Marzo de 2025, eran las 3 de la mañana en esa habitación de una casa situada cerca de Northampton, noche de luna llena. La luz plateada se filtraba a través de las delgadas cortinas tejidas que cubrían el amplio ventanal. Adrian se había despertado. Pretendía, inútilmente seguir durmiendo acostado de espaldas, con la cabeza apoyada sobre su mano derecha que acomodaba mejor su nuca contra la suave almohada. La almohada que era la primera en conocer sus secretos, en sentir claramente su inspiración.

Una noche decisiva cerca de Northampton
La imagen, el concepto del coche que le venía persiguiendo desde que se anunció el reglamento 2026 de la F1 le perseguía, con demasiada intensidad y definición. No aguantó más, se levantó y se dirigió a su cuarto de dibujo. Allí, inclinado sobre el tablero-pantógrafo, empezó a tirar líneas. El apagado tic tac de un enorme reloj eléctrico de oficina marcaba el ritmo de sus pensamientos.

Adrian Newey y el cambio de era

Ese mes, Adrian Newey, el genio diseñador que más campeonatos ha ganado en la F1 comenzaba a trabajar en Aston Martin F1. Tras 20 años, había dejado al equipo Red Bull en mayo de 2024 y el profundo cambio reglamentario (que inicia su vigencia el próximo primero de enero), señalaba para él el momento justo: un nuevo desafío a largo plazo a los 65 años. Otra era para su creatividad.
Con él llega a Aston Martin, Honda, el motorista japonés que dejaba Red Bull tras darle cuatro campeonatos, se venía con ellos. Para llevar en pista el producto de Newey estarán Fernando Alonso, dos veces campeón mundial y el hijo del dueño, Lance Stroll. Alonso se muestra entusiasmado porque ¿quién mejor que Newey podría entregarle un coche que le permitiera soñar con su 33ª victoria y un nuevo campeonato a los 44 años?
La incógnita técnica del reglamento 2026

Al imprimirse estas líneas los nuevos motores de la F1, los nuevos coches ya estarán montados casi. Los motores, arrancados y probados. Los rendimientos de cada marca, de cada equipo son una incógnita.
Polémica por la electricidad

El cambio de reglamento no está exento de controversia y desafíos, principalmente en el apartado de la energía eléctrica. Debido a la necesidad de disponer de 50 por ciento para cada una de ambas energías, térmica y eléctrica, los fabricantes se están centrando en el diseño de baterías más grandes y sistemas de recuperación de energía extremadamente eficientes.

Se predice que el rendimiento de un coche dependerá más de su capacidad para gestionar y recuperar energía eléctrica que de la aerodinámica pura. Preocupa, sobre todo la posibilidad de que los pilotos tengan que reducir la velocidad en recta o en las curvas para “cargar” la batería (como sucedía en la Fórmula E, totalmente eléctrica) convirtiendo la competición en un ejercicio de cálculo estratégico y adelantamientos antinaturales con coches casi al ralentí en recta porque ser han quedado sin batería.

Los ajustes de última hora en los parámetros de la energía buscan evitar este escenario. En el aparado aerodinámico se busca reducir drásticamente el aire sucio (turbulencias) para que los coches puedan seguirse de cerca sin perder carga aerodinámica. El uso de los modos X y Z (activado por el piloto) será
una capa de complejidad técnica y de estrategia adicional, ya que la velocidad en recta dependerá de la activación correcta del Modo X.
Aerodinámica activa y nuevos modos
El uso de los modos X y Z (activado por el piloto) será una capa de complejidad técnica y de estrategia adicional, ya que la velocidad en recta dependerá de la activación correcta del Modo X. Casi todos los conceptos o desarrollos de años anteriores no se trasladarán a los nuevos chasis. Una completa revolución que podría trastocar el a veces aburrido orden establecido.

McLaren, Mercedes, Ferrari, Red Bull miran con recelo no solo lo que piensan que podría hacer Newey sino también, otros diseñadores de los equipos más modestos de la mitad del pelotón que componen 20 máquinas y 20 privilegiados pilotos, los mejores del mundo (bueno, algunos de ellos, ¡ejem!).
Los 9 puntos claves del reglamento
Los 9 puntos claves del reglamento de la temporada que viene. Sin lápices en las manos pero con ágiles teclados y enormes pantallas con abigarradas líneas curvas y rectas, cada ingeniero, en torno a 2000 dedicados a la F1 ya han plasmado sus dibujos y mandado a construir sus soluciones. Estas, responden plenamente a un reglamento que puede resumirse así:
Tres pilares para la revolución
El reglamento de 2026 se ha centrado en hacer los coches más ligeros, más pequeños y con una unidad de potencia casi 50% eléctrica.
1. Unidad de Potencia (PU) híbrida 50/50: La potencia total dividida se aproximadamente al 50/50 entre el Motor de Combustión Interna y el eléctrico acoplado al eje trasero. La potencia del motor convencional ICE (V6, 1.6 L, turbo) se reduce de 540 kW a ~400 kW, mientras que la potencia del eléctrico (MGU-K) pasa de 120 kW a 350 kW (casi el triple). El total en CV estaría en torno a 950 aunque de manera temporal y dependiendo de las estrategias de cada equipo.
2. Eliminación del MGU-H: Se suprime el segundo motor eléctrico movido por el turbo, muy complejo y costoso.

3. Combustible 100% sostenible: Serán esencialmente biocombustibles para llegar a emisión de carbono cero en 2030.
4. Peso y dimensiones: Se busca un monoplaza más ágil: Peso Mínimo: Se reduce de 798 kg a 768 kg (-30 kg). Distancia entre Ejes: Se reduce de 3.600 a 3.400 mm (-200 mm). Anchura del Coche: Se reduce de 2.000 mm a 1.900 mm (-100 mm).
5. Aerodinámica activa y adiós al DRS: El sistema DRS que ayudaba a adelantar se elimina. Se introduce una Aerodinámica Activa con dos configuraciones: -Modo ‘Z’: alta carga para las curvas. -Modo ‘X’ (para las rectas): de baja resistencia (baja carga aerodinámica) que se activa en las rectas para maximizar la velocidad punta.
Consecuencias
Reducción de la carga aerodinámica (downforce) de alrededor del 30%. Reducción de la resistencia al avance (drag) superior al 55%. Coches más rápidos en recta, más lentos en curva.
6. Fondo del coche: Se reduce la dependencia del «efecto suelo» de la era 2022-2025. Los nuevos coches contarán con un suelo más plano y una simplificación de la carrocería alrededor de las ruedas.
7. Neumáticos más estrechos: Se mantienen las llantas de 18 pulgadas. Neumáticos más estrechos: los delanteros pasan de 305 mm a 280 mm.

8. Modo Manual de Adelantamiento (MOM): El DRS es sustituido por el Manual Override Mode (MOM). Cuando un piloto persigue a otro (a menos de un segundo), dispondrá de un impulso extra de energía eléctrica (un «boost») para facilitar el adelantamiento. Además, el coche delantero verá cómo su energía eléctrica disminuye o se anula a partir de cierta velocidad (e.g., 290 km/h) en recta, mientras que el perseguidor puede seguir usándola.
9. Seguridad y sostenibilidad financiera: Se introducen nuevas medidas de seguridad pasiva y se mantiene el límite de costes (Budget Cap), añadiendo un sistema de concesiones (allowances) a los fabricantes de unidades de potencia con menor rendimiento para fomentar la igualdad.
Comparación de coches y conclusiones
La Búsqueda de la Igualdad: La introducción de nuevos fabricantes (Audi, Ford, Cadillac) y el sistema de concesiones (que favorece a los que están “por detrás” en el desarrollo de la PU) tiene como objetivo evitar el dominio absoluto de un solo equipo al inicio de la nueva era, algo que ocurrió en 2014 (Mercedes) y 2022 (Red Bull).
Diferencias Iniciales de Rendimiento: Aunque los coches de 2026 serán más ligeros, los análisis y simulaciones iniciales (publicadas en 2025) sugieren que los monoplazas de 2025 (era de efecto suelo) son considerablemente más rápidos en el paso por curva y tienen una mejor aceleración debido a la alta carga aerodinámica.

En resumen, los coches que los equipos están construyendo para 2026 son una especie diferente: más pequeños, más ligeros, extremadamente rápidos en recta y mucho más dependientes de la gestión electrónica de la energía, lo que trasladará el foco del dominio aerodinámico (2025) al dominio de la unidad de potencia y la estrategia de la batería.
Las incógnitas comenzarán a desvelarse a partir del 26 de enero del año próximo. En Montmeló, a puertas cerradas (para evitar bochornos), rodarán por primera vez los F1 “sostenibles”.








