Es una berlina. Nació en 1972. Esta es su séptima generación. Es el coche familiar más vendido de todos los tiempos. ¿Necesitas más pistas? Su nombre viene por ser el quinto modelo de “nuevas series” después de coches como el Isetta o el BMW 700. Desde entonces, ha sido el vehículo elegido por millones de selectos usuarios, que querían un coche cómodo, rápido y bonito. El BMW Serie 5 vuelve a resurgir, con nuevas mejoras, más tecnología, pero manteniendo su esencia intacta.

Cuando llegamos a Portugal, lo primero que nos llama la atención es el aspecto exterior, y no porque tuviera nada raro, si no porque estaba al lado de todos sus predecesores y era imposible no comparar unos con otros y sobre todo, pensar en el tiempo y en lo rápido que alcanza todo. Lo más sorprendente es que hay más diferencias entre los tres últimos modelos que entre los tres primeros, y esto nos lleva a preguntarnos cómo será todo dentro de 10 años.

 

Con respecto a su antecesor más cercano, que nació en el año 2010, el nuevo Serie 5 es más grande, con 4.935 milímetros de longitud, 1.868 milímetros de ancho y 1.466 milímetros de altura. La sensación de espacio crece en su interior, tiene más altura interna y sitio para las piernas en la parte trasera, así como una mayor capacidad de maletero con 530 litros.

SENSACIONES DEPORTIVAS

La versión anterior del Serie 5 ya nos gustó sobre todo en la conducción. No es fácil conseguir sensaciones deportivas en una berlina de estas características, pero en BMW es lo que mejor saben hacer. El Serie 5 se mueve con soltura y a la vez tiene mucho agarre, dando una gran sensación de seguridad en las carreteras de la sierra de Lisboa, que invitan al disfrute. Además que el modelo es más ligero –100 kilos para ser exactos–, que es algo que se nota para el que lleva el volante.

Al momento del lanzamiento, a partir del mes de febrero, en el mercado están disponibles dos motores diésel y dos motores gasolina (todos turbo), opcionalmente con tracción trasera o tracción inteligente BMW xDrive. El nuevo motor de dos litros y cuatro cilindros en línea en el 530i proporciona un par máximo de 350 Nm y desarrolla una potencia máxima de 252 CV. Su consumo promedio combinado es de 5,4 litros/100 km, lo que representa una emisión de CO2 de 126 g/km, una reducción de más del 11% en comparación con su predecesor. El BMW 530i acelera de 0 a 100 km/h en 6,2 segundos y alcanza 250 km/h.

El motor buque insignia en el lanzamiento será el nuevo 540i, que desarrolla 340 CV; el motor de tres litros y seis cilindros en línea cuenta con un par de 450 Nm. A pesar de una mayor potencia y dinámica de manejo, el consumo promedio es de tan solo 6,5 l/100 km, lo que representa un valor de CO2 de 150 g/km. Junto con el xDrive, el BMW 540i acelera de 0 a 100 km/h en tan solo 4,8 segundos. El BMW 520d, con su motor diésel de cuatro cilindros, proporciona 190 CV y un par máximo de 400 Nm. El consumo y las emisiones de CO2 son de 4,1 l/100 km y 108 g/km para la versión manual; con Steptronic de 8 velocidades son de 4,0 l/100 km y 107 g/km. El nuevo 530d también ofrece ventajas en dinamismo y eficiencia. Con 265 CV y un par máximo de 620 Nm, supera claramente a los motores de seis cilindros en línea de sus predecesores.

 

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