Así es el primer Bentley eléctrico

Así es el primer Bentley eléctrico

Un SUV de cinco metros que alcanza 888 CV y puede recorrer hasta 600 km.

Bentley ya tiene su primer coche eléctrico. El Torcal se ha presentado en Londres como la cuarta línea de modelos de la marca británica, que hasta ahora se apoyaba en el Continental GT, el Flying Spur y el Bentayga. Es un SUV más bajo y estilizado que este último, diseñado, desarrollado y fabricado en Crewe.

El diseño es obra del equipo que dirige Robin Page, que ha trabajado sobre lo que llama cuatro lecturas del coche. La primera es la proporción, con una batalla larga, voladizos cortos y un frontal erguido que refuerza la sensación de capó interminable.

La segunda es la cara, con guiños al Continental T reinterpretados mediante una iluminación de última generación y una parrilla con patrón de diamante que se ilumina. La tercera lectura son las superficies, con unas caderas traseras tan marcadas que el equipo de diseño las ha bautizado como la bestia en reposo.

La cuarta es el detalle, con ese diamante repetido por todo el coche. Es también el primer Bentley que estrena el nuevo logotipo de la marca.

Mide cinco metros de largo, lo que lo convierte en el cuatro puertas más corto de la gama, pero ofrece un maletero de 460 litros al que se suman otros 90 bajo el capó delantero. La dirección a las cuatro ruedas es de serie, con un giro de hasta cinco grados en el eje trasero, y deja el diámetro de giro en 11,1 metros.

Llega en dos versiones. El Torcal de acceso rinde 821 CV y 1.194 Nm, acelera de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos y alcanza 250 km/h. El Torcal S llega a 888 CV y 1.350 Nm con el Launch Control activado, el par más alto de la historia de Bentley, y rebaja el 0 a 100 km/h a 2,9 segundos, con una velocidad máxima de 260 km/h.

La marca reconoce que podría haber ido más allá, pero ha preferido no hacerlo porque la mayoría de sus clientes consideran incómodas aceleraciones más brutales. Monta dos motores síncronos de imanes permanentes, uno por eje, con cárter seco.

La batería tiene 113 kWh netos, funciona a 800 voltios y está formada por 192 celdas de tipo bolsa. Bentley anuncia hasta 600 kilómetros de autonomía WLTP, a falta de la homologación europea, y el Torcal admite cargas de hasta 400 kW, con las que pasa del 10 al 80 por ciento en unos 16 minutos y recupera 161 kilómetros en siete.

El chasis estrena en Bentley una suspensión totalmente activa con amortiguadores adaptativos de dos válvulas. Cada rueda puede subir o bajar de forma independiente e instantánea, lo que permite prescindir de las barras estabilizadoras.

En opción hay frenos carbocerámicos con discos delanteros de 440 milímetros. Según la marca, el Torcal es tan cómodo como un Flying Spur y tan dinámico como un Continental GT Speed.

El sonido merece capítulo aparte. En lugar de imitar un motor, Bentley ha grabado batería, viola y bajo para crear la Bentley Dynamic Symphony, inspirada en el ritmo de un V8. Sube de volumen en el modo Sport y puede desconectarse.

Hasta el intermitente procede de un martillo golpeando cuero en el taller de tapicería, y el aviso de la pantalla, de una copa de cristal. De serie monta un equipo de 620 W y 16 altavoces, y en opción uno de Naim con 1.780 W, 28 altavoces, vibradores en los asientos y Dolby Atmos.

Dentro hay cuatro modos, llamados Bentley, Comfort, Sport y Refresh, que ajustan luz, sonido, climatización y pantallas. Las pantallas son OLED curvas, el headup display tiene realidad aumentada y el reconocimiento facial carga los ajustes de cada conductor.

Las cuatro puertas son eléctricas y se cierran al abrocharse el cinturón o, en el caso del conductor, al pisar el freno. Los asientos delanteros tienen 16 reglajes, calefacción, ventilación y masaje de serie, y la banqueta trasera, de tres plazas, estrena en la marca el plegado eléctrico.

La dotación tecnológica se completa con 25 radares, sensores y cámaras. Gracias a ellos, si en una calle estrecha aparece otro coche de frente, el Torcal es capaz de dar marcha atrás por sí solo hasta un punto que ya tiene identificado para dejarle paso.

También ayuda a remolcar y a aparcar en garaje o en línea evitando rozar las llantas, puede estacionarse desde el móvil y es posible enseñarle maniobras concretas para que las repita. En el techo estrena un cristal Frosted Diamond de opacidad variable para regular la luz que entra en el habitáculo, y el modo Comfort ofrece incluso una especie de desintoxicación digital que oculta casi toda la información de las pantallas.

La paleta interior incluye 15 tonos de piel, 15 de Dinamica y cinco de lana merino, además de seis maderas, dos acabados técnicos y seis lacados. Entre las novedades figura también el Sunburst Aluminium by Mulliner, que recupera el aluminio torneado de los salpicaderos de los Bentley clásicos.

Por fuera se ofrecen cinco diseños de llanta, y las pinzas de freno pueden elegirse en negro, rojo o gris, con otros tres colores a través de Mulliner. La llegada del Torcal está prevista para 2027 y su precio rondará los 200.000 euros.

Su rival directo

El Mercedes-Maybach EQS 680 SUV es el primer eléctrico de la firma de lujo de Mercedes. Llegó en 2023 y parte del EQS SUV, pero añade la estrella sobre el capó, una parrilla Black Panel con listones cromados y pintura bitono aplicada a mano.

Mide 5,13 metros, unos 12 centímetros más que el Torcal, pesa 3.075 kilos y su maletero se queda en 440 litros. Sus dos motores entregan 658 CV y 955 Nm, suficientes para acelerar de 0 a 100 km/h en 4,4 segundos y alcanzar 210 km/h.

La batería de 118 kWh útiles homologa 609 kilómetros, pero carga a un máximo de 200 kW y necesita 31 minutos para ir del 10 al 80 por ciento.

Donde más se vuelca es en las plazas traseras, con asientos Executive con masaje y dos pantallas de 11,6 pulgadas. En España parte de 214.574 euros.