Mientras la aerodinámica de Newey promete, la falta de potencia y fiabilidad amenazan con arruinar el «Año 1» de la nueva era verde para Fernando Alonso
Faltaban menos de tres horas para cerrar la penúltima tarde de test en Bahréin cuando el sueño de 2026 se frenó en seco. Literalmente. Fernando Alonso encaraba la curva 4 en su tanda más larga de la jornada cuando el Aston Martin AMR26 dijo basta.
Un sonido mecánico grave, la sexta marcha clavada y el asturiano bajándose del coche antes de tiempo. Su pretemporada ha terminado; mañana será el turno de Lance Stroll. Pero la rotura es solo la punta del iceberg. El abandono de Alonso destapa las carencias de un proyecto que llegó al Golfo Pérsico con las expectativas por las nubes y que se marcha lleno de dudas.
El cronómetro no miente: ritmo de cola de pelotón
Hasta el momento de la avería, los datos telemétricos invitaban a la reflexión más que al optimismo. Alonso acumulaba 27 giros en lo que parecía una simulación de carrera, pero el ritmo era alarmante. Rodaba en unos constantes 1:40, tiempos calcados a los del debutante Cadillac —sobre el papel, el farolillo rojo de la parrilla este año— y a los del RB de Liam Lawson, que rodaba con mucho margen.

Si bien en los test la carga de combustible es un misterio, la falta de velocidad es evidente. El problema central parece diagnosticado y el propio Lance Stroll no tuvo reparos en verbalizarlo en la rueda de prensa previa al desastre: «Necesitamos más potencia».
Dos universos que (todavía) no se entienden
Aquí radica el drama técnico de Aston Martin para este inicio de 2026. El equipo de Silverstone ha construido su asalto al mundial sobre dos pilares titánicos que, por el momento, no logran sincronizarse.
Por un lado, tienen la esperadísima revolución aerodinámica firmada por Adrian Newey, un chasis diseñado para cortar el viento bajo el nuevo reglamento. Pero por otro, se enfrentan a la cruda realidad de una unidad de potencia (ahora en manos de Honda) que está sufriendo graves problemas de juventud.
CHASIS Y AERO
POTENCIAL ALTO
- Firma Newey: Plataforma estable en curva rápida.
- Eficiencia: Buena gestión de los flujos de aire bajo el nuevo reglamento.
- El problema: Es un chasis agresivo que castiga la falta de velocidad punta.
UNIDAD DE POTENCIA
DÉFICIT CRÍTICO
- Potencia: Stroll confirma la falta de empuje frente a sus rivales.
- Fiabilidad: Fallos en la transmisión/cambio en tandas largas.
- Sincronización: Cortes de energía en el despliegue del sistema eléctrico.
RITMO DE CARRERA
ZONA DE PELIGRO
- Comparativa: Tiempos calcados a Cadillac y RB.
- Tanda Larga: Interrumpida en la vuelta 27 por avería mecánica grave.
De poco sirve tener una aerodinámica exquisita si el propulsor carece del empuje necesario en las rectas y, peor aún, de la fiabilidad mínima para completar una tanda larga. La imagen de los mecánicos acercándose al coche de Alonso con los guantes de goma de alta tensión por protocolo de seguridad eléctrica confirma que el fallo es profundo y estructural.
Alonso se despide del invierno tirando de veteranía y temple: «Se solucionará tarde o temprano», afirmó tras bajarse del monoplaza. Sin embargo, el tiempo se agota. La pretemporada se acaba y el AMR26, la máquina que debía cambiar el orden establecido, aún tiene demasiadas heridas abiertas antes de la primera batalla.








