Hace justo 80 años que Bentley perdió a su nexo de unión entre sus modelos pasados y la dinámica futura que seguirían los modelos venideros. Un Bentley Corniche de 1939 único y muy especial que ahora, justo con el centenario de la firma en plena ebullición, ha sido reconstruido por el departamento de personalización Mulliner, volviendo a unir al Embiricos 4¼ Litre y el R Type Continental.

La importancia de este Corniche radica en que era un paso adelante comparado con los Bentley tradicionales de los años 20 y 30, ya que introdujo el concepto “Streamlining” que ayudaba a mejorar el rendimiento y la velocidad de los coches, lo que influyó en los modelos venideros hasta llegar al actual Continental GT.

El Corniche de 1939

A finales de los años 30, el encargo del piloto griego André Embiricos alentó a Bentley de que necesitaban hacer coches cada vez más deportivos, y el punto de partida sería la berlina MkV. Así nació este Corniche, de chasis más ligero y con un motor más potente que el del MkV junto a una caja de cambios mejorada. Este Bentley se diseñó por parte de Georges Paulin, diseñador francés, y fabricado en París por Carrosserie Vanvooren.

El coche se terminó en mayo de 1939 y probado en el circuito de Brooklands, superando en los test los 160 km/h. Su diseño le ayudaba a ser más aerodinámico, prescindiendo de la enorme parrilla de modelos anteriores en favor de una más pequeña rodeada de formas muy estilizadas y paneles más aerodinámicos. El siguiente paso era ir a Francia para probarlo en carretera, pero en Julio de 1939 sufrió un accidente con un autobus y se mandó a reparar. El 8 de agosto recogieron el Corniche para llevarlo a Chateauroux y probarlo, pero sufrió un accidente antes de llegar y chocó contra un árbol y volcó, quedando muy dañado.

Entonces el coche se separó, pues el chasis se envió a Crewe y la carrocería a París a reparar. Una vez terminada, se llevó al puerto de Dieppe para enviarse a casa, pero un error administrativo retrasó el envío y se tuvo que almacenar. La mala suerte quiso que un bombardeo en la Segunda Guerra Mundial destruyera el almacén donde se encontraba.

Devuelto a la vida

La decisión de recuperar el Corniche se tomó hace años por la WO Bentley Memorial Foundation y la Sir Henry Royce Memorial Foundation, pero fue en 2018 cuando el director de la marca, Adrian Hallmark, decidió que el proyecto debería estar terminado para la celebración del centenario de Bentley en 2019.

Quién mejor dentro de la firma que su división de encargos especiales Mulliner, para la que ha sido su primer proyecto con un coche histórico. Para poder volver a dar forma al Corniche original, han usado los dibujos técnicos originales. Sin embargo, la mecánica y el chasis son los originales, ya que se guardaron. Desde 2002 se ha organizado e ido tomando forma, utilizando incluso el color original, y los materiales del interior exactamente como los del Corniche de hace 80 años. Incluso el departamento de carrocerías del Mulsanne, donde aún se hacen los paneles a mano, ayudó en el proyecto.

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