Stephan Winkelmann: Este hombre tiene un plan para Audi Sport

Stephan Winkelmann: Este hombre tiene un plan para Audi Sport

El día que Stephan Winkelmann tomó las riendas de Lamborghini muchos esperaban un choque de trenes. El ejecutivo nacido en Alemania y educado con su familia en Roma, despuntó dentro de Fiat en diferentes puestos y fue el fichaje estrella de Audi para convertir a la firma italiana de deportivos en una marca más competitiva. Una década después, y con lanzamientos tan fantásticos como el Aventador o el Huracán, Winkelmann deja Italia para vivir por primera vez en su Alemania natal, y convertir a la división deportiva de Audi en una marca de la que sus compatriotas se sientan tan orgullosos como de Lamborghini en Italia. ¿Cuál será su estrategia?

Stephan Winkelmann

Entramos con Winkelmann en una de las salas de la ahora llamada Audi Sport. Decorada con enormes fotos de los modelos de competición de Audi, el entusiasmo por el trabajo se respira en cada rincón de la empresa, pero no estamos aquí para ser palmeros ni vanagloriar a nadie, así que vamos a meter el dedo en la llaga. 

“¿Qué cosas le gustan y qué cosas no le gustan de los Audi RS?”.  “No te voy a decir lo que no me gusta”, ríe Winkelmann, “pero sí que hay cosas que me gustan más y otras que me gustan menos, y esas son las que vamos a ir cambiando poco a poco. Lo que me gusta es que tenemos una gama de producto magnífica, unos coches extraordinarios sobre los que hacer versiones RS y un equipo de ingenieros y técnicos entusiasmados con la marca, así que contamos con herramientas de sobra para llevar a cabo nuestros proyectos”.

Audi no está tan lejos del último trabajo de Winkelmann en Lamborghini. De hecho, el Audi R8 y el Lamborghini Huracán comparten plataforma, algo habitual en el grupo VAG pero insólito entre deportivos destinados a competir en el mercado, además las dos marcas compiten en la categoría GT3 y ambas están bajo el paraguas de la matriz Audi, así que el trabajo del ejecutivo va a ser similar al aplicado en la marca italiana: planificar la estrategia, afinar la organización interna y acertar con el plan de producto. 

Stephan Winkelmann

El primer movimiento de Stephan no es el habitual cuando alguien te contrata, y es que lo primero que hizo fue cambiar el letrero de la entrada, al renombrar la subsidiaria Quattro como Audi Sport, algo así como decir “chicos, lo estáis haciendo mal desde el principio”. Nos lo explica con claridad: “Quattro es una parte del ADN de Audi, pero también lo es la construcción en aluminio o los motores de cinco cilindros. Son importantes, pero no representan la totalidad de lo que es la compañía. Audi Sport, en cambio, encaja perfectamente con lo que hacemos. Por una parte los Audi más deportivos y, por otra, los Audi de carreras, y además es el nombre más conocido en competición, donde tenemos una excelente herencia deportiva”. Los Audi de rallyes en los ochenta, el dominio en los campeonatos de turismos en los noventa y los récords de Le Mans en la primera década de este siglo son la cara visible de estos éxitos. “De todas las épocas la más importante es la de los rallyes, ya que marcó el camino por el que se quería llevar a la marca: tecnología, imagen y cualidades deportivas”.

Los cuatro palos de la baraja

Audi Sport tiene cuatro áreas de trabajo, los modelos RS y R8 de serie, los carreras-cliente para competición, la gama Exclusive, que diseña coches a medida para cualquier cliente de Audi y el merchandising oficial de la empresa. Los equipos de carreras oficiales en el DTM y la Fórmula E comparten techo con Audi Sport, pero no están dirigidos por Winkelmann, centrado en el producto comercial.

Así que los RS son cruciales en la compañía, y ahí va nuestra segunda pregunta: “¿Qué les falta a los RS para triunfar del todo?”. Pero Winkelmann saca el capote y nos da un pase lleno de arte. “Los Audi RS son todo un éxito. El objetivo de los RS no son las máximas prestaciones en términos absolutos, sino prestaciones que se puedan usar día a día con confort y seguridad. No queremos el mejor tiempo en un circuito, ni el peso más ligero ni el comportamiento más radical, ese no es el ADN de esta marca, queremos coches que, en la carretera y a diario, tengan el mejor equilibrio entre los automóviles deportivos, y desde ese punto de vista, somos líderes”.

“Aun así, ¿no se puede hacer que sean más ligeros, más ágiles o más emocionales?”. “Ya lo estamos haciendo. Por ejemplo, el Audi RS3, con respecto a su predecesor, es mucho más suave y fácil de llevar, lo que da esa sensación de ligereza que buscamos. También tiene un eje trasero con más protagonismo, ya que siempre recibe al menos la mitad de la potencia, y puede llegar al 100%, y es un coche que rompe la adherencia con facilidad”.

Stephan Winkelmann

“¿Quiere decir que vamos hacia modelos más divertidos de conducir?”. “Por supuesto, nuestros coches serán cada vez más divertidos sin perder de vista la seguridad y el confort, por ejemplo en los TT y RS3 es fácil conseguirlo, pero hay otras áreas, como las del peso, donde no prometemos milagros, ya que la tecnología de conducción autónoma va a subir el peso de los coches”.

Winkelmann describe Audi Sport como una pequeña compañía y… lo es, ya que vende unos 20.000 coches al año. El siguiente en la lista de lanzamientos es el RS5 cabrio, previsto para Fráncfort pero, ¿le seguirá un RS4 o un RSQ5? “Está claro que el segmento Avant tiene un gran peso en Audi Sport, pero donde debemos movernos con rapidez es en el sector de los SUV. Ahora mismo no tenemos ningún RS con estas características, pero tenemos el presupuesto y los proyectos en marcha, así que nuestras propuestas van a llegar al mercado en el momento adecuado y con las prestaciones habituales”.

Esto, seguramente, llevará a Audi Sport a un nuevo récord de ventas, situación que Stephan ya logró año tras año en Lamborghini. “Para la nueva Audi Sport el elemento clave es la globalización. El 60% de sus ventas se realizan en Europa, y la compañía debe ser más fuerte en América, Asia y nuevos mercados. Uno de los alicientes para ganar popularidad está, por ejemplo, en haber utilizado la carrocería sedán del A3 para el modelo del TCR, en lugar del Sportback.

De la carretera al circuito

“La competición es uno de nuestros puntos fuertes, nos da imagen, y refleja nuestra identidad de cara al público. Por eso nos gusta competir con coches que se asemejan a los de serie, como el A3 TCR o los R8 de las careras de GT. Todos ellos los vendemos a clientes privados, pero para nosotros es clave que ganen esos campeonatos, tanto por imagen como para seguir vendiéndoles más coches”. 

Stephan Winkelmann

“Nos vienen bien sus palabras para hablar del Audi R8. ¿Por qué Porsche, en un año bueno, vende más 911 que Audi el R8 en toda la vida comercial de la primera generación?”. “Vaya, esa pregunta duele”, se ríe de nuevo. “Fabricamos más de 3.000 Audi R8 al año, en la línea de otros fabricantes de deportivos con motor central, un mercado muy diferente al del 911, y eso, sin ser una marca de coches superdeportivos, así que el R8 es más que un éxito. ¿Margen para la mejoría? Por supuesto que lo tenemos, y traigo algunas ideas de Lamborghini para poder hacerlo”. Sus palabras señalan claramente al Huracán de ruedas motrices traseras que, con algo menos potencia y un precio más reducido, ha sido un hit en la marca italiana, así que seguro que veremos algo así en el R8, y más ahora que la empresa no se llama Quattro.

Stephan Winkelmann

“Tras diez años en Lamborghini, ¿echa de menos la marca?”. La emoción aparece en las palabras de este hombre de carácter latino. “Diez años es un periodo inusualmente largo para un ejecutivo del automóvil, y allí hemos podido hacer cosas maravillosas, como el Aventador, que diseñamos desde cero hasta la totalidad de las versiones, pero lo que más echas de menos es la gente, los compañeros convertidos en amigos con los que convives cada día… Pero la vida no está hecha para mirar hacia atrás, sino para seguir hacia adelante, y el mejor aprendizaje en Lamborghini fue que son las personas las que marcan la diferencia. Si tienes un equipo entregado y apasionado, los proyectos salen y son un éxito, y la dirección es clave para que esa motivación siga intacta día tras día. Y eso lo tenemos también en Audi Sport”. No lo duden, este hombre ha llegado aquí para hacer historia, y si el mundo del automóvil le debe a Winkelmann algunos de los mejores Lamborghini jamás vistos, esperen a ver lo que es capaz de conseguir en la nueva Audi Sport. 

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