Toyota Prius 2016: como el buen vino, mejora con los años

Toyota Prius 2016: como el buen vino, mejora con los años

Muchas cosas han cambiado en el mundo del automóvil desde aparición de la primera generación del Toyota Prius allá por el año 1997, cuando fue presentado el primer modelo híbrido de la marca japonesa. Con esta nueva apuesta, el sedán híbrido presentaba un diseño particular- muy distinto al tradicional diseño de un utilitario- y una tecnología totalmente revolucionaria.

En 1997 hizo su primera aparición en Japón, sorprendiendo por su tren de potencia híbrido que consistía en un motor de gasolina de 1,5 litros, 16 válvulas y 72 CV; por otro lado, montaba otro eléctrico que lograba proporcionar 45 CV -el cual se alimentaba gracias a la energía generada por el conjunto de 38 baterías que sumaban un total de 284 voltios. Como han cambiado las cosas desde entonces…

Volvamos al presente, 2017, un mundo que ya vaticinaba la primera generación que llegaría, la alta contaminación en nuestras ciudades, junto con las restrictivas normativas de emisiones, han obligado a las marcas a desarrollar motores con emisiones cada vez más bajas.

Si hasta marcas de gran nombre como Ferrari están cambiando su rombo hacia motorizaciones más respetuosas con el medioambiente, todo nos hace indicar que el futuro de la movilidad pasa por los motores híbrido o eléctricos.

Revolucionando el diseño desde su comienzo

De esto no hay duda, si hay una cosa que haya caracterizado al modelo del segmento C, a parte por su tecnología híbrida, es su diseño “peculiar”. Te puede gustar o no, pero no cabe duda de que es un coche que no pasa desapercibido.

Esta unidad que hemos probado se trata del Toyota Prius 2016, un modelo totalmente renovado. Su diseño ha ganado unas líneas más afiladas y estilizadas que nos recuerdan un poco a los modelos de la marca hermana de Toyota, Lexus.

Un aspecto que tengo que destacar es que la versión 2016 adquiere una nueva plataforma, llamada GA-C (que pertenece a TNGA –Toyota New Global Architecture). La rigidez del chasis se ha aumentado hasta en un 60%, lo que se traduce en una conducción mucho más dinámica, además se ha reducido el centro de gravedad en 2,5 centímetros; los días del poco comunicativo y “sintético” han llegado a su fin, cosa que celebro.

Dentro lo verás todo muy bien

Y es que no lo digo por decir, lo primero que me sorprendió al sentarme en la versión 2016 fue la gran visibilidad de la que se dispone, los pilares A no son tan intrusivos para la visión en carretera como en la generación anterior.

Los asientos son otro punto que me ha sorprendido, cómodos y con una gran apoyo lateral y lumbar que hace de una conducción tediosa por la ciudad como si de un paseo por el parque se tratara.

El espacio del que disponemos delante es amplio y, gracias a su gran luminosidad, da la sensación de que el interior “respira”. Sin embargo, las plazas traseras son algo menos espaciosas de lo que un principio podríamos pensar, con unos asientos algo más duros. A pesar de ello, las plazas traseras disponen de un espacio correcto para dos adultos con una estatura media de 1,80; si en lugar de dos son tres adultos, la cosa cambia.

El aspecto general de lo que vemos en el salpicadero ha cambiado también, la nueva consola central incorpora un nuevo sistema de infoentretenimiento con una pantalla táctil. El panel de instrumentos- localizado en el centro de la parte superior de la consola central- recibe nuevos gráficos, bastante más visual e intuitivo que en la generación anterior. Además de este cuadro de instrumentos, la información esencial podemos encontrarla en el Head-up Display (HUD) que monta de serie la nueva generación del Prius.

Sensaciones

Por fin ya no sentimos que estamos en una nube flotante inerte que no se comunica contigo para nada; en esta generación Toyota ha aprendido de los errores y ha incorporado una dirección muchisimo más comunicativa.

La suspensión amortigua mucho mejor las irregularidades del pavimento, la dirección es más precisa y ya no proporciona esa desagradable sensación de estar desconectada del tren delantero.

El aislamiento acústico es sublime, apenas podemos escuchar el motor de gasolina en una conducción cotidiana; solo cuando activamos el nuevo modo “Power Mode” y hundimos nuestro pie derecho en el acelerador podemos comprobar que su “corazón” sigue latiendo.

En una conducción “ecológica”, arroja unas cifras realmente sorprendentes. En ciudad, pudimos alcanzar un consumo de 5,2 litros/100 km; en carretera, logramos bajar la barrera de los 5 litros, logrando alcanzar un consumo de 4,5 litros /100 km.

Los 122 CV que generan ambos motores- tanto el de gasolina como el eléctrico- de la nueva generación son más que suficientes para el uso que vas a sacar del Prius 2016; es un coche que esta orientado a todo tipo de vías, pero es verdad que a este tipo de tecnología le sienta mejor la ciudad, ya que es donde se saca todo el potencial a su tren de potencia híbrido.

Tengo que confesarte que cuando pude probar por primera vez las generaciones previas al Prius 2016 no lograron convencerme. El hecho de conducir un coche con una dirección que “sea muda” y no te transmita nada, no es agradable.

Como es normal, la tecnología innovadora se va puliendo y va apareciendo la piedra preciosa que en un principio se encontraba en bruto; ya son muchas marcas las que están optando por introducir motorizaciones híbridas y tenemos que recordar que la que da primero da dos veces, y esa marca fue Toyota.

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