En un mundo donde la inteligencia artificial dicta la entrega de potencia, los algoritmos corrigen el error humano y las pantallas han colonizado el interior de los coches más rápidos del planeta, hay quienes aún creen en la pureza mecánica. Hablamos de Garagisti & Co., una nueva firma británica cuyo nombre remite a las escuderías privadas que desafiaron a los gigantes de la Fórmula 1 en los años 50 y 60.

Y ese espíritu irreverente, libre de compromisos y burocracia, es exactamente lo que define al GP1. No hay sistemas híbridos. No hay pantallas táctiles. No hay asistencias intrusivas. Solo un motor atmosférico de 6.6 litros y 12 cilindros en uve, desarrollado ex profeso por Italtecnica (Italia), que entrega 800 CV a 9.000 rpm y más de 700 Nm de par.
Mecánica pura y conexión total con el conductor

Todo se transmite al eje trasero a través de una caja manual de seis relaciones firmada por Xtrac. El objetivo no es facilitar la conducción, sino involucrar al conductor al máximo.
El diseño del GP1 corre a cargo de Ángel Guerra, exdiseñador español que ha trabajado en Bugatti y Rimac. La inspiración es clara: los superdeportivos de los años 80, 90 y principios de los 2000. Las líneas de la carrocería evocan modelos como el Lancia Stratos Zero o el Lamborghini Countach, pero sin caer en el retrofetichismo.
Diseño atemporal con raíces clásicas
El GP1 no copia, interpreta. Con superficies fluidas y proporciones agresivas, su estética es moderna, pero atemporal.
La parte inferior, sin embargo, habla otro idioma: el de la aerodinámica de competición. Gracias al trabajo de DEXET Technologies y a una estudiada disposición de los componentes, el GP1 incorpora uno de los difusores traseros más grandes jamás instalados en un coche de calle, capaz de generar auténtico efecto suelo.
Aerodinámica extrema y habitáculo esencial
En el habitáculo, todo gira en torno al conductor. La arquitectura de doble cockpit es minimalista, casi espartana. No hay pantallas, ni menús, ni asistentes virtuales. Solo mandos físicos, diseño ergonómico y una cuidada selección de materiales.

La ventilación se integra de forma invisible, y los elementos decorativos brillan por su ausencia. Ángel Guerra resume así el enfoque: “Sin pantallas gigantes. Sin artificios innecesarios. Solo tú, la máquina y la carretera”.
A pesar de su enfoque radical, el GP1 no renuncia al uso real en carretera. Con un peso en seco de 1.000 kg, es tan ligero como un deportivo de carreras, pero ofrece confort acústico, maletero y un nivel de acabado propio de un GT.
Ingeniería colaborativa y excelencia artesanal
Garagisti & Co. no es una empresa tradicional, sino una coalición de especialistas. Cada parte del GP1 ha sido desarrollada por los mejores en su campo: Italtecnica se encarga del motor, desde su diseño hasta su calibración. DEXET Technologies ha desarrollado el monocasco de carbono y la aerodinámica.

Ángel Guerra firma el diseño exterior e interior. Brembo, Öhlins y otros proveedores de primer nivel aportan frenos, suspensión y componentes derivados de la competición. La filosofía es clara: sin herencias que proteger, sin departamentos de marketing que opinen, sin algoritmos que dicten cómo debe ser el coche. Solo ingeniería, instinto y excelencia artesanal.
Exclusividad absoluta y producción limitada
El Garagisti GP1 tendrá un precio de 2,45 millones de libras (más impuestos y transporte), una cifra que refleja no solo su exclusividad, sino también el hecho de haber sido creado desde una hoja en blanco, sin concesiones.
Solo se fabricarán 25 unidades, todas ellas personalizadas al gusto de cada cliente en un proceso de creación íntimo y artesanal. Además, los 12 primeros comisionados formarán parte del exclusivo programa Open Doors, que les permitirá asistir a encuentros privados con los ingenieros y diseñadores del proyecto.
Conocer el proceso de producción desde dentro y participar activamente en el desarrollo de su coche es un privilegio reservado a unos pocos y que marca la diferencia frente a otros fabricantes boutique. El GP1 ya se encuentra en fase avanzada de desarrollo y las primeras unidades se ensamblarán a lo largo de 2026.








