El ‘Toque de Midas’ de Stefano Domenicali en la Formula 1

El ‘Toque de Midas’ de Stefano Domenicali en la Formula 1

El actual CEO de la Fórmula 1 ha llevado a la categoría reina a facturaciones récord y ha consolidado el valor de los equipos

Existen gestores que heredan empresas y gestores que transforman industrias. Stefano Domenicali pertenece indudablemente al segundo grupo. El italiano, que cambió las camisas rojas de Ferrari por los sobrios trajes de las altas esferas corporativas , se ha consolidado como el arquitecto de la época más próspera en la historia de la Fórmula 1. Su trayectoria demuestra que domina el delicado arte de alinear los intereses de promotores, federaciones, gobiernos y equipos.

Tras cerrar la temporada 2025, Domenicali tenía motivos para la celebración, respaldados por su reciente renovación contractual por cinco años adicionales al frente de la F.O.M. (Formula One Management) . Bajo el paraguas de Liberty Media, la competición alcanzó en 2024 una facturación récord de 3.400 millones de dólares. Pero para entender cómo la F1 se ha convertido en una máquina de hacer dinero, es imperativo analizar el currículum de quien empuña el timón.

La forja en Maranello y el milagro en Sant’Agata Bolognese

El recorrido de Domenicali comenzó en las trincheras del motorsport. Con apenas 26 años, Ferrari le encomendó el desarrollo del circuito de Mugello. Su ascenso fue meteórico, pasando por la gestión de patrocinios hasta llegar a team manager en 1998, bajo la férrea disciplina de Jean Todt. Tras contribuir a los cinco títulos de Michael Schumacher , asumió la dirección del equipo en 2008, logrando el Campeonato de Constructores en su primer año.

Sin embargo, la dura transición a la era híbrida forzó su dimisión en abril de 2014 tras un inicio de temporada deficiente. Lo que parecía un final abrupto fue, en realidad, un trampolín. Tras un breve paso por Audi, fue nombrado CEO de Lamborghini en noviembre de 2016. En Sant’Agata Bolognese demostró su verdadera capacidad de gestión ejecutiva: orquestó el lanzamiento del SUV Urus, aumentó las ventas un 43% (superando las 8.000 unidades anuales) y duplicó la facturación de la compañía de superdeportivos.

La era Liberty: Rentabilidad y expansión global

Ese bagaje corporativo fue exactamente lo que Liberty Media buscaba cuando lo llamó en septiembre de 2020 para suceder a Chase Carey. Domenicali no solo capeó los efectos de la pandemia, sino que instauró el Cost cap (tope de gastos), una medida que transformó a los equipos de «pozos sin fondo» a franquicias altamente rentables. Hoy, escuderías como McLaren manejan valoraciones cercanas a los 3.500 millones de euros, mientras que equipos de la zona media oscilan entre los 1.700 y 2.600 millones. El mercado bursátil avala la gestión: las acciones de la F1 (FWONK) han incrementado su valor un 122% desde 2021.

Stefano quiere catapultar la F1, como ya hizo en Lamborghini,

A la rentabilidad interna se suma una brutal expansión comercial, impulsada por fenómenos sociológicos como Drive to Survive de Netflix y superproducciones de Hollywood. Domenicali ha llevado el calendario a 24 carreras, negociando acuerdos altamente lucrativos con los promotores, incluyendo la firma del nuevo GP de Madrid, que debutará el 13 de septiembre de 2026 en el recinto de IFEMA.

Su capacidad negociadora quedó también patente ante la entrada de Cadillac. Frente a la frontal oposición de la parrilla actual, el italiano logró apaciguar la rebelión pactando un «fondo de comercio»: los equipos existentes recibirán, a partes iguales, una compensación de 450 millones de euros por aceptar diluir su porción del pastel.

El laberinto técnico de 2026

No obstante, el horizonte de Domenicali alberga una tormenta que el capital no puede disipar por sí solo: el nuevo reglamento técnico de 2026. La nueva normativa exige multiplicar por tres la potencia eléctrica de las unidades (pasando de 120 a 350 kW). Los datos de los primeros entrenamientos revelan una carencia estructural preocupante: el frenado regenerativo es insuficiente, lo que provoca que las baterías se vacíen en apenas una vuelta de clasificación.

Stefano Domenicali es uno de los grandes nombres en la sombra en de la F1 actual

El riesgo deportivo es inmenso. La Fórmula 1 podría enfrentarse a carreras procesionales donde los pilotos deban rodar a medio gas para recargar energía, decidiendo las victorias en un sprint final artificial, alejando la competición de la meritocracia del pilotaje. Domenicali encara ahora su misión más delicada: liderar una profunda discusión técnica con la FIA para ajustar el reglamento antes de que el espectáculo en pista eclipse el éxito financiero.