La Fórmula E conquista Madrid y llena el Jarama

La Fórmula E conquista Madrid y llena el Jarama

La Fórmula E conquista Madrid en el Jarama ante más de 30.000 fans, con Porsche en el podio y un futuro eléctrico cada vez más sólido

La Fórmula E en Madrid ya es una realidad… y lo ha hecho a lo grande. Más de 30.000 aficionados llenaron el Jarama en un fin de semana que confirma el auge del campeonato. Porsche, además, fue uno de los grandes protagonistas.

El Jarama vuelve a latir con la Fórmula E

La Fórmula E en Madrid no solo era una cita más del calendario. Era una prueba de fuego. Y el resultado no ha podido ser más claro: éxito absoluto. Más de 30.000 personas acudieron al Circuito del Jarama, devolviendo al trazado madrileño una atmósfera que no se vivía desde hace décadas.

El propio entorno del circuito lo confirmaba: hacía años que no se sentía algo así. De hecho, desde 1981 no se vivía una atracción similar. Un dato que explica muy bien el impacto de este estreno.

Madrid responde, el público también, y el Jarama vuelve a posicionarse como un escenario capaz de acoger grandes eventos internacionales.

La Fórmula E ya no es el futuro, es el presente

Después de doce temporadas, la Fórmula E ha dejado de ser una incógnita. Ya no es un experimento ni una apuesta arriesgada. Es una realidad consolidada que atrae tanto a fabricantes como a nuevos aficionados.

Parte del éxito está en su formato. Carreras más dinámicas, más imprevisibles y con un enfoque claro hacia el espectáculo. Pero también en algo clave: es un auténtico laboratorio tecnológico para las marcas.

Lo que se desarrolla aquí termina llegando a los coches de calle. Y eso convierte al campeonato en algo más que competición.

Porsche, protagonista en Madrid y en el campeonato

En lo deportivo, Porsche volvió a demostrar su peso dentro de la categoría. El equipo logró subir al podio en el E-Prix de Madrid, consolidando su posición en lo más alto del campeonato.

Desde la propia marca lo tienen claro. Tal y como explicaba Tomás Villén, Director General de Porsche Ibérica, el objetivo no es solo ganar, sino aprender. La experiencia en competición se traduce en coches más divertidos, fiables y emocionantes.

Además, el fin de semana sirvió para presentar una pieza muy especial: el Taycan Turbo GT “Fórmula E World Champion”, un modelo único inspirado en el monoplaza con el que Porsche conquistó los títulos de equipos y constructores.

Un circuito “old school” que conquista a los pilotos

Si algo ha marcado este E-Prix, además del ambiente, ha sido el propio trazado. El Jarama ha enamorado a los pilotos por su carácter.

Pascal Wehrlein, que terminó en el podio, lo definía como uno de sus circuitos favoritos. Destacaba sus pianos altos, la grava y los límites claros, algo que se ha perdido en muchos trazados modernos.

En la misma línea, Nico Müller lo describía como un circuito con personalidad, con cambios de elevación y ritmo. Un trazado que exige precisión y que penaliza los errores, algo que los pilotos valoran especialmente.

El futuro: coches más ligeros y más espectáculo

Más allá de lo visto en pista, la Fórmula E en Madrid también ha servido para mirar al futuro. Y lo que viene promete.

Según Alberto Longo, cofundador del campeonato, el salto tecnológico será enorme con la llegada del GEN4. Las baterías podrían pasar de los actuales 380 kg a apenas 70-80 kg, reduciendo el peso total de los monoplazas a unos 450-500 kg.

Pero no solo se trata de tecnología. El objetivo también es reforzar el espectáculo. Más adelantamientos, nuevos formatos de carrera y una experiencia más completa para el aficionado dentro y fuera del circuito.

La Fórmula E quiere ser diferente. Y, visto lo ocurrido en Madrid, parece que va por el camino correcto.