Prueba nuevo Volvo XC60 T6 AWD, haciendo honor a los clichés

Prueba nuevo Volvo XC60 T6 AWD, haciendo honor a los clichés

Es hablar de Suecia y a la mente se nos viene esa cadena de venta de muebles, esas turistas atractivas, ese diseño escandinavo y esos coches tan perfectos y seguros. Y es hablar de Volvo y ocurre que algo similar, nos viene a la cabeza todos esos clichés sobre la marca y su filosofía y ¿sabéis qué? Después de probar el nuevo Volvo XC60 resulta que son ciertos. Y no solo son ciertos sino que son buenos, pues aúnan estilo, comodidad, seguridad y vanguardia. Más o menos son un fiel reflejo del país del que proceden, pero sin melena rubia ni metro noventa.

Volvo cumple 90 años y desde hace dos ha comenzado a renovar toda su gama hacia un planteamiento muy acertado. Comenzaron con su SUV de mayor tamaño, el XC90, después la serie 90 con el S90, V90 y V90 Cross Country. Ahora le toca el turno al SUV premium más vendido de su segmento en Europa, el Volvo XC60.  Un coche completamente nuevo y que continua con la evolución de la experiencia de conducción SUV sueca.

El nuevo XC60 se asienta sobre la plataforma modular SPA, la misma que usa toda la serie 90 y 60. Hablamos de una plataforma pensada no solo para acoger varios modelos sino para ser electrificada, y es que Volvo quiere tener para 2025 un millón de vehículos electrificados circulando por las carreteras de todo el mundo. De primeras el Volvo XC60 cumple con la imagen del diseño escandinavo, líneas sutiles, proporciones perfectas. Se puede decir casi que es un XC90 encogido, pero es que es incluso más atractivo que el modelo de mayor tamaño (hay una diferencia de longitud de casi 30 cm). Su frontal es poderoso, dominado por los faros LED de diseño de martillo, si, el de Thor. Con una calandra vertical, ese capó con nervio a los lados y ese lateral definido por el nervio en la zona baja de las puertas hacen que definitivamente no se nos ocurra un SUV del segmento D más atractivo que este. Como buen SUV su gama de llantas abarca desde las 17 a las 22″.

El diseño escandinavo se mantiene en su interior. No os alarméis, no hay muebles “stronhölmk” ni esas cosas sino calidad y buen gusto a partes iguales. Empezando por su original mecanismo de arranque (es una ruleta que se gira a la derecha situada en el montante central entre ambos asientos), hasta sus asientos (con opción de masaje, de calefacción y ventilación), su salpicadero y así en todo su conjunto. Madera, cuero, aluminio, casi se nos olvida que en ciertos sitios hay plástico, pero es que ni siquiera lo parecen hasta que no los tocas. Gracias a su tamaño de 4,69 metros de largo y a una batalla de 2,86 metros las plazas traseras son más que espaciosas para un adulto de estatura alta. Más le vale a la marca de un país cuya estatura media es 1,79 metros. Su maletero también es generoso con 505 litros y la posibilidad de poder contar con el portón de accionamiento eléctrico y apertura sin manos, ya sabéis, la “patadita” bajo el paragolpes. A destacar para los amantes de la música el equipo de audio Bower & Wilkins, que es de serie pero en opción equipamos uno con mayor potencia.

El nuevo Volvo XC60 llega con cinco motorizaciones. En las versiones diésel están los motores D4 de 190 CV y D5 de 235 CV. En gasolina se sitúan el T5 de 254 CV y el T6 de 320 CV. Además está la versión híbrida enchufable, el T8 de 407 CV y 640 Nm de par con el que poder recorrer 45 km en modo 100% eléctrico. Todos llegan con la caja de cambios automática de 8 velocidades y la tracción total AWD. Hasta 2018 no llegará la versión D3 de 150 CV y de tracción delantera, el D5 automático de tracción delantera y el D4 AWD manual.

Hemos podido probar la versión T6, un motor que se ha mostrado más que resuelto e incluso el más recomendable para el XC60 en las variantes gasolina. Es tremendamente silencioso en autopista, también gracias a un buen aislamiento del interior, y gracias a los diferentes modos de conducción podemos hacer que el coche cambie de actitud en cualquier momento. Son los modos Eco, Confort, Dynamic, Offroad e Individual. En modo Confort todo va sobre algodones, el coche responde con una suavidad y tacto agradable, sin sobresaltos ni reacciones bruscas, se te olvida que vas en un coche de 1.800 kilos. Usar el modo Dynamic vuelve nervioso al XC60, el pedal del acelerador al rozarlo hace que el morro del coche ya empiece a insinuarse y aunque no es explosivo si es muy vivo y gana velocidad con gran soltura. La sensación de velocidad no es tanta pero si miras el marcador del Head-Up Display verás que si corre.

Su suspensión neumática en opción es fundamental para que la respuesta y comportamiento del Volvo XC60 sea la esperada. Con ella su altura al suelo varía en función del modo seleccionado, ganando 40 mm de altura en el offroad, reduciéndolo 10 en modo Eco y 20 en Dynamic. Aplomo en curvas, sin balanceos inoportunos y con una dirección muy progresiva en dureza y tacto a media que se gana velocidad. No es la más transmisora del mundo pero tus mente sabe que las acciones se están ejecutando con celeridad y precisión milimétrica.

Pero sin duda el cliché número uno de la marca sueca es, efectivamente, la seguridad. Ya hemos dicho que el coche la transmite al volante, pero también a tu alrededor ya estés dentro o fuera del coche. Sistemas de ayuda a la conducción más que sabidos y conocidos aparte, Volvo ha integrado en el XC60 tres sistemas nuevos que marcarán la diferencia a la hora de evitar un accidente. Uno de ellos es el que permite evitar una colisión frontal con los vehículos del carril contrario al adelantar. Este sistema funciona entre 60 y 140 km/h y lo que hace es detectar el vehículo que viene por el carril contrario y automáticamente frenar el coche y dirigir la dirección de vuelta a nuestro carril. Otro de esos sistemas es parecido pero con vehículos que vienen por detrás, si el coche detecta que al invadir el carril el coche que viene puede colisionar reconduce el coche al carril en el que estábamos y frena en caso de que hayamos rebasado el coche de delante. Y por último está el sistema de ayuda en caso de maniobra evasiva. Entre 50 y 100 km/h si realizamos una maniobra de esquiva de algún obstáculo el coche se pone en situación para que los movimientos de volante no sean excesivos y podamos volcar.

Volvo XC60

Y dejamos para el final el tema conectividad. En su interior tenemos la misma pantalla de 9 pulgadas táctil que podemos encontrar en el XC90. Un diseño claro, sencillo y una respuesta inmediata. Cero quejas al respecto. Además se puede conectar nuestro móvil y usarlo de plataforma multimedia en la pantalla.

El nuevo Volvo XC60 cuenta con tres niveles de acabado, empezando por el Momentum, luego Inscription y R-Design. Ya está a la venta en España y en Julio llegarán a los concesionarios las primeras unidades. Si elegimos el modelo de partida tendremos un XC60 D4 AWD por 51.190 euros. Pero en 2018 por 40.800 euros tendremos el D3 manual de tracción delantera. Nunca antes los clichés habían dado como resultado un coche tan equilibrado y atractivo.

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