Pierre-Paul Mattei recuerda el sentimiento de vida o muerte cuando Peugeot comenzó a crear el 508. “¡Golpea fuerte! Nosotros sabíamos que teníamos que pegar fuerte, hacer algo diferente, o no podríamos volver al segmento. Era una ambición global, una convicción, de ingenieros y diseñadores”, señala el mánager de diseño.

Y este 508 redefine las reglas del buque insignia de la marca. El equipo pasó 18 meses dándole forma, mirando cómo acomodar componentes clave, cómo ganar espacio interior, todo cuidando unas proporciones reales con un impacto visual espectacular. Se esculpieron varios modelos visualizándolos a tamaño 1:1 y con luz natural junto a competidores para asegurarse de que destacaba.

“El 508 necesitó proporciones inusuales”, continúa Mattei, “queríamos estatus y dinamismo, aunque la clave era la elegancia. Porque si era demasiado simple, con sus volúmenes tradicionales, el coche sería aburrido”. El resultado desafía a todo lo convencional y fija nuevos estándares para Peugeot.

Nada es imposible

El panel lateral del 508 -con su onda de contraste de pliegues agudos en el ala trasera- encarna el deseo del equipo de abrir nuevos caminos. Cuando el proyecto R8 empezó en 2012, Peugeot no tenía la capacidad de estampar tan vasta y compleja fisionomía en el metal. El punto de restricción fue la sección que envuelve de fuera hacia dentro el coche: los ingenieros temían que esta solapa se rompiera cuando se perforara el panel de acero.

“Es la pieza más grande que estampa la fábrica”, explica el director de diseño Vidal, “y una sección se pliega hacia el interior del coche 16 cm, quizá más. Nuestra gente sabía que sería un reto difícil. Pero sabían que existía en algunos Audi, lo que significaba que era posible. Antes del 508 quizá solo habíamos llegado a la mitad de capacidad en nuestros coches”.

Llevó 18 meses firmar el envoltorio del 508, asegurarse de que su producción era factible y llegaba a los objetivos en peso, rigidez y seguridad. “Empujamos fuerte junto a los ingenieros, sabíamos que sería imposible mover puntos estructurales incluso 1 milímetro”, dice Mattei. Fue después cuando empezó la fase del diseño. Muchos bocetos creativos fueron desechados, desterrados por sus proporciones inalcazables.

Bajo el foco

“Debes generar cierto impacto en la gente tan pronto como ven el coche. Estábamos intentando encontrar la manera de darle al 508 mucha personalidad y carisma, y esas luces diurnas nos ayudaron”. Giles Vidal nos habla de esos inusuales colmillos de luz blanca que bajan del grupo óptico al borde del paragolpes. Son de serie en los acabados GT Line y GT, como la parrilla que atrapa la luz con su acabado cromado brillante. Ambos están colocados de nuevo en la nariz y protegidos por el paragolpes de plásticos, y el capó y las aletas de aluminio, hechas para minimizar la factura de cualquier reparación.

La barra de luces trasera es un diseño más familiar pero Peugeot lo ha ejecutado cuidadosamente. “Cuando el coche está apagado, la barra trasera no es roja ni hay gráficos visibles”, nos cuenta Vidal. “Es muy minimalista. Pero enciéndelo y toda la tecnología despierta”. Cuando conduces, un sensor de luz ayuda a adaptar la intensidad del brillo rojo, por lo que el dibujo de la garra es visible continuamente. Los Leds rojos parece que flotan en un bloque de hielo, y cuando abres el portón trasero puedes ver este cubo 3D desde el lateral.

Mas corto, bajo y fastback

Las grandes berlinas habituales entre todos los fabricantes corren el riesgo de extinguirse, como advierte el director de diseño Gilles Vidal. “La gente no está interesada en estos coches, pero no todo el mundo quiere un SUV. La respuesta es hacerlos evolucionar”, argumenta.

Eso es lo que hizo su equipo. El nuevo 508 es 8 cm más corto que el coche al que reemplaza, un trabajo de corte sin precedentes. Sus dimensiones son de 4,75 metros de largo, 1,86 de ancho y 1,40 de alto. Esto es bueno para la maniobrabilidad y la reducción de peso. Es además 6 cm más bajo, y eso es bueno para imponer sus proporciones. Más bajo y ancho es más atractivo a la vista.

Las ventanas sin marco -más típico de coches deportivos- son cruciales para bajar el techo, porque abandonar el marco elimina una pulgada de altura de golpe. Es cierto que esto repercute en el espacio para la cabeza, pero Peugeot ha hecho un llamamiento a cambiar la practicidad racional por un diseño más emocional.

Mire el perfil, el para brisas ha sido empujado hacia atrás para alargar el capó, añadiendo prestigio, mientras que las llantas de aleación comprenden entre 16 y 19 pulgadas. Y la línea de fastback de cinco puertas desciende más elegantemente y menos pronunciada que en una berlina convencional. Aunque atractivo, el diseño del 508 aún incorpora un maletero con signos de los tres volúmenes tradicionales de las berlinas, dando paso a una gran apertura y a 487 litros de espacio para el equipaje.

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