Por un momento llegué a preguntarme si Stefano Domenicali era la persona adecuada para liderar Lamborghini, una de las marcas más extrovertidas del mundo… Alguna vez todos hemos soñado con volver al colegio de una forma triunfal y contárselo a todos esos que no creían en ti. A los que te ignoraban, a los del sexo opuesto, a los que les resultabas indiferente, a los que decían que no llegarías a nada… Bueno, pues esta es una forma muy sutil de hacer esto. Stefano volvió a su vieja escuela en Imola a lomos de un Lamborghini Huracán Performante amarillo y con una escolta de policía. En el colegio hay un día especial dedicado a la seguridad vial, y Stefano es el invitado de honor. Va siguiendo a un coche de policía, mientras tanto cientos de padres y de niños quieren llegar a ver y a tocar a uno de los hijos predilectos de la ciudad. Durante siete años dirigió al equipo nacional italiano de fórmula 1, la Scuderia Ferrari, y estaba constantemente en las pantallas de todas las casas, concediendo entrevistas después de cada carrera.

Lo que no os había dicho, es que yo iba con él dentro del coche. Cuando llegamos al pueblo, se inclina hacia mí, me pone la mano en la rodilla, y me dice: “Sabes qué. No me gusta nada ser el centro de atención. No me gusta que el foco me apunte a mí. Y más hoy, que no es mi día”. Aparcamos el coche y ya empieza a relajarse. Y por si alguien no se había enterado de que estábamos ahí, la banda del pueblo empieza a tocar.

Se baja del coche y la idea es clara. Es la persona perfecta para liderar Lamborghini. No tiene la apariencia rígida y fría de un CEO. Stefano conoce al alcalde, al jefe de policía, y a algunos de los padres que están allí esperándole con sus hijos, porque fue a la escuela con ellos. Él sabe perfectamente cómo hablar con estos niños, porque él era uno de ellos. Probablemente sea la única persona (sin ser Enzo) que haya liderado un equipo de fórmula 1 importante, con una gran historia, y encima sin tener que mudarse a más de 100 kilómetros de donde nació.

La mayor parte de nuestra charla es en el circuito, donde se está realizando el lanzamiento del Performante para la prensa de motor de todo el mundo, en una habitación silenciosa que da al pitlane. “Yo nací aquí. Recuerdo cuando era un niño y venía en bicicleta a ver las carreras de motos y de coches porque este circuito está en el centro de la ciudad. Para mí, como para todos los niños, era un orgullo haber nacido aquí. No me perdía ni una carrera. En el instituto, los días de carreras, trabajaba aquí. Era el chico que estaba entre la organización y los equipos. Estaba entre los camiones y me conocía todo el mundo. He vivido muchas cosas aquí. Recuerdo cada carrera. Recuerdo las impresionantes 200 millas de motos con Kenny Roberts y Barry Sheene. Y también recuerdo todas las carreras de fórmula 1. Recuerdo ver a Villeneuve y a Pironi, y desgraciadamente fui testigo de la muerte de Senna. Todas mis memorias están aquí, pero jamás imaginaba que iba a pasar de ser un aficionado incondicional que le pedía autógrafos a todos sus ídolos, a ser el chico que iba a liderar Ferrari”.

Domenicali habla en un inglés muy acentuado pero muy rápido. Está completamente comprometido con la entrevista. No tiene sentido que ponga el piloto automático que suele poner cuando recibe a los ejecutivos. El corresponsal de CAR de F1, Tom Clarkson, corrió con él en circuitos y nos dijo que nunca dejaba de hablar y de hacer preguntas, incluso cuando estaba corriendo.

Pero las memorias de esta infancia no incluyen los extraordinarios coches que han salido de su región y que ahora hace él. “A veces, cuando estás dentro del huracán, y no me refiero al Lamborghini, me refiero al tornado de verdad, no te paras a pensar en ello. Para ti es normal, lo estás haciendo porque es tu misión, sin más. Pero te vas dando cuenta poco a poco. Durante mi adolescencia no era realmente consciente de que estaba viendo algo realmente extraordinario”.

Su oficina podría haber estado cerca de casa, pero en realidad estaba alrededor del mundo, por donde la F1 ha ido colonizando ciudades y donde Ferrari ha estado 23 años luchando. Los últimos siete han sido como jefe de equipo, y es cierto que no han sido los mejores de la escudería italiana, con solo un triunfo en el campeonato, pero Domenicali fue muy popular y muy capaz de encabezar ese equipo. Entonces, en octubre de 2014, Audi lanzó un comunicado que venía a decir que habían reclutado a Domenicali para trabajar en las áreas de servicio y movilidad, como si estuviera construyendo centros de atención al cliente. Cuando le preguntamos por esto, me lanzó una cortina de humo similar, pero es más que evidente que su misión era examinar la entrada de Audi en la F1 con un previo acuerdo con Redbull como paso número uno. Era evidente que el precio por ganar el campeonato era demasiado alto, y también sacudió con fuerza la crisis de las emisiones. No pudo hacer mucho más porque, en marzo de 2016, fue nombrado CEO de Lamborghini.

PRIMEROS PASOS COMO CEO

El italiano Stefano reemplazó al alemán Stephan, y lo cierto es que no podían ser más diferentes. Stephan Winkelmann era uno de esos jefes expatriados alemanes que se vuelven nativos. Cultivó la apariencia y la forma de vivir de un príncipe italiano de negocios del tipo Agnelli o Montezemolo. Solo con echarle un vistazo se podía apreciar el estilo italiano de su traje, de sus zapatos, incluso en su forma de hablar. Aunque no fue un CEO excesivamente popular, dejó a Lamborghini es una posición sensacional, con récord de ventas, de ganancias y de facturación.

El Stefano italiano es una figura delgada que utiliza el uniforme del personal: polo blanco, pantalón negro y zapatillas de Lamborghini. Se mete entre los Performante como si estuviera revisándolos, tanto que se podría confundir al CEO con una de las personas de asistencia. Se ha cortado el pelo y su piel no ha estado expuesta al sol en una tumbona en mucho tiempo. Al igual que Mark Zuckerberg con su camiseta gris de siempre, te das cuenta que la atención de Domenicali se centra únicamente en su trabajo y no en su imagen. Pasó la mayor parte de su vida laboral vestido con la ropa de su equipo y no ve la necesidad de cambiar ahora, por mucho que sea el CEO. Pero yo me pregunto, ¿un equipo de F1 y un fabricante de automóviles no hacen cosas radicalmente opuestas?

“Si hubiera saltado de un lado a otro de forma inmediata, hubiera sido mucho más difícil. Realmente nací en Ferrari y la mitad de mi vida he estado aprendiendo una forma de trabajar: la de Ferrari. Podría hacer cometido el error de pensar que habría sido fácil, copiar y pegar de Ferrari a Lamborghini. Gracias a Dios, pasé primero por Audi. Intento centrarme en las áreas que están fuera de mi espacio de confort. Sería un error trabajar en cosas que ya controlo. Mi vida sería mucho más fácil, eso sí. Pero no me han traído aquí para eso. Intento delegar y centrarme en las cosas que aún necesito aprender. Tienes que recordar que no eres el rey y que no lo sabes todo”.

Audi tiene fe en su capacidad de aprender en el trabajo. La facturación de Lamborghini pronto superará los mil millones de euros. El volumen de 3.500 coches se duplicará con el lanzamiento del SUV Urus. Stefano cree que se triplicará. No le han pedido que capitanee un negocio estable, le han pedido que Lamborghini se expanda y mantenga a salvo su imagen y la calidad de sus coches.

Para esto, su conexión con las personas que trabajan con él le ayudará. “Todos los días estoy en la fábrica, voy a la tienda. Llego el primero, y me voy el último. Quiero que me vean como uno de ellos. Si hay un problema no hay filtro. Somos una empresa pequeña y soy accesible. La comunicación es directa y soluciono problemas. Cuando no hay filtro, conoces a las personas y puedes juzgar por ti mismo lo que hay que mejorar”.

SE EMPIEZA A HACER NOTAR

El primer modelo en el que pudo trabajar e influir fue el Performante, y nos contó que hizo algunos cambios. Pero es un papel secundario si lo comparamos con el innovador Urus. Las primeras unidades están a punto de salir de Sant’Agata. “Ojalá hubiera podido enseñártelo ahora. Es un deportivo de verdad, con un sonido sensacional, muy bueno para conducir y el diseño es genial. En un segmento en los que todos están presentes, tenemos que ser diferentes, por lo que hemos hecho algo con todos los valores que nos distinguen”.

“Vamos a darle un empujón al segmento, trayendo algo extremo. Estoy esperando las reacciones de nuestros competidores”. Stefano Domenicali permanece apegado a una inspiración natural y al motor V12 en particular. Cree que todavía hay vida y que es un punto clave para la diferencia con sus rivales. Pero también sabe que los híbridos y la electrificación llegarán a Lamborghini. El Urus será el primero con una versión híbrida enchufable. Después Lamborghini utilizará modelos únicos o de edición limitada, como el Veneno, para introducir esta tecnología de propulsión y prepararnos para su introducción en modelos estándar. Para 2025 0 2030, Lamborghini podría estar produciendo 10.000 coches al año, y este crecimiento vendrá de modelos adicionales como el Urus, que será el primero y luego tal vez un lujoso 2+2.

“He pasado la mitad de mi vida en Ferrari y aquí llevo un par de meses. Parece que fue ayer, o puede parecer una vida entera, no lo sé. Estoy muy orgulloso de mi trabajo en Ferrari. Tengo una relación fantástica con la gente de Ferrari, porque sería estúpido no tenerla. Mi carácter es así”.

Stefano Domenicali

Caminamos hasta el exterior del paddock. El Huracán Performante amarillo ahora es mío, y estoy dispuesto a conducirlo entre las colinas con el atardecer. Hay algunas nubes al este, y puede que llueva. Entonces me acuerdo de que estoy hablando con un hombre que ama los coches y sabe cuál es su sitio. Así que le pregunto a él… “Es muy fácil encontrar buenas carreteras aquí. Sales del circuito, sigues de frente y pasas entre las montañas. Cuando llegues a Dozza, párate a tomar un café. Es precioso. Y no te preocupes por las nubes, en ese lado no te lloverá”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

16 + 17 =