¿Con cuál te quedas? Peugeot 208 GTi (2015) o Renault Clio V6 (2003)

¿Con cuál te quedas? Peugeot 208 GTi (2015) o Renault Clio V6 (2003)

No hace falta que te diga lo muchísimo que se cotizan hoy en día los Renault 5 Turbo “culo gordo”. Hubo unos años en los que el banco nos hubiera dado un crédito a ti o a mí para comprarlos por algo más de 20.000 euros, pero hoy se subastan por más de 80.000… ¿Locura transitoria? Lo dudo mucho. Por eso, si te estás planteando la compra de un pequeño deportivo, y por tanto tienes unos 30.000 euros ardiendo en la cuenta bancaria, seguro que el Peugeot 208 GTi está entre tus candidatos pero, ¿qué tal un Clio V6? Hoy en día tiene unos precios que hacen factible su compra. Hay unidades por menos de 40.000 euros, no porque su valor se vaya a disparar, sino porque, como el R5 Turbo, es uno de esos coches tan carismáticos que vale la pena pensar a fondo la oportunidad de comprarlo y disfrutarlo, aunque solo sea durante una temporada.

El 208 GTi no le va a poner las cosas nada fáciles. Al ya eficaz modelo original le metió mano Peugeot Sport, el mismo departamento que ha hecho una máquina brutal para el Dakar después de haberlo ganado todo menos la F1. El motor 1.6 litros turbo alcanza ya los 210 CV, le han puesto autoblocante, las vías se han ensanchado y cuenta con nuevos reglajes de suspensión y dirección, a lo que añade ruedas de mayor anchura calzadas con Michelin Pilot Sport. Todo ello deja claro que el GTI 30 Aniversario, convertido ahora en GTI by Peugeot Sport, es un coche con “cero postureo” y muchas ganas de divertirse.

En 2003 llegó el “fase 2”, con el nuevo diseño, mucho más bonito, del Clio tras el restyling, con 30 CV más para alcanzar los 255 CV, un cambio más manejable y de desarrollos mejor ajustados y una batalla más larga, retocada suspensión trasera y un comportamiento que, si bien no era apto para monjas, sí al menos se dejaba llevar con cierta precisión por los conductores más avezados.

Pero el 208 no ha llegado para hacerle la vida fácil a nadie, ni tampoco te va a ayudar a decidir con sencillez porque, aunque tiene 50 CV menos que el Clio, no solo no se despega del retrovisor del Renault, sino que va a terminar pidiendo paso con sus Led y xenón apuntando a nuestra trasera. Su facilidad de conducción es trepidante porque, no es que sea fácil conducirlo realmente rápido, ya que a este nivel no lo es en ningún coche, sino que el tarado del autoblocante, la precisión de la suspensión y el agarre de los asientos hacen que te atrevas a ir “a saco”.

¿Cuál elegir? Para el día a día, el 208 GTI, sin duda, pero si lo vas a usar solo en fin de semana y en ocasiones especiales y no te importa perder algo de rapidez en tus desplazamientos a cambio de llevar un coche único y especial, busca un buen Clio V6.

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