Imagínate que llegas a la oficina y te dicen “vas al Jarama a un evento de BMW”, y no sabes nada más, salvo que seguramente vas a rodar por la pista. Con una sonrisa y a toda prisa acudes al Jarama y al llegar, sorpresa. Todas las generaciones del BMW M3 te están esperando para dar dos vueltas con cada una al trazado madrileño, por su 30 aniversario. La sonrisa no entra en la cara. Tras la breve presentación nos muestran el orden de conducción. Iremos en dos grupos, cada uno en un coche con su dueño en el asiento del copiloto, para que nos comportemos, todos en fila uno detrás de otro. La suerte ha querido que sea el primero, lo que significa que los llevaré en orden cronológico. 

30 ANIVERSARIO BMW M3_009

Caminamos hacia el pit lane donde nos esperan los cinco M3. Yo voy algo preocupado, no voy a ocultarlo, pues la caja de cambios del BMW M3 E30 era invertida, es decir, donde esperas meter primera estaba la reversa, donde segunda está la primera y así una marcha más atrás en las demás. Esta unidad es roja, lo que la hace aún más bonita si cabe. Entrar en el coche y cerrar la puerta fue como retroceder 30 años, de no ser por el M4 blanco que había delante. Al mirar por el retrovisor ahí estaba su llamativo alerón. Tengo el privilegio de arrancar un pedazo de historia, y sus cuatro cilindros cobran vida. Mientras rodamos y miro en cada cambio la palanca para no equivocarme, su dueño me cuenta algún detalle del coche.

Aunque el contador marca 180.000 kilómetros el motor está restaurado y sólo tiene 2.000, el eje trasero está algo cascado, pero ataco las curvas con menos miedo que los cambios de marchas. Llegamos a la recta, pero la hacemos despacio por el pit lane, y damos la segunda vuelta. El coche transmite cada sensación, pero no es violento, simplemente responde con mucha rapidez. Parece que en Pegio, tras bajar Bugatti, se me va a quedar por no haber quitado tercera, pero sube sin pestañear. Acaban las dos vueltas y dejo los 80 para subirme a un azulado E36. 

30 ANIVERSARIO BMW M3_013

Esto ya es otra cosa, las marchas están en su sitio y el coche revoluciona mucho mejor, se nota el paso de 200 a 321 CV. Me llaman la atención los espejos retrovisores ligeramente inclinados y pequeños y se lo comento a su dueño. Su respuesta fue que “eran muy tentadores en su época y varias veces me desaparecieron, incluso tuve un amigo que robó unos y se los puso a su Golf”. Tras poder contemplar la trasera del E30 le toca al BMW M3 E46. La diferencia de potencia no es tanta, 343 CV, pero tiene mucho par y no necesito meter segunda en ninguna curva para salir alegre. “Ábrete por arriba, aguanta, y ahora tirarte al vértice y mantente a la izquierda”, me dice su dueño, instructor de pilotaje.

El siguiente es algo especial, el E90 tenía un corazón V8, que le otorgaba 420 CV. Su sonido es el más puro, cuando pasas de 3.000 vueltas y hundes el pie deseas no soltarlo nunca, pero su dueño está al lado y meto cuarta. La dirección en este es más suave, se siente más ligero el volante que en su antecesor el E46.

BMW M3 E46 (2001)_006

Después de las 2 vueltas correspondientes ha llegado el turno de montarse en lo último de los chicos de M Performance. El nuevo BMW M3 F80 llegado en 2014 ha dejado a un lado el gastón V8 y posee un 6 en línea turboalimentado de 431 CV que a mi juicio, suena más y mejor que el V8. A diferencia de sus familiares este M3 es automático, el único de la prueba. Las levas tras el volante hacen que en esta ocasión rodando en circuito los cambios sean más cómodos, pero ni mucho menos más lentos, sino todo lo contrario. El sistema Drivelogic que acompaña al cambio DKG de doble embrague es simplemente una maravilla. Acabamos las pruebas y nos hacen una pregunta de difícil respuesta, ¿con cual os quedáis? Solo puedo decir que la foto me la hice con el E30.

BMW M3 F80 (2013)_008

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

18 − catorce =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.