El mundo del automóvil anda revuelto por cuenta de la electrificación, y a la vista de los recientes resultados económicos, parece que a unas marcas les está costando adaptarse (mayormente a las germanas) y a otras las está favoreciendo, como a las chinas.
Denza es la marca premium de BYD, una multinacional con unas cifras que asustan: el año pasado vendieron 4,6 millones de vehículos enchufables (son líderes mundiales en este campo), fuera de China comercializaron más de un millón de unidades (+145%) y sus beneficios alcanzaron 4.200 millones de euros. Además tienen la sartén por el mango, porque desarrollan y producen sus propias baterías (de hecho las fabricaban antes de empezar a hacer coches).
Una vez alcanzado este punto de éxtasis empresarial, llega lo más interesante para nosotros, que son los coches “alarde”. Según la RAE, se define como “ostentación y gala que se hace de algo”. La historia del automóvil debe mucho a esta actitud, la de desarrollar coches que desafíen las convenciones sin reparar en el coste de la inversión.
Quizá el ejemplo más evidente es el Bugatti Veyron del año 2000. El biplaza W16 de 1.000 CV fue creado gracias al impulso de Ferdinand Piëch, quien sabía desde el principio que el coste de desarrollo no se podría compensar con los ingresos por ventas. Ese amor por el desafío y el exceso siempre estuvo en el ADN de la marca alsaciana.




En ese grupo de alardes maravillosos también podríamos incluir al Porsche 959, el primer superdeportivo 4×4, y relativamente fácil de conducir. Y qué decir del Mercedes-AMG ONE, que ha hecho posible la complicadísima (e innecesaria) misión de emplear un motor moderno de Fórmula 1 en un hypercar de calle. ¿Más locuras? El Tesla Cybertruck, nacido gracias al empuje de un genio del siglo XXI.
No sabemos si el nuevo Denza Z terminará ocupando un lugar en la historia del automóvil, pero es una poderosa demostración de que, para BYD Auto, no hay proyectos demasiado caros o demasiado ambiciosos.
El Z se venderá en tres versiones a elegir: Coupé, Spider y Racing, siendo esta última la más deportiva. En palabras de Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD, “el Z es un excelente ejemplo de cómo el enfoque impulsado por la tecnología de Denza, va a establecer nuevos puntos de referencia en cada segmento en el que entremos. Es verdaderamente el superdeportivo para la generación de las nuevas energías”.
El otro gran alarde técnico de BYD Auto es su biplaza Yanwang U9 Xtreme, que también se expuso en Goodwood. Este hypercar eléctrico desarrolla más de 3.000 CV, alcanza 496 km/h y van a fabricar 30 unidades.
MAL MOMENTO PARA LOS CABRIOS
El pasado 20 de julio leímos en el diario “Financial Times” un artículo con un dato llamativo; según la “Society of Motor Manufacturers and Traders” británica, en dos décadas, las ventas de descapotables han caído un 90%.
En 2005 había 53 modelos descapotables disponibles en el Reino Unido y ese año se vendieron 109.171 unidades. En 2025 apenas se vendieron 11.464 unidades. En esta coyuntura difícil, nos parece fantástico que Denza tenga el coraje de lanzar un automóvil tan especial.
Llegamos al circuito de Goodwood a mediodía, en un caluroso miércoles de julio. Al día siguiente comenzará muy cerca (en la subida junto a la residencia de Lord March) el grandioso Festival of Speed. Este trazado es historia del automovilismo, y además se conserva con un estilo clásico que lo convierte en un lugar mágico.


Es la primera vez que veo en vivo el Denza Z Spider y me parece precioso. El color metalizado se llama Azul Riviera, aunque nos parece más bien verde. Sus proporciones son clásicas y atemporales, y por concepto me recuerda al Maserati GranCabrio, recientemente renovado.
De hecho el Gran Turismo italiano también dispone de cuatro plazas, tracción total y de una versión 100% eléctrica con 761 CV llamada Folgore. La belleza del Denza no es casual, y sus líneas son obra del departamento dirigido por Wolfgang Egger, ex jefe de diseño de Audi y Lamborghini, y creador también del Alfa Romeo 8C.


Mide 4.780 mm de largo, lo mismo que la versión Coupé, y la amplia distancia entre ejes (2.780 mm) hace posible acomodar a cuatro pasajeros.
1.604 CV Y TRES MOTORES
El estilo no se puede definir con números, pero la excelencia de su mecánica sí. Emplea la plataforma e3 de Denza concebida para coches deportivos, con una configuración de tres motores, dos atrás (uno para cada rueda) y uno delante (por tanto dispone de tracción total). El delantero rinde un máximo de 440 CV y los traseros, 462 cada uno.
La potencia máxima combinada del sistema (la misma para todas las versiones del Z) es de 1.604 CV y 1.240 Nm de par. Esto permite al Spider acelerar de 0 a 100 km/h en 2,3 segundos, al Coupé en 2,25 y al Racing en 1,96 segundos… habrá que ser muy fino para notar la diferencia entre ellos.
Aún más impactante es el 0 a 200, entre 6 y 6,4 segundos. La velocidad máxima es de 300 km/h para el Spider y el Coupé, y de 350 en el Racing. Normalmente los eléctricos no alcanzan velocidades muy altas porque a ese ritmo la batería se agota rápido, pero parece que en este caso no han querido limitar sus capacidades.
Con un peso en vacío de 2.300 kg (50 más que el Coupé), la carrocería del Z es de acero y aluminio y emplea un chasis de alto nivel. Según la marca, incluye el primer sistema inteligente de control de par de tres motores.


Una curiosidad es que esta innovación permite que el Z realice un “giro de compás”, donde el coche puede utilizar sus ruedas delanteras como eje y hacer girar las ruedas traseras a su alrededor.
Emplea la amortiguación inteligente DiSus-M, que utiliza un fluido en sus amortiguadores (magnetorheológico) que puede cambiar de viscosidad en milisegundos (al ser expuesto a un campo magnético).
Esto, a su vez, permite que el sistema de control del Z realice ajustes ultra rápidos en la amortiguación de rebote y compresión. El resultado es que el esquema de suspensión del Z (con doble horquilla delante y multibrazo detrás) puede mantenerse confortable sobre superficies irregulares, ofreciendo al mismo tiempo un firme control de la carrocería en situaciones de alto rendimiento.
Las versiones Coupé y Spider cuentan con suspensión neumática, mientras que el Racing equipa muelles helicoidales para una experiencia más enfocada a la pista. Los frenos de las tres versiones son carbocerámicos con 6 (delante) y 4 pistones.
CARGA DEL 10 AL 97% EN NUEVE MINUTOS
La batería tiene una capacidad de 76 kWh, lo que ciertamente no parece mucho teniendo en cuenta otras magnitudes de este modelo. No obstante, es de última tecnología –Blade de segunda generación (LFP) y va integrada en el chasis (CTB, Cell To Body)–.
Esta le permite cargas rapidísimas y una autonomía eléctrica que ronda los 400 km. Porque la cifra más increíble del Z no es la potencia ni la aceleración, sino el tiempo que tarda en cargar: menos de diez minutos, lo que le acerca al tiempo de repostaje de un coche de combustión.
El secreto para lograrlo es la carga “Flash”, que entrega hasta 1.500 kW a través de un solo conector. El sistema puede llevar al Z del 10% al 70% de la capacidad de la batería en solo cinco minutos, y del 10% al 97% en tan solo nueve.
Claro que para ello se precisan cargadores superpotentes, y desde Denza aseguran que van a instalar 300 de ellos en España antes de que finalice 2027.

En el interior la calidad de acabados y materiales es excelente, con fibra de carbono, cuero y acabados metálicos. Los asientos cuentan con calefacción, ventilación y función de masaje y, en los Coupé y Spider, el asiento del conductor también dispone de ajuste de sujeción lateral activa para el paso por curva a alta velocidad.
Los colores de la tapicería del Z expuesto no fueron del gusto de todos (combinado de verde, amarillo y blanco), pero nos parece adecuado para un “show car”.
El volante del Z tiene una parte central redonda que recuerda a los Porsche, y la parte baja achatada. Además integra seis botones físicos para acceder fácilmente a funciones clave, como son los modos Track (Circuito) y Boost (Impulso).
La instrumentación es por supuesto digital, pero lleva una consola tradicional en la parte superior. En el centro del salpicadero encontramos la inevitable pantalla táctil de 12,8 pulgadas, pero celebramos que ofrezca también botones físicos de aluminio para las funciones más frecuentes. No falta el cargador inalámbrico para smartphones.
Los asientos del conductor y el acompañante cuentan con ajuste eléctrico de ocho posiciones, apoyo lumbar eléctrico de cuatro posiciones, calefacción, ventilación y función de masaje. Sus reposacabezas incluso incluyen altavoces integrados para el sistema de sonido Devialet (12 altavoces en el Coupé y Racing, 10 en el Spider).
El maletero es muy pequeño, con 131 o 176 litros (según esté o no desplegada la capota), y de 250 litros para los Z Coupé y Racing (en estos se pueden abatir los asientos traseros). Ignoramos si, como otros eléctricos, dispone de espacio de carga bajo el capó delantero.
Nos habría gustado ponernos al volante del Z Roadster, porque nos fascinan los descapotables y el efecto “alfombra voladora/nave espacial”, debe ser impactante. Pero lo mejor estaba por llegar, porque sí pudimos rodar en Goodwood con el Z Racing.
PENSANDO EN LOS CIRCUITOS: DENZA Z RACING
Jenson Button pasea por el paddock con su eterna sonrisa, y tras rodar con el Denza Z Racing nos explica cómo le impresiona su empuje y su frenada.
El piloto británico alcanzó la gloria en 2009 al volante del Brawn F1 con motor Mercedes, un V8 de 2.4 litros que rendía unos 750 CV a 18.000 rpm. Entre aquel monoplaza y el Denza Z, las similitudes se reducen a que ambos tienen cuatro ruedas, pero sí son comparables las cifras de aceleración.

Los coches eléctricos para circuito aún no tienen muchos adeptos, aunque es indudable que también se puede disfrutar a sus mandos. Nos ofrecen la posibilidad de dar tres vueltas con el Z Racing en el histórico trazado en el que se mató Bruce McLaren en 1970, y por supuesto aceptamos.
Si el estilo del Z Spider es todo fluidez y elegancia, el Z Racing incorpora numerosos detalles que delatan su enfoque prestacional.
Lo más llamativo es por supuesto el enorme alerón trasero (opcional) tipo GT3, de fibra de carbono. Es ajustable en tres posiciones y genera hasta 1.060 kg de carga aerodinámica a 350 km/h.
En el morro cuenta con una toma de aire rediseñada, combinada con un sistema de refrigeración multicanal. Según la marca esta arquitectura ofrece una “gestión térmica excepcional”, aumentando la eficiencia de la refrigeración de los motores eléctricos en un 50% y de los discos de freno en un 32%.
En su aerodinámica también influye un splitter delantero de fibra de carbono, generadores de vórtices bajo el suelo y unas llamativas rejillas de ventilación sobre los pasos de rueda delanteros.
La potencia máxima que desarrolla el Z es igual en las tres versiones (1.604 CV), pero el chasis y la gestión electrónica registran cambios. A primera vista, sus llantas son de 21 pulgadas, frente a las de 20 del Coupé y el Spider.
El Z Racing equipa muelles helicoidales para una experiencia más enfocada a la pista, frente a la suspensión neumática de Coupé y Spider.
Desde Denza explican que, cuando el Z Racing está equipado con los neumáticos semi-slick opcionales, acelera aún más rápido (0-100 km/h en tan solo 1,96 segundos). También dicen que con esos neumáticos puede alcanzar una velocidad máxima de 350 km/h (50 km/h más que las otras dos versiones, algo que lógicamente no se deberá solo a las gomas).
Llega el momento de ponernos al volante en unos magníficos asientos azules en cuero y Alcántara, envolventes pero no unos rígidos baquets.
Me parecen iguales que los del Spider, lo que implica ajuste eléctrico de ocho posiciones, apoyo lumbar eléctrico de cuatro posiciones, calefacción, ventilación y función de masaje. Sus reposacabezas incluyen altavoces integrados para el sistema de sonido Devialet (12 altavoces en el Coupé y Racing, 10 en el Spider).
Para mi experiencia de conducción llevo al lado a un veterano instructor que, según me cuenta, ha dado “miles de vueltas” al circuito.
El primer giro es puramente de reconocimiento, y en el segundo ya puedo pisarle con cierta decisión. Tengo alguna experiencia con eléctricos muy rápidos que rondan los 1.000 CV, como el Taycan Turbo S y su primo, el Audi RS e-tron GT.
Este último lo pude disfrutar a fondo en autopistas sin limitación, y fue una experiencia impactante. Me gustaría sentir algo parecido con el Denza, pero estoy más enfocado en las trazadas que en exprimir el gas (o la batería).
Es un deportivo brillante y fácil en los giros, con los tres motores coordinados para optimizar la tracción, y al entrar en la recta de meta sí que puedo pisar a tabla para sentir un empuje inaudito.
También compruebo la capacidad de los frenos, teniendo en cuenta además que pesa 2.230 kg en vacío, frente a los 2.250 kg del Coupé. El Z emite un sonido interesante que recuerda al de un modelo de combustión.
Cuando empiezo a venirme arriba ya es hora de volver boxes y sospecho que estas unidades para pruebas no rinden los 1.600 CV anunciados, porque no me parece mucho más rápido que los modelos antes mencionados.
En todo caso sería necesario más tiempo para poder tener una idea clara de sus capacidades. Entre las opciones para esta versión se incluye la posibilidad de eliminar los asientos traseros y reemplazarlos por una jaula de seguridad.
Me asalta una duda: si el Denza Z9 (emplea la misma plataforma que el Z), dispone de una función para derrapar y hacer donuts sin tocar el volante, el Z debería incorporarla también, pero no nos han dicho nada al respecto.
Z EDITION
Por encima de esta versión Z Racing, la marca va a presentar una versión Z Special Edition para atacar el récord de Nürburgring Nordschleife el próximo otoño.
Esta contará con una gestión térmica mejorada propia de la competición, que permite aumentar la refrigeración del tren motriz y de la batería en un 180% y un 30%, respectivamente.
La potencia total de su sistema motriz supera los 2.000 CV y puede acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 1,7 segundos.
A estas alturas está claro que en BYD Auto tienen mucho que mostrar, y demuestran prisa por hacerlo. Los precios para Europa del Denza Z aún no se han definido, y las primeras unidades se entregarán a los clientes antes de fin de año.








