Prueba Tesla Model S 90D, la hora de lo eléctrico ya llegó

Prueba Tesla Model S 90D, la hora de lo eléctrico ya llegó

¿Es la hora de comprarse un eléctrico? Bueno, su reloj quizás no le pueda responder, pero nosotros lo intentaremos. Desde luego, si lo que se busca es un eléctrico que sea como todo un coche tradicional, el Tesla Model S es el perfecto candidato. Con una autonomía casi de gasolina, con tecnología de máxima categoría, pero con una apariencia que huye de esos concepts de ángulos imposibles o de tamaños pensados para ciudad. Es un coche, es eléctrico y es real, es le presente, un presente con luces y sombras pero con la mirada puesta ya en un futuro más prometedor. Nos ponemos al volante del producto estrella de Elon Musk para ver si el gurú de la movilidad tiene futuro. 

Como ya sabréis, la marca estadounidense ya está en nuestro país de forma oficial, incluso acaban de inaugurar un centro técnico en Barcelona. Esto significa que ya no tienes que ir a por tu Tesla nuevo a Holanda, ni importar uno usado de algún país escandinavo. Es más, hemos configurado un Tesla Model S en la web y la entrega se efectuaría en 3 meses. El Model 3 ya es otro cantar… Y si lo que preferimos es un SUV, tenemos el Model X.

Seguramente hasta hace poco el Model S podía resultar exótico, un producto con mucho tirón al otro lado del charco y algunos países ricos de Europa. Después pasó a ser el coche estrella de una compañía de servicios de chófer privado y ahora ya han desembarcado. Nuestro protagonista es un Tesla Model S 90D. 90 kWh de potencia de las baterías y la D de dos motores (Dual Engine), por lo que tenemos tracción a las cuatro ruedas y una autonomía bastante generosa de 450 km reales. La combinación es adecuada, pero si se buscan las máximas prestaciones el Model S P 100D es el rey de los vídeos de carreras de aceleración en Youtube

De aspecto el Model S es bastante elegante, el año pasado sufrió un restyling que afectó a su frontal, pasando a tener la calandra limpia que vemos ahora, mas curvada hacia dentro y del mismo color que la carrocería, así como a sus ópticas, de LED. Mide casi 5 metros de largo, aunque es bastante manejable, lo que otorga un espacio interior generoso en cualquiera de sus filas de asientos. Tanto que por 4.200 euros podemos equipar dos asientos en sentido opuesto en el maletero de 895 litros, eso sí, solo cabrán niños. Como es eléctrico, la parte delantera donde debería ir el motor también es un hueco para guardar objetos, con más de 100 litros de capacidad. Por espacio que no falte. De serie lleva llantas de 19 pulgadas, con opción de 21, en un único diseño pero varios colores. 

El Tesla Model S tiene precio de premium, aspecto de tal, y comportamiento acorde. Es rápido, mucho y eso que no es el tope de gama. El 90D tiene un motor en cada eje que le permite desarrollar 381 CV y 440 Nm que llegan en cuanto mueves el pedal del acelerador un milímetro. Hace el 0 a 100 km/h en sólo 4,4 segundos, más rápido que un 911 Carrera manual 991 MkII, y tiene una velocidad punta de 250 km/h. La entrega del par es instantánea por su condición de coche eléctrico, sin marchas, solo una directa en su transmisión. Además el hecho de que empuje con tanta fuerza en silencio sorprende aún más las primeras veces, solo se percibe un leve zumbido de nave espacial.

Son más de 2 toneladas las que pesa esta berlina de gran tamaño debido a sus baterías y sus dos motores, los cuales por cierto cuentan con garantía por parte de Tesla de por vida, el resto del coche 10 años. Eso es compromiso. A pesar de su peso se mueve muy bien, la dirección es buena, y mejor si se pone en el modo sport, donde gana algo de peso y firmeza, el otro modo es solo recomendable para ciudad. Es aquí donde el Tesla gana mucho, sin emitir CO2 ni NOx, sin generar ruido, si apagas la radio es un remanso de paz en movimiento en las urbes. Encima es cómodo, mucho, gracias a una suspensión neumática. Encaja los baches de maravilla, casi no los notas. Además puedes subir el morro en los resaltos, y memorizar esa acción a través de geolocalización, por si no quieres tener que estar apretando el botón cada vez que sales de tu calle y sus interminables resaltos de hormigón. 

En carretera muestra un buen aplomo y en vías secundarias a velocidad normal se comporta muy obedientemente. Debido a su peso no es muy agradecido en reacciones, pero tiene un centro de gravedad a una altura muy buena para no causar problemas, gracias a que sus baterías están debajo del suelo del habitáculo. Hablando de baterías, durante los días de prueba el estado de la carga de la batería no ha sido motivo de preocupación ni obsesión. Esto se debe a que el Tesla Model S 90D homologa según ciclo NEDC más de 550 km de autonomía, que luego en conducción real, con tus atascos mañaneros, el abuso del aire acondicionado y los pisotones para que tu copiloto flipe un poco se quedan en 450 km reales que tampoco está nada mal. ¿Y si me quiero ir a la playa? Bueno depende de a que playa tardarás casi lo mismo porque ya hay unos cuantos Superchargers en España y más que llegarán. De momento tienes uno en Burgos de camino al norte, otro en Zaragoza de camino a Barcelona o Francia, otro en Albacete de camino al Mediterráneo y al llegar a Valencia un hotel tiene otro. De aquí a un año habrá más de 20 en toda la península, prueba del compromiso de Tesla con su llegada al país. 15 minutos de recarga en estas estaciones suponen 250 km de autonomía, y parar en un viaje de más de 4 horas es algo casi obligatorio, así que al final el tiempo empleado es el mismo.

Pero si lo que quieres es cargar tu coche al llegar, están los puntos de carga de destino, por ahora solo en hoteles y centros comerciales. Nosotros acudimos a uno en un centro comercial. Sólo funcionaban dos de las tres tomas pero la carga es algo más rápida que en un enchufe corriente y las plazas para aparcar son bastante amplias. Para cargar tu Tesla es muy fácil: aparcas, apagas el coche, coges la manguera de carga y la enchufas al coche apretando el botón de la boquilla, lo que abre la tapa del enchufe de nuestro Tesla. Una vez enchufado una luz parpadeará para luego quedarse fija de color verde, es que está cargando. En el centro comercial puedes recuperar fácilmente la energía gastada en ir y volver mientras haces tus compras. Lo bueno es que desde el navegador del coche, se calcula la energía que te quedará al llegar al destino o si tienes puntos de carga de camino, y si están ocupados o no esos puntos.

Hemos probado el famoso Autopilot y el resultado es que Tesla está listo para la conducción autónoma, pero no la legislación, ni las carreteras ni muchos conductores. Actualmente llevar el Autopilot completo conlleva un sobrecoste de unos 8.000 euros en total debido a dos paquetes de mejoras. Una vez instalados el sistema se actualiza solo y de forma remota totalmente gratis. Si nos llevamos el pack completo tendremos un coche listo para ser autónomo en el futuro, y que además a día de hoy nos facilita la conducción mucho. Lleva múltiples radares y cámaras para controlar todo lo que ocurre a nuestro alrededor, pues en autopista puede frenar, acelerar, cambiar de carril y mantener el coche en este por sí mismo. Pero como todavía no es un coche autónomo no podremos abusar de esas capacidades. Todo funciona con bastante suavidad y de forma muy natural, incluido el mantenimiento de carril y cambiar con solo accionar el intermitente. Tesla en su última versión de Autopilot instaló un modo anti-abusones. Si pasados 10 segundos no tocamos el volante el coche empezará a emitir señales visuales en el panel de instrumentos, después serán vibraciones en el volante, luego sonoras y por último el sistema desconectará la opción de controlar el volante, por lo que deberemos tomar el control de nuevo pues el coche se empieza a frenar al desconectar también el control de crucero. Y eso es todo lo que hace, se desconecta y luego, para volver a conectarlo deberemos detener el coche completamente, seleccionar la P en la palanca y apagar el coche. Luego vuelve a funcionar todo una vez arranquemos. Mercedes por ejemplo, en lugar de dejarte tirado en medio de la autopista, lleva el coche hasta el arcén cambiando de carril el solo y conecta los warning.

Su interior es sencillamente embriagador. Es muy limpio, de líneas armoniosas y centrado en dos elementos, el volante y su enrome pantalla de 17 pulgadas. El Tesla Model S rompió moldes cuando llegó gracias a esa mega-tablet que lleva en el salpicadero. La primera vez que la ves te sientes como cuando estrenas tu primer tablet, quieres tocar todo y navegar por cada submenú. No hay más que dos botones en todo el salpicadero, el de los warning y el de abrir la guantera, lo demás se controla desde su pantalla. El uso del navegador por Google, la radio y la climatización son increíblemente sencillos e intuitivos. El resto de menús solo requieren un poco más de práctica. Podremos encender y apagar las luces exteriores y de dentro, ver los consumos de la batería de toda la vida del coche o de un determinado periodo, conectarnos a Internet, escuchar Spotify y mucho más. Y lo mejor, todo eso es de serie. Como extra “friki” se puede pedir el paquete Premium que incluye un filtro de quirófano para el interior, los cinco asientos y el volante calefactados, y un equipo de audio de alta calidad. Es una pena que no se puedan pedir esos elementos por separado, pues el pack cuesta 5.300 euros y haya quién no necesite que su Tesla le salve de una posible guerra bacteriológica, pero en Estados Unidos por lo visto lo piden bastante…

Todo tiene un buen tacto y está rematado correctamente, tenemos cuero, plásticos duros y aluminio para ciertos detalles o los tiradores de las puertas. Los mandos del Autopilot y la palanca selectora de marcha son extrañamente familiares a cierta marca alemana con una estrella en sus frontales, pero no pasa nada porque son de calidad. Como hemos señalado antes hay espacio de sobra para todos sus ocupantes y el de carga es mayor aún. Incluso en el maletero trasero hay un pequeño baúl donde esconder los conectores y adaptadores de carga, porque por ahora la toma de Tesla es única para sus modelos, pero se pueden adquirir adaptadores de todos los modelos.

La experiencia con el Tesla Model S ha sido bastante gratificante, demostrando que el coche eléctrico ya no es el futuro, es el presente, que se puede tener un coche de cero consumos y cero emisiones como primer coche y además disfrutar conduciéndolo y hacerlo con todos los lujos y comodidades. El Tesla Model S parte en España con un precio de 87.400 euros, nuestra versión son 103.800 euros, pero como llevaba casi todos los extras a excepción de los asientos del maletero, el precio se disparaba rondando los 120.000 euros. A este nivel nos metemos en el terreno del Porsche Panamera Hybrid o el BMW Serie 5 híbrido, pero el Tesla Model S nos ofrece mejores prestaciones, cero emisiones y consumos y varios niveles de potencia. 

Fotos: David Photocars

Sobre el Autor

Noticias o artículos relacionados

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

18 + 12 =