Este año el equipo BMW Team Teo Martín se ha llevado el campeonato del International GT Open con su BMW M6 GT3 y como muestra de generosidad con BMW, un puñado de afortunados han podido vivir las sensaciones de un coche GT3. Entre esos afortunados he podido estar yo, que acudía al Circuito del Jarama con una sonrisa y un sol radiantes a vivir la BMW TMM Experience. El primer plato era dar unas vueltas con dos modelos de la gama M al trazado madrileño, y el plato fuerte llegaría a bordo de la bestia alemana del equipo español.

BMW TMM Experience

Frente a la torre del Jarama, posaban bajo un sol otoñal las dos versiones más potentes del BMW M4 que existen ahora en nuestro país, el BMW M4 Competition Sport edition y el BMW M4 GTS, modelos limitados a 60 y 700 unidades respectivamente y de 450 y 500 CV cada uno. La cosa no podía empezar mejor. Dentro de la torre, dos joyas, dos leyendas con pedigrí, un BMW M3 E30 y E36 campeones de España de turismos del equipo de Teo Martín. Con estos dos míticos modelos a nuestras espaldas comenzaba un briefing de los que pones la oreja con especial interés.

BMW TMM Experience

Tras el breve vídeo del M6 GT3 en acción,  la BMW TMM Experience comienza con una serie de información sobre el coche que más tarde nos pondrá las pulsaciones al límite. Poco tiene que ver con el BMW M6 de calle, aunque comparte un elemento clave, su corazón V8 biturbo de 4.4 litros, solo que su potencia se eleva hasta los 585 CV. Otras explicaciones curiosas han sido poder ver de primera mano la telemetría de un máquina como esa. Ver que significaba cada extraña línea de colores y como la interpretaban tanto ingenieros como pilotos para poder lograr sacar el mejor rendimiento al coche y a su estilo de conducción.

Con los nervios a flor de piel y el mono de BMW Team Teo Martín enfundado nos dirigimos al pit-lane donde nos aguardan todos los M y los pilotos del equipo de Teo para hacer de instructores y de ases del volante más tarde. Turno con el BMW X5M, un mastodonte de 575 CV y más de dos toneladas de peso que no se movía nada mal por las curvas del Jarama, aunque se notaban las inercias de manera considerable, la estabilidad era muy buena. La entrega de potencia también se lucía sobre todo en la subida de “Hípica” donde el peso del enorme SUV obligaba a levantar un poco el pie para no acabar en el césped.

BMW TMM Experience

Con el siguiente coche no había esos “inconvenientes”, el M3. Aquí la berlina alemana de 431 CV se desenvolvía a la perfección y solo había que ser un poco cautos con el gas al salir de las curvas. Si por el contrario te entraban las prisas con el pedal del acelerador lo único que conseguías era un parpadeo intenso del testigo de control de tracción. Canalizar 550 Nm de par al asfalto no es tan sencillo. 

Tras este primer chute de adrenalina toca el verdadero motivo por el que estamos aquí, disfrutar un par de vueltas como copiloto a bordo del BMW M6 GT3. 1.300 kg de peso y 585 CV al tren trasero, con una aerodinámica digna del “batmóvil” y una apariencia de las que aceleran el pulso con solo mirarlo y saber que te vas a montar ahí. Mi “chófer” es la piloto neerlandesa Beitske Visser. Sabemos que el nombre es difícil pero no se olviden de él porque quizás un día lo escuchen viendo la F1, quién sabe.

BMW TMM Experience

La veloz rubia me catapulta fuera del pit-lane, mi cuerpo se pega al asiento y de pronto, mi cabeza casi sale por el salpicadero. La potencia de frenada de este aparato solo se asemeja a la frenada que podría efectuar chocar contra un árbol. Sabes que tiene que frenar pero tu condición de “piloto amateur” te haría frenar antes, así que la sorpresa 100 metros más tarde es descomunal. Especialmente la primera vez, después te haces a la idea que llegará la sacudida. Las aceleraciones son contundentes, pero como vienen con el “mapa” de Montmeló, la última carrera, en recta de meta tampoco rompemos la barrera del sonido. Y golpe seco de nuevo, no se inmuta un ápice el coche y mi cara no puede cambiar de expresión durante las dos vueltas que dura esta demostración de pilotaje e ingeniería de competición.

Con el cuerpo tembloroso, uno se baja del coche y se da cuenta del nivel que hay en competiciones como el International GT Open, y más con equipos como el BMW Team Teo Martín, llevándose el campeonato antes de que este acabe. Sin duda la BMW TMM Experience ha sido toda una experiencia de vida de esas que no se olvida. Eso si, volver a la oficina a 120 km/h no es lo mismo, pero ya saben, la velocidad, para los circuitos. 

 

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