Ford Ranger PHEV: El planeta sonríe

Ford Ranger PHEV: El planeta sonríe

Una nueva demostración de que se puede disfrutar con una pick-up por cualquier pista, ahora recorriendo más kilómetros sin emisiones

Sobre el papel, la idea suena rara. ¿Un Ranger híbrido enchufable? Los puristas del 4×4 arquearon una ceja. Pero bastan cinco minutos al volante para entender la jugada de Ford. Han cogido su coche más rudo y le han enseñado modales, pero sin quitarle ni un gramo de músculo.

Ford Ranger PHEV

Ford Ranger PHEV

279 CV
Potencia
690 Nm
Par Motor
45 KM
Modo EV
9.2 SEG
0-100 Km/h

Un tanque con etiqueta cero (o casi)

Lo primero que te choca es el silencio. Estás subido en una mole enorme, miras a la gente desde arriba, pero al arrancar… no hay ruido. Ni traqueteo diésel, ni vibraciones. El Ranger se desliza por el centro de Valencia con una suavidad que no te esperas en un coche de trabajo.

Es una sensación extraña y adictiva: conducir un todoterreno preparado para el fin del mundo con la delicadeza de un coche eléctrico. La dirección es suave y, gracias a la batería, tienes más de 45 km de autonomía para hacer tus recados diarios sin gastar una gota de combustible.

Más fuerza que el diésel

Aquí viene lo bueno. Muchos temían que al hacerlo híbrido se volviera «blando». Al contrario. Ford ha combinado un motor de gasolina con uno eléctrico y el resultado es fuerza bruta.

Diario de Prueba: Valencia

Del parking a la montaña en 1 hora
Estación Joaquín Sorolla
🔌
Salimos del parking en modo eléctrico. La dirección es suave y la transición del sistema híbrido resulta prácticamente imperceptible entre el tráfico urbano.
Batería
Barro/Suciedad
Tracción
2H

Tiene 279 CV y un empuje (par motor) descomunal, superior incluso al de los motores V6 diésel de toda la vida. Cuando pisas el acelerador, el coche no duda: sale disparado con una contundencia que te pega al asiento.

Una batería gigante con ruedas

Esta es mi parte favorita y la que más van a disfrutar los que usen el coche para trabajar (o para irse de camping). El sistema híbrido no solo sirve para mover el coche; Ford ha instalado enchufes en la caja trasera que funcionan de verdad.

Se llama Pro Power Onboard. Básicamente, el coche es un generador gigante. Puedes enchufar un taladro, una sierra radial o, si eres más de ocio, una cafetera y una nevera portátil en medio del monte. Tienes potencia de sobra para montarte un taller o una fiesta en cualquier parte.

¿Sigue valiendo para el campo?

Sí, rotundamente. Nos lo llevamos por caminos rotos, barro y pistas complicadas para ver si el peso extra de las baterías le pasaba factura. La respuesta es no. La suspensión sigue siendo firme (es una pick-up, está hecha para cargar cosas pesadas), pero es más cómoda que antes. No te rompe la espalda en cada bache. Y lo más importante: sigue atreviéndose con terrenos donde la mayoría de los SUV modernos se quedarían atascados a la primera.

Ford ha conseguido lo imposible: mejorar un coche que ya era el referente. Si tienes donde cargarlo, este Ranger es el vehículo total: entre semana te lleva al trabajo en modo eléctrico gastando poquísimo, y el fin de semana puede remolcar barcos, cargar motos y cruzar montañas sin despeinarse. No es barato, pero es la herramienta definitiva.