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Ya sabes que un SUV compacto puede ser tu próximo coche. Cualquiera puede entrar en tu garaje y convertirse en un compañero útil, con espacio, confort, tecnología, una posición de conducción más alta y hasta cierto estatus, serás el tío guay que lleva un coche de moda. Ahora bien, ¿divertirte de nuevo al volante? No lo creo. Pero no todo está perdido, Jaguar, Volvo y, sobre todo, BMW, acuden al rescate del aburrimiento con sus nuevos modelos: El E-Pace, XC40 y BMW X2

Remarcamos el asunto de BMW porque la “inventora” de los SUV cupé con el X6 llega ahora a este mercado con el BMW X2, un coche que nace para ser más dinámico que el eficaz BMW X1, con un diseño que muestra una cara de enfadado y que se convierte en el “chico malo” del segmento. ¿El más atractivo de la clase SUV compacta? Es posible, pero aquí está Jaguar para rebatirlo. El nuevo E-Pace tiene un aspecto magnífico, con una trasera inspirada en el F-Type y un conjunto que resulta potente y llamativo. Tiene más mérito que el BMW porque el E-Pace debe cubrir también el mercado al que BMW llega con el X1. El Volvo XC40 en lugar de ser llamativo te atrapa directamente. Tiene lo mejor del diseño sueco, y si los Volvo dejaron de ser aburridos hace tiempo, el nuevo XC40 es el más atrevido en muchos años.

BMW X2

Muy parecidos

Los tres nos llegan con una configuración mecánica parecida. Motor diésel de dos litros con 190 CV, tracción total y cambio automático. En España se venderán más los diésel de 150 CV, tracción delantera y cambio manual, con precios que rondarán los 35.000 euros (ver apoyo). Pero tal y como llegan a nuestra prueba el BMW X2 20d xDrive cuesta 42.500 euros, el XC40 D4 AWD Momentum sale por 42.220 euros y el E-Pace D180 AWD por 44.900 euros. Las versiones que probamos difieren ligeramente en cuanto a equipamiento, en el Jaguar conducimos un Launch Edition con enormes llantas y el BMW equipa varios packs, como un kit de carrocería de color gris claro imitación off-road que nos deja perplejos. En cuanto al Volvo, la versión R-Design haría mejores migas frente a esta competencia. Los motores gasolina van ganando terreno en ventas, y en estas gamas veremos en el futuro híbridos enchufables, pero los diésel van a seguir siendo los superventas de esta clase al menos cinco o diez años más. De todos modos, si te obsesiona la ecología, el Jaguar i-Pace llega a finales de este mismo 2018, mientras BMW lanzará su iX3 en 2019 y Volvo el Polestar 4 en 2020.

Vamos al lío. El diseño del BMW X2 es asombroso, si los X4 y X6 se limitan a cambiar la zaga con respecto a los X de los que derivan, el X2 es siete centímetros más bajo y ocho más corto que el X1, y todos y cada uno de los paneles de la carrocería son diferentes. En el interior los materiales también están uno o dos escalones por encima de su referente original. El maletero es de 470 litros y el interior es bastante más amplio que el de un compacto, y mayor que en un familiar.

BMW X2

En diseño el E-Pace no se queda atrás. Está basado en la plataforma de su primo, el Evoque, y los contornos con curvas, la gran parrilla o los finos pilotos hacen de este Jaguar un modelo que apetece comprar. El motor se queda por debajo de la potencia y el par de sus rivales, con 180 CV, pero la caja es de nueve marchas, lo que a priori permite aprovechar mejor la potencia. En cuanto al interior, es bastante más amplio que un coche compacto y cumple para familias “compactas”. El maletero anuncia 577 litros, que es una barbaridad, así que puede que hayan sumado el hueco de la rueda de repuesto.

El diseño del Volvo es muy sueco, con una secuencia de rectas y superficies en las que se nota mucho trabajo de estudio para un final complejo, pero que atrae como un imán. Su motor calca las cifras de potencia y par del BMW, y utiliza también una caja automática de ocho marchas. El interior es amplio gracias a su diseño exterior, y cinco caben bien dentro del coche. Con 460 litros de maletero, al menos tiene formas cuadradas y su umbral de carga es bajo.

El movimiento se demuestra andando

En marcha el BMW X2 se destaca sobre el resto. Su motor va muy fino, entrega bien la potencia y es el que tiene más brío. Rápidamente engrana una marcha tras otra y, con total suavidad dice adiós a sus rivales. Alcanza los 100 en 7,6 segundos y homologa 4,6 litros de consumo, El Jaguar intenta seguir su ritmo. El motor, fabricado ahora por la propia marca, consume menos que antes, pero no es tan refinado como el de BMW, y ni con nueve marchas se le puede sacar tanto partido. Tarda 9,3 segundos en alcanzar los 100 y homologa 5,3 litros de promedio. Eso sí, si lo consideramos de forma aislada, nos parecerá un coche bastante bueno, con buen aislamiento y prestaciones, y Jaguar ofrece una versión de 240 CV para los que quieran más “marcha”. El Volvo intenta igualar el rendimiento del BMW X2, con una aceleración de 7,9 segundos y solo cinco litros de consumo medio. No lo consigue del todo porque, como el Jaguar, es algo pesado, con 1.803 kilos frente a los 1.675 del X2 y los 1.843 del E-Pace.

BMW X2

En dinamismo el BMW vuelve a sacar ventaja. Las suspensiones absorben muy bien todo los que pasa en el asfalto, hay muy poca inclinación de la carrocería, la frenada es precisa y da gusto jugar con su dirección a enlazar una curva tras otra. Si queremos divertirnos con un SUV, este es el coche. Ahora bien, tiene matices, porque el X1 y el X2 tienen un chasis de tracción delantera o total, el mismo que equipa toda la gama Mini, y eso se nota cuando vamos muy ligeros, ya que el coche alarga la curva con la delantera en lugar de empujar con su trasera. El Jaguar está muy lejos de tirar la toalla, porque su suspensión es una gozada. Filtra muy bien, tiene aplomo y buen tacto e invita a ir deprisa. Puede que el motor no acompañe tanto como el del BMW, pero resulta divertido trazar curvas a sus mandos y notar cómo el coche es más ágil de lo que su peso nos dice. No puede seguir el ritmo del X2, pero también llegaremos con una sonrisa al destino. El XC40 lo intenta, y seguramente la versión R-Design con suspensión de dureza regulable, tiene más armas para conseguirlo, pero en esta variante se apuesta más por el confort y, solo podemos ir rápido manteniendo un buen rimo medio, sin jugar mucho a frenar, apuntar con la dirección y acelerar. Aun así, el estándar de los coches de hoy es tan alto que con el XC40 tampoco vamos a aburrirnos.

BMW X2

Diferentes ambientes

Pasamos al interior y el cuadro de mandos del BMW X2, de calidad y diseño, combina el ya conocido iDrive con la pantalla fácil, control gestual y un buen sistema de reconocimiento de voz. El del Jaguar hace gala de un equipo multimedia muy completo y fácil de usar. En cuanto al Volvo, da gusto encontrar un interior que no sea tan germánico. Los materiales son diferentes, los huecos, numerosos y bien pensados, y las teclas poquitas y fáciles de usar.

Hora de elegir, y aunque el BMW X2 se impone en casi todos los campos, hay que apuntar matices, como un precio que iguala el de un Golf R o que es similar a un 320d xDrive Touring muy bien equipado y más divertido al volante. Aun así, se va a vender mucho, este es el poder de atracción de los SUV de hoy en día, y el BMW X2 es un imán. En cuanto al E-Pace, es un automóvil excelente y se conduce muy bien. La pega es que si empezamos a sumar equipamiento nos acercamos a su hermanos el F-Pace. El XC40 gusta por diseño, por filosofía de marca y por su capacidad para ser diferente sin ser ostentoso. Además, el conjunto mecánico es brillante y el interior, una maravilla, aunque su mecánica esté un paso por detrás si buscamos emociones. De todas formas, hoy no hay ningún ganador, la única conclusión clara de esta comparativa es que nos encanta que haya SUV compactos y divertidos.

 

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