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Estamos en alguna parte al este de Oporto,  un sitio de esos que por mucho que busques en el mapa no puedes estar seguro de cuál es, pasando por carreteras que se estrechan según avanzan los kilómetros, improvisando un recorrido para hacer lo que nuestros colegas ingleses llaman shooting a un par de acompañantes muy sexys. Lo único que tenemos a los lados son enormes eucaliptos, que al igual que en Galicia, es el árbol más valioso y popular del norte de Portugal. El día está muy raro. Tan pronto diluvia como sale el sol, como se levanta el aire o como que me quedo en tirantes. Logísticamente no es muy cómodo, pero para probar bien dos cupés 2.0 diésel, es perfecto. Todo apunta a que va a ser un día muy productivo, salvo porque este tiempo loco me va a tener cada media hora secando el coche con un trapito para que las fotos salgan perfectas y sin reflejos. Y os puedo asegurar que pasarle la bayeta a dos coches de cuatro metros de largo es una tarea bastante soporífera. Aunque se lleva mejor si es un BMW 420d y un Audi A5.

Comparativa BMW 420 y Audi A5 Coupé

CARA A CARA

Lo primero que vemos es un Audi A5 Coupé nuevo, y no puedo evitar pensar que en realidad lo que tengo delante es un A4 de última generación, que se ha tragado a un TT y que lleva su cara. Pero también puedo apreciar nuevos elementos en el diseño, que por pequeños que parezcan, son fundamentales para el nuevo aspecto del A5. La parrilla Singleframe con diseño tridimensional es significativamente más plana y ancha que la del modelo anterior. Los finamente contorneados faros del nuevo Audi A5 Coupé armonizan perfectamente con las líneas horizontales del frontal. La nueva firma luminosa de los faros Audi Matrix Led tiene una marcada y característica imagen con un contorno cuádruple, con haces de luces cortas y largas que dan la impresión de una mirada doble.

Para los faros de serie de xenón, las luces diurnas están colocadas en el borde superior y también hacen la función de intermitentes. Por su parte, el BMW Serie 4 Coupé nos llama la atención por el equilibrio de su diseño, gracias a los cortos voladizos, el alargado capó y el habitáculo desplazado hacia atrás. El diseño plano, marcado por líneas acentuadamente horizontales, logra que resalten llamativamente los abombados y deportivos pasos de ruedas, incrementando así el ancho entre ellas. Cada uno con lo suyo, son dos cupés con esencia, mucha esencia. Y tenemos que decir que es raro tener sobre el papel dos coches tan parecidos para comparar.

Comparativa BMW 420 y Audi A5 Coupé

 

LAS TRIPAS

Después de este repaso a lo diseñador idealista, vamos a lo que nos gusta. Tenemos unas largas carreteras de apenas tres metros de ancho y dos cupés de cuatro cilindros turbodiésel de 190 CV esperándonos para deslizarse por el asfalto. Lo primero en lo que nos centramos es en que el BMW es 0,6 segundos más rápido en el 0 a 100 km/h que el Audi. Esto seguramente se debe a la ayuda de la caja automática de ocho velocidades del BMW, frente a la S-Tronic de doble embrague y siete marchas del A5. Tal vez esta también sea la razón de la diferencia de peso: el Audi pesa 1.465 kilos y el BMW, 1.550 kilos. Luego la velocidad máxima es la misma, lo que nos lleva a la conclusión de que están bien equilibrados, a pesar de sus pequeñas diferencias, ambos alcanzan los 240 km/h. Son tan parecidos, que podrían ser mellizos. Quizás lo más notable, y por resaltar algo, es que el A5 emite 16 gramos más de CO2 que el Serie 4.

Vivimos en un mundo en el que la tracción trasera es como el rey de los reyes, el héroe de la conducción deportiva. Por esta razón se nos podría acusar de ser engañosos recomendando la tracción delantera del A5, pero lo cierto es que Audi ha sometido a su nuevo coche a una estricta dieta, armándole hasta los dientes de aluminio y magnesio, por lo que es más ligero y la sensación de estabilidad es mayor. Da igual la velocidad a la que fuera, en ningún momento sentí que entrando en una curva el coche fuera a reaccionar de una forma contraria a lo que yo le había anticipado.

Comparativa BMW 420 y Audi A5 Coupé

Ahora nos montamos en el Serie 4 y lo primero que notamos es un gran refinamiento, con todos los controles bien puestos y fáciles de manejar, pero si lo comparamos con el A5 pierde la batalla simplemente porque el de los aros está recién remodelado y adaptado a 2016. No obstante, es un BMW, y eso ya habla por sí mismo. Cuando le damos al botón de encendido, todo se queda camuflado en un sonido que le hace sentir fuerte y potente.

Gracias a la suspensión adaptativa en este tracción trasera, conduciendo el BMW pudimos comprobar que mantenía la compostura en todo momento, a pesar de las condiciones climatológicas tan adversas, a cualquier velocidad y sobre todas las superficies. Esto no significa que tengamos que ir con la guardia baja. En un tracción trasera, sobre todo sobre el agua, no podemos relajarnos demasiado, pero eso en CAR, nos encanta.

Comparativa BMW 420 y Audi A5 Coupé

El BMW tiene más aplomo que el Audi. A la hora de conducirlo nos damos cuenta de que es más ágil. La dirección del A5 está refinada, pero en conducción deportiva es menos enérgica que la del BMW, con el que disfrutamos más en las curvas.  El Serie 4 se mueve con soltura y nos transmite una sesación de deportividad mayor. En este sentido, aunque el A5 es más espacioso, más moderno y más pragmático, no termina de llegar a la precisión en la carretera del BMW.

El BMW Serie 4 Coupé se ofrece con un motor de gasolina de seis cilindros en línea (BMW 435i Coupé), un motor de gasolina de cuatro cilindros (BMW 428i Coupé) y el motor diésel de cuatro cilindros del BMW 420d Coupé del que estamos hablando hasta ahora en esta prueba. Todos los propulsores están dotados de la más reciente tecnología BMW TwinPower Turbo, y cubren un margen de potencia desde los 184 hasta los 306 CV.

Comparativa BMW 420d y Audi A5 Coupé

Cualquiera de los motores puede combinarse opcionalmente con la caja de cambios automática deportiva de ocho marchas, con la que es posible cambiar de marchas utilizando las levas que se encuentran en el volante. Los conductores que prefieren un estilo de conducción deportivo podrán disfrutar al máximo a los mandos del nuevo BMW 435i, con un propulsor de gasolina de seis cilindros en línea que nos gusta por la espontánea entrega de su potencia, la típica capacidad de subir rápidamente de revoluciones, y la suavidad de su funcionamiento en los momentos de menos deportividad.

 

CINCO CORAZONES A ELEGIR

El nuevo Audi A5 Coupé está disponible con una gama de dos motores TFSI y tres TDI, y potencias entre de 190 y 286 CV. El nuevo Audi S5 Coupé compite en su propia liga. Su motor 3.0 TFSI de nuevo desarrollo combina las prestaciones de un deportivo con un nuevo grado de eficiencia. Su motor turboalimentado de seis cilindros y 2.995 cc de cilindrada produce 354 CV, que son 21 CV más que el motor del anterior modelo. Pero, centrándonos en el protagonista de la prueba, nos encontramos con un motor TDI de cuatro cilindros y 1.968 cc, con un par de 400 Nm. El consumo se reduce mediante modificaciones en los desarrollos de transmisión, la carrocería y el chasis, así como el uso de neumáticos de baja resistencia a la rodadura. En total ofrece un gasto combinado de apenas 4,1 l/100 km.

Es una de las batallas más reñidas del actual sector del automóvil. ¿BMW 420 o Audi A5?
El interior del Audi está más actualizado, dada la diferencia de lanzamiento entre ambos modelos. No obstante, los controles del BMW son cómodos y fáciles de manejar.

En el interior del BMW Serie 4 todos los elementos de mando relevantes para la conducción están agrupados al alcance del conductor, por lo que puede acceder a ellos de una manera bastante fácil, sin poner en un compromiso la seguridad. Después de un viaje de 1.400 kilómetros, es cuando realmente te das cuenta de lo importante que es que algo tan simple como poner el aire acondicionado, sea fácil e intuitivo. Los asientos traseros parecen ser asientos individuales, gracias a la incorporación de los apoyacabezas y al carácter envolvente de las partes laterales de las banquetas y de los respaldos.

Comparativa BMW 420 y Audi A5 Coupé

 

Y analizando el A5, lo primero de lo que nos damos cuenta pensando en la generación anterior, es que el interior se beneficia de las mayores dimensiones, ya que al estar construido sobre una nueva plataforma, la batalla es más larga. La arquitectura horizontal del panel de la instrumentación y la línea continua de salidas de ventilación crean una sensación de amplitud. Además de la modernidad que se respira dentro del A5. Materiales de alta calidad en una amplia gama de colores procuran un ambiente particularmente agradable y enfatizan el carácter novedoso y actualizado del cupé de la marca de los aros. Quizás por eso este combate de boxeo se lo lleva el Audi, pero tras pelear hasta el final y por una escasa diferencia de puntos.

 

1 Comentario

  1. Yo diría que la pequeña ventaja en aceleración para el BMW se debe en mayor medida a las ventajas que aporta la propulsión en situaciones de pura tracción desde parado que al disponer de una relación de cambio más. Máxime cuando despues de haber probado ambas cajas, diría que la s-tronic es incluso un poco más rápida que la steptronic 8 del BMW. Además, tratándose de mecánicas turbodiesel con alrededor de 400nm de par a bajos regímenes, el menor salto entre marchas de la caja de 8 velocidades no es tan determimante como en coches con poco par y estrecho margen de utilización.

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