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Todos los expertos en F1 consideran a Fernando Alonso como uno de los mejores pilotos de su generación, como el tipo que fue capaz de ganarle a Michael Schumacher, detentor de dos coronas y tres subcampeonatos y uno de los mejores de su generación habiendo,  sistemáticamente, batido a todos sus compañeros de escuadra, con la excepción del actual campeón,  Lewis Hamilton. Y sus extraordinarias estadísticas que incluyen 97 podios y ser sexto absoluto histórico en número de victorias, las construyó sin tener jamás un automóvil claramente dominante.

La F1 pierde, así, uno de sus protagonistas con ms ambición y capacidad para la victoria. Alonso ´ha confesado repetidamente que si pierde jugando al futbol con sus amigos, se enoja y no les habla por semanas. Hasta que maniobra, se prepara y junta un mejor equipo y les desafía. Era así de adolescente y es así como un “veterano” del volante a los 37 años.

Dejar la F1 sabiéndose en el tope de sus capacidades es duro pero pesa más la imposibilidad de sentarse en un coche ganador y un cansancio por la previsibilidad de la actual F1 dominada por Mercedes y Ferrari, con algunas apariciones de Red Bull.

Si bien sus estadísticas y sus hazañas en carrera, numerosas y espectaculares, sobre todo con coches deficientes, convierten a Alonso en una alternativa superior, por ejemplo, a otros consagrados como Kimi Raikkonen (Ferrari), Valtteri Bottas /Mercedes ninguno de estos equipos consideró conveniente abrirle un hueco. Y si bien Alonso declaraba antes del G.P. de Bélgica que había recibido una oferta de Red Bull, el asturiano la rechazó, fundamentalmente porque no confía en que los motores Honda que Red Bull utilizará el año próximo puedan ser ganadores.

Mercedes está muy cómoda con Lewis Hamilton como “número uno” y el finlandés Valtteri Bottas, de escudero. Incorporar a Alonso re editaría la ácida batalla que en 2007 libró contra el entonces novato Hamilton y que acabó con Fernando saliendo de McLaren.

Ferrari más que Mercedes, es muy proclive a órdenes de equipo y a priorizar a uno de sus dos pilotos. Y eso hizo con los mejores resultados posibles dando precedencia a Alonso durante 5 temporadas entre 2010 y 2014 cuando tuvo de compañeros a Felipe Massa y a Kimi Raikkonen.

Pero aunque Raikkonen, compañero actual de Sebastian Vettel en Ferrari se fue de vacaciones en agosto pasado sin saber si continuaría en el equipo, Maurizio Arivabene, el actual jefe de la escuadra, antes de desestabilizar a Vettel, reemplazante de Alonso desde 2015, prefiere seguir con Raikkonen o convocar a la revelación del año, el monegasco Charles Leclerc, a préstamo en Sauber.

Casi siempre desde que debutó en la F1 con Minardi en 2001, Alonso gozó de una indiscutida condición de piloto número uno, de ser quien llevaba el timón en la orientación técnica-deportiva con las escuadras en pista.

Se lo había ganado gracias a su velocidad, batiendo a los compañeros en los entrenamientos oficiales y a capacidad para acertar en el desarrollo y explotación de los vehículos. Y su política como profesional ha sido proteger celosamente esa condición asociándola, indisolublemente a sus posibilidades de supervivencia y éxito.

Este ego, fundamentado en indiscutibles resultados (32 victorias, 22 poles, 97 podios) tanto le impulsó hacia delante como le ha provocado tropiezos y construido una imagen de “problemático”.

Tras comprobar en 2007 que Ron Dennis el patrón de McLaren no le priorizaba frente a Hamilton y un episodio polémico en Hungría, que le costó una casi segura victoria tras hacer la pole y ser penalizado con cinco posiciones en la grilla de salida, Alonso decido irse aunque tenía un contrato por tres años.

No se sabe qué hubiese podido pasar en 2008, campeonato que ganó Hamilton, pero Alonso seguramente habría ganado más carreras en un equipo McLaren muy competitivo y, probablemente, habría sido campeón. O, por el contrario, Hamilton, favorecido quizás por la política de su equipo inglés como él, habría despojado definitivamente a Alonso de su manto sagrado, el de piloto uno…

Flavio Briatore, su manager y jefe del equipo oficial Renault le recibió como al hijo pródigo. Y con un coche deficiente con dominio de McLaren y Ferrari, Alonso ganó dos carreras en 2008, una en Japón y la otra en Singapur, facilitada por un safety car que su compañero Nelson Piquet Jr propicio estampándose contra las barreras de contención por órdenes del equipo.

Desde 2019 y hasta 2014 inclusive. Alonso le dio lo mejor de sí mismo a Ferrari. Podría haber ganado el certamen de 2010 pero en la última carrera en Abu Dhabi un clamoroso error estratégico del equipo se lo impidió. Con Ferrari llegó a ganar 11 carreras y pensando que le iba a ser imposible a medio plazo lograr otro certamen con los italianos decidió, en 2014 volver a McLaren en 2015.  Su reemplazante en la casa italiana, Sebastián Vettel, aun espera por su primer certamen con el “cavallino”.

Los resultados, desastrosos en las tres temporadas siguientes, no eran imaginables teniendo en cuenta que el proyecto contaba con todo el poderío financiero y técnico de los motores Honda. Alonso se había arriesgado y la realidad le golpeó. La F1, del dominio por chasis de Red Bull entre 2010 y 2014 pasaba al dominio primero de Mercedes y después de Mercedes y Ferrari. McLaren ni podía darle un podio. Ni siquiera en este 2018, ya con motor Renault, los mismos que mueven a los Red Bull, los resultados podían satisfacerle.

Y en todo este período de travesía del desierto desde su última victoria en el G.P. de España de 2013, Alonso siguió siendo el gran samurái, el gran guerrero que siempre ha sido.

Todos recuerdan sus grandes victorias de 2005 y 2006 frente al entonces intocable Michael Schumacher. La más memorable la de Suzuka cuando adelanto al “Kaiser” de Ferrari por afuera en la peligrosísima y velocísima curva R-130 de Suzuka. Y otra no menos espectacular, conteniendo al alemán en San Marino.

Considerado actualmente como el piloto más completo y mentalmente fuerte de la parrilla,  Alonso ya era un tipo super versatil en 2007 cuando,  con el circuito mojado, adelanto al Ferrari de Felipe Massa por afuera en la curva 6 de Nurburgring para ganar el Gran Premio de Alemania.  Inclusive con sus chasis o motores en desfavorables circunstancias Fernando logró hazañas impensables. Con Honda, un motor con el que era casi milagroso acabar entre los mejores 10, Alonso logró en 2017 terminar sexto en Hungría, dejando la vuelta más rápida en carrera y avanzando desde la octava posición.

La hazaña más reciente fue en mayo pasado con su McLaren Renault en Azerbaijan. Había salido desde la 13ª posición en cuando en la primera curva se tocó con el Williams de Sergei Sirotkin.  A los boxes, cambio de alerón delantero y de nuevo a pista. Los de McLaren querían abandonar porque la parte delantera del fondo plano  (tea tray) tenía un enorme agujero que podía ralentizarlo en torno a medio segundo por vuelta. Alonso dijo: “Esta carrera será un caos, debemos atravesar el caos y terminar. Ya lo verán”. Y lo vieron: séptimo en épica remontada después de haber quedado penúltimo.

Ya desde 2017 Alonso venía anticipando que podía dejar la F1. Sobre todo después de correr con muy buen rendimiento las 500 Millas de Indianápolis y de firmar para Toyota en el WEC. Su victoria en las 24 Horas de Le Mans de este año le ha dejado a un paso de lograr la denominada “triple corona”, que, supuestamente prueba que quien la consigue es el piloto más versátil y ganador en las tres especialidades  máximas de las pistas, la resistencia, la F1 si se gana en Mónaco y en Indianápolis.

Alguna vez Alonso creyó, con grandes fundamentos por sus capacidades y confianza, que podría ganar tres campeonatos de F1, como su ídolo, Ayrton Senna. Su estrategia subconsciente para la toma de decisiones y factores externos, fuera de su control, como el rendimiento de chasis y motores se lo han impedido. También ha madurado y ahora, sabiendo que poco le falta para  perder su máximo rendimiento como piloto de F1 se ha planteado otros objetivos, perfectamente accesibles para él. Hace bien. No importa que muchos pensemos que merecía más, mucho más en términos de campeonatos pero eso, para él, es agua pasada. Los desafíos están ahí. A por ellos.

RESPETADO, TEMIDO…

Pat Symonds, director técnico de Renault durante sus etapas con Benetton-Renault y Renault.

“Apenas probó para nosotros en 2000, supe que era un piloto especial, con un nivel altísimo. Tardamos un poco más pero también nos dimos cuenta de lo inteligente que era y es. Era un poco tímido y es algo retraído. Parecía distraído en las reuniones técnicas pero, de repente, te lanzaba una pregunta clave, fundamental, que demostraba que estaba super concentrado. Y siempre nos asombró la capacidad cerebral sobrante que tiene cuando realiza, incluso, tiempos de récords. Por eso ve venir exactamente a las carreras y hablar por radio como si nada…En cuanto a que tiene algún costado difícil, recuerdo que en 2006, en Japón, estábamos luchando por el campeonato, trabajando muy duro para él y nos criticó, a mi modo de ver injustamente. Ese día perdió unos cuantos amigos dentro del equipo”

Andrea Stella, ingeniero de pista. Trabajo con él en Ferrari y le acompañó a McLaren en estos últimos años.

“Nuestra colaboración ha sido muy fructífera a través de los años. No es un tipo que quiera meterse en todos los detalles. Le da margen y confía en sus ingenieros y eso me sorprendió porque esperaba al principio que fuese un poco plasta, pero siempre aparecía relajado y con la mente abierta. Quienes trabajan con él le respetan y quieren. Es un placer trabajar con él los aspectos técnicos porque sabe medir exactamente cuánto contribuye el coche y cuánto él al rendimiento del conjunto. Y además, ha mejorado con los años. En cuanto a que es difícil… Alonso te deja trabajar, pero no debes ocultar tus errores. Si se cometen, reacciona a veces con dureza. Exige al equipo porque se exige a sí mismo. Te pide las cosas una vez. Schumacher, con quien trabaje, insistía…

Eric Bouillier, jefe operativo del equipo McLaren hasta julio de este año:

“Es un ganador nato y obsesivo. Cuando no gana…es como si se apagara. Fernando es un tipo directo, no da muchas vueltas y por eso a veces puede parecer duro. Pero te entrega todo lo que tiene y casi siempre supera al coche… resulta muy difícil ser un guerrero como él y ser simpático… Así que él es como es auténtico, exigente…”

Fernando Alonso

 Felipe Massa, su compañero en Ferrari entre 2010 y 2013 inclusive:

“Para mí, un talento a la altura de Michael Schumacher. Siempre tuve una relación correcta con él, pero divide a los equipos. Se baja la visera del casco y es él contra el mundo….También Schumacher era difícil aunque tuve una relación más estrecha con él.

Jenson Button, su compañero en McLaren en 2016 y 2016

“Para mí, Fernando ha sido el compañero de equipo más duro e inteligente con el que me he enfrentado. Lewis (Hamilton) podía sacarse una vuelta rápida de la manga. Y Fernando, aunque podías ser un poco más rápido que el los sábados, sabias que el domingo, en carreras sería muy pero muy difícil ganarle. Mi relación con él fue siempre cordial y amable.”

Contra sus compañeros de equipo en entrenamientos oficiales

(Velocidad expresada en porcentaje y como  promedio de los tiempos comparables durante cada temporada. Tomados en cuenta solamente  entrenamientos donde no se produjeron averías o circunstancias extraordinarias que quitarían validez a la comparación)

 Año             Compañero                   Más rápido…

2017  VandoorneAlonso 0.195% más rápido
2016  ButtonAlonso 0.139% más rápido
2015  Button0.000% difference
2014  RäikkönenAlonso 0.549% más rápido
2013  MassaAlonso 0.084% más rápido
2012  MassaAlonso 0.177% más rápido
2011  MassaAlonso 0.427% más rápido
2010  MassaAlonso 0.460% más rápido
2009  PiquetAlonso 0.663% más rápido
2009  GrosjeanAlonso 0.386% más rápido
2008    PiquetAlonso 0.598% más rápido
2007  HamiltonAlonso 0.016% más rápido
2006  FisichellaAlonso 0.224% más rápido
2005  FisichellaAlonso 0.550% más rápido
2004  TrulliAlonso 0.004% más rápido
2003  TrulliTrulli 0.047% más rápido

Rumbo a USA

Tras anunciar que dejaba la F1 Fernando Alonso dejaba la puerta abierta a un improbable regreso, según el mismo comentó. Su salida de la cima del automovilismo tiene una contra prestación económica que es la entrada de su marca personal, Fernando Alonso y de su nuevo emprendimiento empresarial, la fabricación y venta de indumentaria para jóvenes a través de Internet, sobre todo en Estados Unidos.

Cuando corrió en Indianápolis en 2017, Alonso pudo comprobar la fuerza de su nombre y la vitalidad, tamaño y profundidad del mercado de ese subcontinente con 300 millones de consumidores. Así que, con sus gorras, gafas y vestiduras Kimoa, Fernando sale a pista no solo con Toyota en el WEC, o con la casi segura participación en la Indy Car sino, también, con el nuevo emprendimiento que le ocupara seguramente cuando dentro de algunos años deje el volante.

Carrera

CompañeroFrente a frente% de carreras en las que se impuso al compañero
Hamilton (1 temporada)Alonso 6-5 HamiltonAlonso le ganó a Hamilton en el 54.5% de las carreras comparables
Button (2 temporada)Alonso 15-11 ButtonAlonso le ganó a Button en el 57.7% de las carreras
Trulli (2 temporada)Alonso 10-3 TrulliAlonso le ganó a Trulli en el 76.9% de las carreras
Massa (4 temporada)Alonso 56-8 MassaAlonso le ganó a Massa en el  87.5% de las carreras
Piquet (2 temporada)Alonso 20-2 PiquetAlonso le ganó a Piquet en el 90.9% de las carreras
Vandoorne (1 temporada)Alonso 10-1 VandoorneAlonso le ganó a Vandoorne en el 90.9% de las carreras
Fisichella (2 temporada)Alonso 22-2 FisichellaAlonso le ganó a Fisichella en el 91.7% de las carreras
Räikkönen (1 temporada)Alonso 14-1 RäikkönenAlonso le ganó a Räikkönen en el 93.3% de las carreras
Grosjean (temporada parcial)Alonso 4-0 GrosjeanAlonso le ganó a Grosjean in 100% de las carreras

Por Orlando Rios

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