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En nuestra profesión estamos acostumbrados a lidiar con coches de todo tipo, incluidos deportivos, pero fuera de nuestra profesión eso es algo poco común. Todos hemos visto la cara de la gente al ver pasar un coche deportivo, y más especial aún es la de los niños que sin miramientos señalan y gritan de alegría por haber visto ese deportivo que tanto les gusta o les impresiona. Imaginad ahora que ese niño puede ir contigo de copiloto en ese deportivo soñado todo un día. Imaginad que además, ese día es una válvula de escape para un niño que padece una enfermedad crónica o acaba de superarla. Eso es lo que promueve Cars for Smiles, hacer felices a decenas de niños con problemas cuyo día a día no es tan emocionante como el de los demás, pero que siguen adelante con fuerza y alegría. Alegría que pudimos acrecentar enormemente el pasado sábado 30 de septiembre en Cars for Smiles Madrid 2017.

Todo empezó en la Ciudad Deportiva de la Selección Española de Fútbol en Las Rozas, dónde todos los pilotos se reunieron para conocer a sus felices copilotos y darles un día inolvidable. Yo acudí, gracias a mi buen amigo Fran, en un flamante Aston Martin Vantage V8, pero pronto vi que no iba a ser el más espectacular de todos. Uno a uno iban llegando y los niños cada vez se ponían más impacientes. Llegó el momento de asignar a cada piloto su copiloto y partir hacia el escenario principal del día, el Circuito del Jarama. Gracias al boca a boca ya la gente del Porsche Club España y Classic Cars Owners, 31 coches cerraban la lista de participantes, entre los que destacaban un Audi R8 V10 Plus, 911 GT3 RS, Lotus Evora, BMW M4 CS, Porsche Cayman GT4, Jaguar F-Type S, Audi R8 V10 Spyder o un Ford Mustang.

Escoltados por la Guardia Civil, subimos de ruta hasta San Agustín de Guadalix para luego cruzar la sierra hasta la A1 y de ahí rumbo al circuito madrileño. Ahí los niños se lo pasarían en grande a bordo de los deportivos gracias a la gestión de Cars for Smiles y la generosidad del RACE. Una hora de pista para poder dar una vuelta todos juntos y después, dos carreras de aceleración en parejas. Mi copiloto Silvia, alucinaba con la musicalidad del V8 del Aston y como te pegaba al asiento, a pesar de no tener nada que hacer contra el M4 CS. Coche tras coche todos iban saliendo para poner la sonrisa de los chicos de 0 a 100 en un segundo.

Llegó el turno de comer y reponer fuerzas, y también de dejar descansar las monturas, pues más de un chaval se lo había pasado en grande dando acelerones a los deportivos, pero era imposible decirle que no al ver su sonrisa en la cara. Cars for Smiles Madrid era la primera vez que se celebraba, pues esta organización sin ánimo de lucro siempre había organizado sus eventos en Barcelona, donde tiene su sede. Así que por primera vez, las sonrisas sobre ruedas llegaban a la capital, y por lo tanto el dinero recaudado iba a los hospitales de la capital, concretamente al Hospital Universitario Rey Juan Carlos, el Hospital General de Villalba, el Hospital Universitario Infanta Elena, el Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda y la Fundación Jiménez Díaz. En total 8.000 euros para esos centros con los que ayudar a los tratamientos y la estancia de los niños que allí acuden. 

De vez en cuando probamos deportivos, pero no todos los días hacemos felices a niños gracias a ello, así que en esa jornada aprendimos todos los pilotos lo mucho que se puede dar con un simple gesto. Un gran gesto dieron desde Classic Cars Owners, que les entregaron una carta a cada niño en la que se comprometían a que el día que quisieran, le conseguirían una vuelta en el coche clásico o deportivo que ellos pidieran. Y es que al final de este día, lo más importante para Cars for Smiles es que no quede en un mero día especial, sino que se repita, que los niños puedan cumplir sus sueños de montar en un deportivo o ir a un circuito pero también que sepan que su vida siempre puede mejorar con ayuda de quien menos lo esperan. Nos fuimos a casa felices por saber que gracias a Cars for Smiles y la gente que movilizan, muchos niños son más felices y siguen adelante. 

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