Una revolución tecnológica con 469 CV, frenada orgánica y un sistema que promete eliminar la ansiedad por la autonomía
Hay coches que actualizan una gama y coches que inauguran una era. El nuevo BMW iX3 pertenece, sin duda, al segundo grupo. La firma alemana ha decidido saltarse una generación completa de desarrollo para lanzar un vehículo que no tiene nada de continuista. Este iX3 es el primer embajador de la Neue Klasse, la arquitectura sobre la que BMW construirá su futuro.
Al volante, lo primero que se nota no es la potencia (que la tiene, y mucha), sino el control. Todo fluye con una suavidad pasmosa. La dirección es precisa y el acelerador modulable, transmitiendo esa estabilidad «muy BMW» que los puristas temían perder con la electrificación.
Heart of Joy: El cerebro de la bestia
El gran titular técnico se llama Heart of Joy. Este sistema gestiona la energía y la dinámica del vehículo de una forma que roza lo poético. Gracias a una arquitectura de carga ultrarrápida de 400 kW, el iX3 puede recuperar 327 kilómetros de autonomía en solo 10 minutos.
DIARIO DE A BORDO
TEST BMW iX3 – MÁLAGAMIN
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Pero lo mejor es cómo se siente en marcha. La frenada regenerativa, a menudo el talón de Aquiles de los eléctricos por su tacto artificial, aquí es completamente natural. No hay saltos ni brusquedades. Es, sinceramente, el mejor sistema de frenado que he probado en un coche a pilas.
805 km de libertad
La cifra que cambia las reglas del juego es la autonomía: 805 km en ciclo WLTP. Hace nada celebrábamos los 400 km como un hito; hoy BMW duplica esa barrera. En uso real, la sensación es de liberación total. Cargas rápido, cargas mucho y sigues tu camino.

Por dentro, el minimalismo inteligente manda. El Panoramic iDrive despliega la información justa y necesaria, sin abrumar con menús infinitos. En 2026, diseñar un coche para conducir y no para jugar con una tablet es casi un acto revolucionario.
El éxito de BMW en España
Este lanzamiento llega en un momento dulce para el Grupo BMW en España. En 2025, la compañía matriculó 68.889 unidades, creciendo un 4,2%. El dato clave es el auge de los electrificados, que subieron un 38,6%, demostrando que la apuesta por la batería ya es una realidad consolidada para el cliente español.








