batería integrada en el chasis (Cell to Body) y una batería LFP propia que promete durabilidad y estabilidad en el tiempo. Son detalles técnicos que no siempre se ven, pero que explican por qué el coche funciona como funciona.

Más allá del producto: una llegada bien planteada

Li Lei Director General de Geely Auto España
Li Lei- Director General de Geely Auto España

Si algo me llamó especialmente la atención de Geely no fue solo el coche, sino todo lo que hay alrededor. La apuesta por la posventa es clara. 8 años o 200.000 km de garantía en vehículo y batería, recambios en España con entrega rápida y asistencia en carretera incluida.

Dos coches bien planteados, una base técnica sólida y una estrategia que pone el foco en algo que muchas veces se olvida: la tranquilidad del cliente. 

La experiencia, además, estuvo a la altura de todo eso. Bien organizada, cercana y cuidada en los detalles. Tanto, que casi se recuerda con el mismo gusto que el arroz de carabineros que nos sirvieron en Masía Bellver.

Si mantienen esta línea, y con Li Lei al frente junto a su equipo, hay motivos para pensar que Geely puede hacerse un hueco interesante en nuestro mercado. Y eso, tal y como está el sector ahora mismo, no es poca cosa.