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Córcega es tan bella y con carreteras tan reviradas, bien asfaltadas y divertidas como las de las Islas Baleares. En estas montañas, en el monte Cinto, se disputa una cita del mundial de rallyes y parece que están más que acostumbrados a ver entrenar equipos y ver pasar coches de altas prestaciones deprisa no, muy deprisa. Nosotros probamos ambos modelos de sur a norte por las carreteras más bellas y sinuosas de la isla. El Ferrari 458 es más atleta que el California y recurre a un motor de 8 cilindros en V de 4.5 litros colocado en la parte trasera-central del vehículo, rindiendo 578 gloriosos caballos a 9.000vueltas en ambas versiones, mientras que el California evoca a los Gran Turismo de los años sesenta, con mecánica delantera –también de 8 cilindros en V, aunque muy diferente al de su hermano 458–.

Si con estos coches aceleras a fondo y mantienes la velocidad máxima –325 km/h en el 458– puede ser que dejes sin puntos a tres generaciones de tu familia. Al volante multifunción del 458 no es fácil acostumbrarse, pero cuando alcanzas el equilibrio es como si lo hubiésemos hecho toda la vida. El California no tiene la posición “RACE” –totalmente radical–, pero tampoco se echa de menos. Es una maravilla adelantar con cualquiera de los dos Ferrari, incluso llegando en el 458 a pensar que de un videojuego se tratase. En la isla no llegas a sacar partido a las siete velocidades, pero lo más divertido es ir muy rápido a 60 km/h, cuando las curvas son de 30 km/h.

El nuevo California se lleva mucho mejor que el anterior. A pesar del turbo, hay que ser muy quisquilloso para decir que hay retardo en la respuesta del acelerador. El 458, como es lógico, te permite rodar de forma más deportiva, va más pegado al suelo, es más incómodo de acceder, pero es más racing, más kart. Se sorprenderían de la obra tan buena que se ha llevado a cabo en el California,la palabra “turbo” es sagrada y Ferrari la ha respetado al dictado. Ahora los 560 CV del motor 3.9 y no los 489 que daba la primera versión, son un atentado (nunca mejor dicho) a los mejores descapotables del mercado, como el propio Maserati Gran Cabrio, el BMW M6 o el Mercedes SL. Los puristas dicen que se ha perdido sonido Ferrari con la incorporación del turbo, pero es cierto que la nueva sinfonía no tiene nada que envidiar, además Capristo ofrece una serie de juegos de escape en aluminio que aumentan potencia, sonido y el coche respira mejor.

¿Que cuál de los dos spider es capaz de pasar más rápido por las curvas? Lógicamente el 458, pero es que el California no crean que se queda atrás ni un segundo, y se agarra y gira como un cupé, no hay vibraciones, no hay pérdidas de adherencia, gracias a los nuevos muelles más duros se va menos de delante y la respuesta del turbo es un tiro, una gozada, e incluso recuerda al empujón del F40 por mucho que Maximiliano Rodríguez diga que no volverá otro coche igual… El último California es casi perfecto, traccionando como un 911, pasa de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos –el 458 en 3,4– y ahora la carrocería oscila muy poco y la dirección es más segura, con lo cual la sensación de ir pegado al asfalto es grande, es mucho mayor. Estamos seguros de que hubiese disfrutado con nosotros probando ambos Ferrari por Córcega, contemplando maravillosos yates y un paisaje verde como el de Asturias.

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