Citroën recupera uno de los automóviles más emblemáticos de su historia con el 2 CV Concept, un prototipo eléctrico presentado en el Salón del Automóvil de París 2026. Con solo 3,76 metros de longitud, un diseño que reinterpreta el clásico de 1948 y un planteamiento basado en la sencillez, anticipa un futuro modelo que llegará antes de 2028 con un precio objetivo de unos 15.000 euros.
El Citroën 2CV es uno de esos coches que no necesitan presentación. Nacido en 1948, se convirtió en un símbolo de libertad, sencillez y movilidad asequible. Ahora, casi ocho décadas después, la marca francesa recupera su espíritu con un prototipo que mira directamente al futuro.
El Citroën 2 CV Concept no pretende ser una reproducción moderna del modelo original. Su objetivo es recuperar la filosofía que lo convirtió en un éxito: ofrecer un automóvil práctico, ligero, económico y con una personalidad inconfundible.
Presentado en el Salón del Automóvil de París 2026, este pequeño eléctrico adelanta las líneas generales de un vehículo que Citroën prevé incorporar a su gama en los próximos dos años.
Un nuevo 2CV eléctrico por unos 15.000 euros
La gran noticia no está únicamente en su diseño. Citroën quiere trasladar el espíritu del 2CV a una nueva generación de automóviles eléctricos asequibles.
El modelo derivado de este prototipo se fabricará en Europa, estará situado comercialmente entre el Citroën Ami y el C3 y tendrá un precio de partida objetivo de aproximadamente 15.000 euros.
La marca plantea su desarrollo en el marco de la futura normativa europea para pequeños automóviles eléctricos, conocida como E-Car, con la intención de simplificar su fabricación y reducir los costes.



El concepto también apuesta por contener el peso. Citroën se ha marcado como objetivo situarlo alrededor de una tonelada, una cifra que permitiría utilizar una batería más pequeña y económica sin comprometer su utilidad para los desplazamientos cotidianos.
Por ahora, la firma francesa no ha comunicado cifras de potencia, capacidad de batería ni autonomía. Su planteamiento está orientado principalmente a una movilidad diaria eficiente, sencilla y accesible.
Más pequeño que el 2CV original
Una de las curiosidades del nuevo Citroën 2 CV Concept es que resulta incluso más corto que su antecesor.
LONGITUD
3,76 m
2 CV Concept de 2026
3,85 m
Citroën 2CV original
Sus proporciones compactas buscan facilitar la circulación por ciudad, las maniobras y el aparcamiento, sin renunciar a un habitáculo espacioso.
Estéticamente, resulta imposible no reconocer sus orígenes. Los faros redondos separados de la carrocería, el parabrisas prácticamente vertical, el capó esculpido y el techo curvado recuperan algunas de las señas de identidad más características del 2CV.
Sin embargo, las superficies son más tensas y los volúmenes más contundentes, con una interpretación contemporánea de aquellas formas sencillas.
Los faros incorporan tecnología LED y las aletas redondeadas se combinan con unas llantas de acero de 18 pulgadas, desarrolladas con una estética inspirada en el clásico.
Los neumáticos Michelin también tienen un diseño específico, con motivos que combinan el logotipo histórico del fabricante francés y los chevrones de Citroën.
En la parte trasera aparecen pilotos LED, un portón de acabado negro y una matrícula digital capaz de mostrar los diferentes apodos que recibió el 2CV en distintos países.
Un interior que recupera la sencillez del 2CV
Si el exterior despierta recuerdos, el habitáculo es una reinterpretación todavía más atrevida de la filosofía original.
Citroën ha prescindido del salpicadero convencional y de la consola central tradicional para crear un espacio abierto, luminoso y funcional.
En su lugar aparece una estructura cilíndrica horizontal que reúne los principales mandos del vehículo, el volante de un solo radio y una pequeña pantalla central cuadrada de 8 pulgadas.
El sistema Citroën Smart Vision proyecta la información esencial dentro del campo de visión del conductor, mientras que la pantalla táctil combina funciones digitales con mandos físicos para la climatización y el volumen.




La simplicidad también se aprecia en los asientos. El prototipo incorpora banquetas delanteras y traseras con tecnología Citroën Advanced Comfort, estructuras tubulares y un diseño que recuerda directamente al modelo original.
Además, la banqueta delantera puede extraerse del vehículo para utilizarla durante una parada o un picnic.
La consola central se sustituye por una cesta desmontable de almacenamiento, mientras que las puertas emplean tiradores de cinta y soluciones prácticas que buscan reducir peso y complejidad.
Techo de lona, colores vivos y una radio desmontable
El techo de lona enrollable manualmente es otro de los grandes homenajes al 2CV.
Esta solución recupera la sensación de libertad del modelo original y permite abrir buena parte del habitáculo al exterior.
El interior apuesta por una combinación de colores amarillos, tejidos de cuadros y detalles beige que recuerdan a los antiguos mandos de baquelita.
La carrocería, por su parte, luce un llamativo tono Infra Red, desarrollado a partir de una base naranja con reflejos amarillos y rojizos.
Entre los elementos más originales aparece la Radioën, una radio desmontable que también funciona como altavoz portátil y puede utilizarse fuera del automóvil.
Citroën incluso ha recuperado pequeños detalles cargados de humor, como unos pedales decorados con una tortuga para el freno y una liebre para el acelerador.
El prototipo incorpora además compartimentos en las puertas diseñados para transportar huevos, un guiño a las famosas exigencias de practicidad que dieron origen al 2CV.
Tecnología Michelin para controlar los neumáticos
Aunque el planteamiento del 2 CV Concept se basa en la sencillez, también incorpora soluciones tecnológicas avanzadas.
Una de las más interesantes es el sistema desarrollado junto a Michelin denominado Universal Digital Twin for Tyres.
Esta tecnología utiliza los datos disponibles en el vehículo para estimar en tiempo real parámetros relacionados con el agarre, el desgaste, la presión, la carga y las condiciones de conducción, sin necesidad de integrar sensores adicionales en los neumáticos.

Con esa información, el automóvil puede adaptar su comportamiento y anticipar necesidades de mantenimiento.
La facilidad de reparación también ha condicionado el diseño. Los paragolpes están separados de la carrocería para poder sustituirse individualmente en caso de pequeños golpes, mientras que determinadas superficies se han simplificado para reducir los costes de fabricación.
Un regreso que mira hacia 2028
El Citroën 2 CV Concept recupera la esencia de un automóvil que fue presentado en el Salón de París de 1948 y cuya producción terminó en 1990, después de superar los cinco millones de unidades.
Pero lo más interesante de este proyecto es que no se trata únicamente de un ejercicio de nostalgia.
Citroën quiere convertir esta propuesta en un pequeño eléctrico de producción europea, con un precio cercano a los 15.000 euros y una filosofía que priorice lo realmente necesario.
Todavía quedan por conocer sus características mecánicas definitivas y hasta qué punto conservará las soluciones del prototipo. Sin embargo, la intención de la marca es clara: recuperar la idea de un coche sencillo, ligero, práctico y asequible, adaptándola a la movilidad eléctrica.



Si consigue mantener ese planteamiento en el modelo de serie, el regreso del 2CV podría convertirse en una de las propuestas más interesantes del segmento de los eléctricos urbanos.
Meta descripción: Citroën presenta el 2 CV Concept, un pequeño eléctrico inspirado en el mítico 2CV que anticipa un modelo de unos 15.000 euros para 2028.








