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Sábado por la tarde, sol en el cielo, una carretera de curvas, una cámara, un BMW M6 y dos periodistas. Así comienza esta historia. Allí estábamos nosotros, con toda la intención de hacer un reportaje a la mala bestia que teníamos en nuestro poder, ya casi habíamos llegado al tramo donde queríamos llevar a cabo nuestro video. Pero lo que no sabíamos era que nos íbamos a encontrar con Iñaqui y Gonzalo, parados frente a la Academia de Ingenieros del Ejército con su BMW 1M. No lo dudamos ni un segundo y después de gritarles que se esperaran y dar la vuelta, nos paramos a su lado. Tiramos a la basura todo lo que teníamos pensado hacer y nos fuimos con ellos de ruta. El plan ahora era hacer algo conjunto de nuestro “Lobo” y su particular “Correcaminos“.

BMW 1M

Dos coches de la misma marca, con genética muy diferente. El BMW M6 es un vehículo de altas velocidades, un coche que defendiéndose muy bien en curvas le gusta más la carretera abierta, las rectas interminables. En el otro lado del espectro está el BMW 1M, un coche infinitamente juguetón que aunque es capaz de hacer maravillas en línea recta encuentra su hogar en las curvas más difíciles y promete ser rival de cualquier otra firma. Estos dos vehículos abarcan la filosofía de BMW y siguen sus cánones a rajatabla. ¿Te gusta conducir? Si la respuesta es afirmativa ya sea el “M” más pequeño o el más grande (sin tener en cuenta los SUV) conseguirá que apagues el aire acondicionado, bajes las ventanillas y saques el brazo a deslizarse por el aire que acaricia los laterales del coche.

BMW 1M

El BMW M6 Competition Sport cuenta con 600CV y 700Nm de Par, cifras que lo catapultan de 0 a 100Km/h en nada más que 3,9 segundos. Pero todo esto ya te lo esperas, son otras cosas las que hacen que este coche te ponga los pelos de punta. Su sonido es una de ellas; no es extremadamente alto pero sí que suena para sobradamente hacerse notar. Es un sonido bronco, casi como el rugido de un lobo, lo primero que pienso es que me asustaría mucho si lo escuchara de noche perdido por un bosque.  Otra cosa que ayuda a la creación de este sentimiento de éxtasis es la potencia que se destila de cada esquina del coche, pongas la mirada donde la pongas está acabado es un modo muy Sport, con unas calidades extraordinarias dignas de la Fábrica de Motores de Baviera. Su dirección, simplemente es una dirección BMW, extraordinaria. 

BMW 1M

Tengo que decir que la carretera que elegimos para “medirnos” con un BMW 1M no era la más apropiada para nosotros, ya que se componía de curvas extremadamente cerradas y lentas. Este panorama no favorece en absoluto al M6, un vehículo grande con sus  4,88m de largo, 1,89m de ancho y 1,37m de alto, no muy ligero (se queda a un pasajero de superar las dos toneladas) gracias a sus 1.925Kg y con mucha potencia algo rebelde.

Curva tras curva el control de tracción saltaba cortando el imparable flujo de potencia al asfalto. Pero no hay forma alguna por la que le pueda echar esto en cara a BMW, porque al igual que un avión no es para bucear, un M6 no puede intentar arrebatarle el reino a un Serie1M, si por el contrario dejas a tras las curvas cerradas y el asfalto bacheado, y das paso a curvas abiertas con asfalto cuidado, lo próximo que te encontrarás haciendo es llamando a tu “amiguete” del renacuajo con mala leche para preguntarle que si se ha quedado sin gasolina o algo.

BMW 1M

Esto es lo que me atrae de los BMW Motorsport, su brutalidad, su predisposición a no darte un respiro. Un coche que es como cualquier otro si vas tranquilo, pero si quieres que chillen los neumáticos se convierte en un Potro Hannoveriano salvaje y hay que tener muchas manos para no salirte del asfalto con la trasera por delante. No son para cualquiera que pueda pagarlos, también está el requisito no obligatorio pero necesario de la pericia.

El BMW 1M es otra bestia, como decía antes, de otra índole, otra genética dentro de los caballos alemanes de carreras. Pequeño, ágil, nervioso y algo disciplinado es un vehículo al que para sacarle partido hay que darle rienda suelta a sus 340CV, mantener apretado ese glorioso botón (DTC) durante 6 segundos y dejarle que transmita su potencia al asfalto de forma radical, siempre con ojo de no pasarse al apretar el acelerador, que no somos Ken Block en su Ghymkana.

BMW 1M

Es manual de 6 velocidades (no existe versión automática), lo cual ayuda a que podamos disfrutar metro a metro de cada curva, y sobre todo, ayuda a los frenos ya que jugando con el “punta-tacón” casi no sufren estrés. El peso del BMW 1M es de 1.570Kg. Este peso sumado a sus 450Nm de Par se añaden a la mezcla que creó en su día al representante “Junior” de BMW Motorsport. Esta noble máquina ahora ha sido relevada del cargo por el nuevo y muy deseable BMW M2.

BMW 1M

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