Range Rover Discovery, BMW X5, Audi Q7 y Volvo XC90, alterando el orden establecido

Range Rover Discovery, BMW X5, Audi Q7 y Volvo XC90, alterando el orden establecido

Ante el maremagnum del auge de SUVs emerge un nuevo contrincante de la mano de Land Rover, el nuevo Discovery. Tenemos que remontarnos a 1989 para contemplar el nacimiento de este modelo que ya va por la quinta generación. Llega al mercado pisando fuerte pero con unos duros rivales que no le van a poner las cosas nada fáciles; hablamos del Audi Q7, BMW X5 y el Volvo XC90, SUV premium de siete plazas con el máximo grado de seguridad al volante junto con trenes de potencia muy eficientes y dinámicos.

Land Rover Discovery 2017

Es indiscutible que este modelo ha sido uno de los pilares fundamentales de la marca tras 28 años de vida. Ahora, la quinta generación incorpora una nueva estética más redondeada junto con un exclusivo interior de siete plazas. Para ponerte un poco en situación el Discovery es el modelo de Land Rover que más se ha vendido en nuestro país, con más de 2.300 unidades a lo largo de 2016.

La marca británica ha ido un paso más allá en el “aspecto físico” del SUV. Se aleja de las formas cuadrada que podíamos ver en la generación anterior para dar la bienvenida a unas formas más gentiles y aerodinámicas.

La parte delantera es una de las más características, con una nueva parrilla delantera junto con unos grupos ópticos más en línea con los modelos de la familia Range Rover. En la parte trasera, vemos un portón trasero alto y levemente estrecho. A pesar de ello, hay que destacar que pierde el estilo “doble hoja” e implementa uno completo, junto con una pequeña bandeja interior plegable eléctricamente que puede soportar hasta 300 kilos.

Crecen sus dimensiones, situándose en los 4,97 metros de largo –con 2,92 metros de distancia entre los ejes–, junto con una altura de 1,85 metros y una anchura de 2,07 metros. Hereda la carrocería autoportante que reduce su peso hasta en 480 kilos con respecto al Discovery 4 –gracias sobre todo al uso intensivo de aluminio–.

El nuevo Discovery puede contar con faros Led junto con un total de 18 colores para la carrocería y unas llantas que van desde las 19 a las 22 pulgadas. En el acabado Dynamic, el SUV británico gana una estética más agresiva, con unas nuevas molduras y aletines exteriores en negro junto con un interior con asientos deportivos.

Dentro su calidad se hace patente, con la opción de montar hasta siete asientos. Sorprende su altura cuando queremos acceder al interior, a pesar de llevar incorporada una suspensión neumática que rebaja la carrocería una vez parado. Sorprendentemente, la tercera fila de asientos también está adaptada para adultos.

En la parte trasera, encontramos una pequeña guantera y un puerto USB para la recarga de los distintos dispositivos, junto con una conexión Wi-Fi. A pesar de poder alojar hasta siete ocupantes todavía tienes hasta 258 litros para el equipaje. Si plegamos todos los asientos, dispondremos de una capacidad de hasta 2.500 litros; y con la tercera fila plegada la capacidad es de 1.231 litros. El acabado interior está a la altura de lo que nos tiene acostumbrados Range Rover, encontrando materiales como el cuero, aluminio o madera en cada rincón del habitáculo.

En cuanto a la oferta mecánica, todos incorporan la caja de cambios automática ZF de ocho velocidades, junto con el sistema Stop/Start y la tracción AWD. Puedes elegir entre el 2.0 Td4 de 180 CV y 430 Nm, el 2.0 Sd4 (240 CV y 500 Nm), el 3.0 Td6 (258 CV y 600 Nm), o un LR-V6 gasolina con 340 CV y 450 Nm. Nuestra unidad montaba el Td6, la gama más alta de las motorizaciones diésel. Lo que más sorprende de este motor Ingenium de 258 CV es su empuje a bajas revoluciones, logrando el par máximo a solo 1.750 rpm, lo que proporciona una gran versatilidad sin forzar al motor. Su consumo, 7,2 l/100 km, es bastante contenido.

BMW X5, DINAMISNO EN LAS ALTURAS

Con más de 15 años a sus espaldas –y varias generaciones respaldando su éxito– el BMW X5 ha llegado más refinado, ofreciéndose tanto en una configuración de cinco como de siete asientos. Su aspecto deportivo destaca por encima de sus rivales que optan por un diseño más refinado y sereno; deportividad, sinónimo de BMW. A diferencia de los otros tres modelos, el X5 mantiene las líneas heredadas de las anteriores generaciones. Además, el SUV de BMW destaca por ser el único modelo de la gama bávara que incorpora los “Aero Blades” en el extremo derecho, con el fin de canalizar mejor el flujo de aire para aumentar sus prestaciones aerodinámicas.

Como todos los SUV de esta comparativa, la configuración de siete plaza está disponible como opción. Los asientos ofrecen un gran confort incluso en los viajes más largos. El sistema de infoentretenimiento iDrive ofrece una gran accesibilidad a cada uno de los menús a través de un joystick giratorio táctil. El paquete M le da un toque de deportividad que le sienta como anillo al dedo.

La suspensión trabaja a las mil maravillas para ajustar el balance de carrocería al mínimo, aumentando nuestra confianza a la hora de trazar las curvas, junto con una de las direcciones más sobresalientes del segmento. A su gran maniobrabilidad se une el motor diésel de seis cilindros que rinde 258 CV y un par máximo de 560 Nm; números que dotan al X5 de una velocidad máxima de 230 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 6,8 segundos.

Con una longitud de 4,88 metros, el X5 es el coche más compacto de la comparativa; por tanto, si eliges la tercera fila de asientos opcional es el que menos espacio ofrece. Sus prestaciones en terreno offroad son sensacionales, a pesar de montar neumáticos pensados para carretera, más que suficiente para el uso cotidiano. No obstante, si nos metemos en terreno desconocido, quizás el Discovery tenga la voz cantante.

Audi Q7, en el equilibrio está la virtud

Si tuviéramos que elegir al SUV más equilibrado, el Audi ganaría la comparativa. Una perfecta combinación entre dinamismo, versatilidad y confort; todo lo que buscas en su justa medida. Sin embargo, si tienes que elegir una de las áreas en la que Audi destaca, sin duda sería el diseño interior. Los acabados de altísima calidad se funden con la más alta tecnología donde destacan el de infoentretenimiento junto y el Virtual Cockpit, una pantalla digital como panel de instrumentos que podemos personalidad a voluntad. Nuestra unidad monta un interior deportivo en Alcántara que infunde un gran balance entre comodidad y deportividad. En la segunda fila de asientos hay espacio de sobra para las rodillas.

El sistema de tracción total quattro juega a favor del Q7 en los terrenos más delicados, gracias en parte a la suspensión regulable de hasta seis alturas diferentes; en nuestro caso, nuestra unidad montaba el motor diésel de seis cilindros que rinde una potencia de 272 CV con un consumo muy reducido de 5,7 l/100 km, sobre todo teniendo en cuenta sus más de dos toneladas de peso.

En prestaciones dinámicas, se posicionaría justo detrás del BMW, con un comportamiento bastante deportivo pero sin sacrificar en exceso el confort. A pesar de su aspecto elegante y refinado, el Q7 puede adentrarse en cualquier tipo de terrenos y salir airoso. No se siente nada pesado y su suspensión neumática hace que no sintamos la mayoría de los obstáculos que nos encontremos en carretera. Si hablamos de chasis, el Q7 entraría en juego junto con el BMW y el Land Rover, el cual se muestra en perfecta armonía entre una conducción confortable y deportiva.

El término tecnología forma parte del ADN del Q7, incluyendo la última generación de sistemas de ayuda a la conducción, como el asistente de eficiencia predictiva, la detección de tráfico cruzado, asistente de remolques y,como novedad, el programador de velocidad activo con función adicional durante los atascos.

El sistema de iluminación está presidido por los grupos ópticos Matrix Led, los cuales cuentan con diodos independientes que iluminan a la perfección la carretera, apagando individualmente ciertas secciones del faro para evitar deslumbrar a peatones o vehículos. Una burbuja de seguridad que proporciona todo aquello que buscas de una forma equitativa; ni muy deportivo ni demasiado “soso”.

Volvo XC90, el diseño por bandera

En todos los grupos de amigos hay guaperas que se lleva todas las miradas; en esta comparativa, ese sería el XC90. Sus líneas esculpidas bajo la filosofía escandinava son únicas y deseables a parte iguales; “transmitiendo fuerza pero sin ser agresivo” como dijo tiempo atrás Pär Heyden, director de diseño.

Es solo 20 mm más corto que el Discovery, arrojando una longitud de 4.950 mm y posicionándose entre el Q7 (5.052 mm) y el BMW X5 (4.886 mm). Sorprende la facilidad a la hora de acceder a la tercera fila de asientos –en este caso de serie–.

En el interior encontramos el mimo por el detalle que caracteriza a la marca sueca, incorporando materiales como el cuero napa en su  junto con una pantalla táctil de nueve pulgadas que elimina todos los botones, excepto aquellos destinados al volumen.

En cuanto a las prestaciones dinámicas, vemos que este no es su mejor atributo; cuenta con una dirección un tanto perezosa a la hora de trazar curvas, menos directa que la de sus rivales. El XC90 llega al mercado solo con motores de cuatro cilindros. El D5 que estamos probando produce una potencia contenida de 235 CV –en comparación con los otros tres integrantes– y un par de 480 Nm. En este apartado, el motor del XC90 se muestra algo menos reactivo, aunque su insonorización y su suavidad inclinan un poco la balanza. Si queremos suplir ese déficit de potencia/par, tendremos que irnos a la variante híbrida Plug-in con 408 CV y 640 Nm. A pesar de que no es el más potente de la comparativa, vemos que su transmisión de ocho velocidades cambia entre marchas de una forma muy fluida.

Cuenta con una suspensión neumática como opción, con unas características muy similares a la que podemos encontrar en el Q7. También incorpora sistemas de seguridad como Asistencia de arranque en pendientes. En una conducción normal de carretera es el más sereno, sin embargo, pierde puntos a la hora de “atacar” las curvas. Algo más reactivo que el Discovery, pero más perezoso.

No cabe duda de que delante tenemos a cuatro pesos pesados del mercado. La pregunta que te deberías hacer es ¿qué buscas en un SUV? El perfecto equilibrio lo tendrías con el Audi Q7, gran espacio, una gama de motores muy eficientes junto con un acabado interior sin rival. ¿Quieres prestaciones dinámicas? El BMW X5 es tu coche, un SUV con carácter “granuja” y con una dirección muy precisa. ¿Quieres ser el centro de todas las miradas? Con el XC90 lo serás, un diseño sencillamente brillante con todos los sistemas de seguridad que puedas imaginarte. ¿Eres de los que te gusta la aventura? El Discovery te mostrará caminos que parecían ocultos entre la naturaleza, pocos obstáculos pueden detener su espíritu de explorador.

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