¿Has escuchado alguna vez el sonido de la admisión de fibra de carbono de un BMW M3 CSL? ¿Y el rugido del motor V8 del actual BMW M3? Son sonidos que erizan el vello, que nos trasladan al mundo de las carreras, de los grandes deportivos, de las gestas en desiertas carreteras. Sonidos que un burócrata se empeñaría en prohibir desde su despacho de Bruselas… y algo de esto debe estar pasando, porque BMW ha tenido que abandonar su fantástico V8 para volver al seis cilindros en línea, instalando dos turbos para aumentar las prestaciones y reducir el consumo en los nuevos BMW M3 y M4. El motor tiene unas credenciales de élite: 431 CV, de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos, 8,3 l/100 km… Ahora falta saber si toda esta tecnología que aparece en el papel es capaz de meterse bajo la pieldel conductor como siempre ha hecho BMW con su deportivo fetiche. Empieza la guerra.

La pregunta por tanto es: ¿Puede el M4 superar a los deportivos más importantes del mercado? Hay berlinas deportivas muy buenas, a las que el anterior M3 ya ponía en duros aprietos, así que hemos traído lo mejor de los cupés: el Porsche 911 y el Jaguar F-Type, dos genuinos deportivos. El 911 Carrera S cuesta nada menos que 121.000 euros, por lo que es 33.000 más caro que el M4 y los 88.500 que luce en su tarifa. Con 400 CV es un poco menos potente que los 431 CV del M4, y cuenta con caja manual en lugar de la PDK. En cuanto al Jaguar, el V8 se escapa en potencia con 550 CV, así que el V6 compresor S, con 380 CV, nos parece el más indicado para enfrentarlo al alemán, sobre todo si vemos su tarifa de 90.000 euros, apenas 2.000 más que el M4, poca cosa en este nivel de precio. El M4 es el mejor en potencia, consumo, prestaciones y emisiones, pero todo esto se olvida cuando te sientas en elPorsche 911.

La diferencia de carácter entre Porsche y BMW la muestran un par de curvas. El BMW llega en segunda, trazamos y salimos acelerando como bestias para engranar la tercera y frenar furiosamente con los discos de carbono y enlazar la siguiente curva. En el Porsche la segunda sirve para salir, buscar su elevada potencia, alcanzarla casi llegando a la siguiente curva, soltar el acelerador y, aprovechando la retención de la mecánica, enlazar la siguiente curva. Es una conducción más pura y más satisfactoria, aunque más lenta. Cuesta mucho elegir una sola cualidad del 911, así que diremos que lamejor es lo bien que funciona el conjunto, lo bien que te permite bailar con la carretera.

En cambio el Jaguar es el que mejor muestra su trasera. Es un coche peculiar este inglés. A pesar de su carrocería de aluminio pesa 100 kilos más que el Porsche y solo 40 menos que el BMW. Inexplicable. Pero la ventaja es que, por el mismo precio del Carrera podemos comprar un F-Type R con 550 CV y olvidarnos del problema de sobrepeso, pero esta versión nos parece más próxima en precio al BMW y una clara alternativa al Porsche, ya que por mucho menos dinero tenemos casi la misma potencia en un cupé al menos tan espectacular como el de Stuttgart. Quizá su único punto débil sea una pequeña falta de interacción entre piloto y máquina. Por lo menos eso es lo que hoy le deja sin pelear por la victoria.

Nos queda una lucha de tú a tú entre dos titanes. El M4 es un extraordinario automóvil. Es muy rápido,tiene un diseño brutal, un interior perfecto y unas prestaciones de locura, pero resulta demasiado clínico en la manera de otorgar sus prestaciones. En esta generación, con un motor de mayor potencia pero menor carácter, se hace necesaria una versión tipo GTS o CSL de las que BMW lanza de cuando en cuando, algo así como un GT3 para este excelente BMW. Solo cuando tenga esa conexión extra entre el piloto y el asfalto podrá el M4 batir al 911, que resulta el ganador de esta prueba.

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