La industria del automóvil descubre en el rearme militar una vÃa de negocio, con contratos millonarios y producción a escala.
Los conflictos suelen ser malas noticias para la industria del automóvil. Tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, BMW, Volkswagen y Porsche tuvieron que detener parte de su producción europea por la falta de cableados ucranianos. Más recientemente, la guerra con Irán ha disparado el precio del petróleo y de los seguros marÃtimos, agravado los problemas logÃsticos y perjudicado las ventas en Oriente Medio, un mercado de tres millones de coches anuales.

Pero entre el caos, los fabricantes han detectado una oportunidad. El aumento del gasto militar está abriendo un negocio enorme. Renault, GM y Mercedes-Benz han firmado acuerdos con contratistas de defensa, Ford anticipa anuncios y marcas como Ineos, Kia y JLR buscan alianzas similares. No es algo nuevo. Land Rover suministró vehÃculos a ejércitos y Mercedes lleva décadas fabricando versiones militares del Clase G y Unimog.
La diferencia es que ahora se trata de una estrategia de crecimiento. Según el Stockholm International Peace Research Institute, el gasto en defensa de Europa y Reino Unido aumentó un 14% el año pasado, hasta 864.000 millones de dólares. Y Donald Trump ha propuesto un presupuesto estadounidense de 1,5 billones para 2027.
Los gobiernos necesitan camiones, vehÃculos logÃsticos, plataformas de comunicaciones, drones y equipos de apoyo. Y las marcas ya disponen de fábricas, cadenas de suministro y capacidad de producción masiva. Renault se ha asociado con Thales para industrializar el dron militar Toutatis, mientras GM colabora con Lockheed Martin y Volkswagen busca fabricar componentes para el sistema israelà Iron Dome.

Mercedes, por su parte, refuerza su estrategia y ha mostrado versiones militares del Clase G, Sprinter y Vito y, junto a Tytan Technologies, estudia sistemas antidrones instalados sobre sus vehÃculos. Daimler Truck aspira a ingresar 1.000 millones de euros anuales en defensa dentro de dos años.
Ford, JLR e Ineos persiguen contratos como el programa británico LMV, valorado en 900 millones de libras, que sustituirá los viejos Defender militares antes de 2030. Incluso Aston Martin se apunta, aunque virtualmente, con el Dreadnought de Call of Duty que ilustra esta página, un SUV táctico V12 para la guerra digital.
La nueva moto de Aston Martin
La colaboración con Brough Superior llega ahora a la carretera con la AMB 002 Roadster, su primera motocicleta homologada para uso público. Tras las exclusivas AMB 001 y AMB 001 Pro de circuito, este modelo combina diseño británico, ingenierÃa avanzada y una producción limitada a 300 unidades.

Su motor V-Twin de 1.083 cc desarrolla 130 CV y 110 Nm, mientras que el conjunto pesa apenas 190 kilos. El chasis de titanio, mecanizado a partir de un bloque sólido, pesa solo cinco kilos y contribuye a un reparto de masas perfecto.

La carrocerÃa de fibra de carbono, la suspensión delantera Fior de doble triángulo y numerosos detalles inspirados en Aston Martin refuerzan su carácter exclusivo. Fabricada artesanalmente en Toulouse, las primeras entregas de la AMB 002 comenzarán a entregarse durante el tercer trimestre del próximo año.








