Prueba Kia Stonic: el arte de personalizar nuevos horizontes

Prueba Kia Stonic: el arte de personalizar nuevos horizontes

Cuando parece que no podía sorprendernos más el mercado, un nuevo segmento aparece para quedarse y establecerse como una de las ramas dentro de la industria del automóvil con más crecimiento. El segmento SUV-B pertenece al de los crossover compactos, modelos que ofrecen las mismas comodidades de un SUV (posición más elevada) y la misma practicalidad junto con unas dimensiones más recudidas pensadas para circular por entornos urbanos. Se prevé un fin de año lleno de lanzamientos de este mercado y entre ellos está el Kia Stonic.

La marca coreana ha adoptado una nueva postura a la hora de abandonar su “área de confort” para adentrarse de lleno en un nuevo segmento; a su vez, hay que mencionar que también lanzará un modelo sin precedentes en la marca, el Kia Stinger, un deportivo de altas prestaciones que pretende revolucionar el mercado. Sin embargo, hoy te hablo de otro “game-changing” como dirían los ingleses, un modelo que pretende revolucionar el mercado a nivel mundial.

Apariencia moderna

Su filosofía es la siguiente: desarrollar un todocamino lo más compacto posible, tomando como inspiración estética a los SUV más grandes. Presenta unas dimensiones reducidas- 4.140 mm de longitud, 1760 mm de ancho y 1.520 mm de alto– dentro de la plataforma del actual Kia Rio. Su diseño se ve reforzado por la presencia de una carrocería bitono en la que podemos elegir un color entre las 20 combinaciones posibles9 colores exteriores, 5 para el techo y otros 4 para ciertos elementos del interior-.

La parte frontal destaca el diseño “tiger-nose” de la calandra, junto con unos nervios en el capó que enfatizan su carácter deportivo. A su vez, presenta unos hombros y paso de rueda muy voluminosos para un coche de su categoría junto con unos faros delanteros totalmente nuevos, con una estética más afilada. En general, podemos ver que destaca por sus líneas horizontales unidas a superficies esculpidas más suaves.  

De perfil, el Stonic presenta una línea de techo baja que está a su vez complementada por los pilares A que están ubicados en una posición más retrasada que sus competidores, lo que da la sensación que el capó tiene más protagonismo. Su batalla se sitúa en los 2.580 mm junto con unos voladizos delantero y trasero cortos, lo que mejora la habitabilidad interior. Los hombros y pasos de rueda traseros se muestran con una estética llamativa con un borde de entrada con un recubrimiento interior en negro, unido a los paneles exteriores del color de la carrocería.

En la trasera, los faros traseros con efecto 3D dotan de gran personalidad y de apariencia premium al SUV compacto. Estos se han desarrollado manteniendo un estilo parecido al grupo óptico delantero. También el paragolpes trasero junto con los protectores bajos refuerzan su robustez.

Tu Stonic a medida

Una de los aspectos más demandados por los consumidores es la posibilidad de personalización de los modelos, una tendencia que no está haciendo otra cosa nada más que crecer. En este caso, con el Stonic se cubren las expectativas y presenta un total de más de 20 combinaciones posibles de colores, a elegir entre 9 colores exteriores para la carrocería, 5 colores exclusivos para el techo, junto con otros 4 para dotar al interior de ciertas pinceladas de arte moderno. Un aspecto que sorprende dentro de este segmento es la tendencia a la adopción de un pilar C tipo targa, un toque de diseño que da un giro de tuerca a todo lo convencional y pone patas arriba las corrientes de estética actuales.

Dependiendo de la motorización seleccionada, se puede elegir entre unas llantas de aleación que parte desde las 15 hasta las 17 pulgadas. Dependiendo de los colores exteriores de la carrocería que queramos elegir, los colores que realizan el contraste en el techo son el Negro, Verde, Rojo, Blanco o Naranja.

Redefiniendo las reglas en su interior

Y es que a pesar de presentar materiales aparentemente simples, la configuración que ha adoptado Kia para el Stonic le confiere un aire “premium” que nos sorprende enormemente. Y es que ya la marca nos sorprendió con el interior del Kia Picanto y esta vez, con el Stonic, lo han vuelto a hacer.

Para empezar, la consola central está presidida por una pantalla táctil flotante de 7 pulgadas con sistema de navegación integrado y con un alto grado de conectividad tanto para Apple CarPlay como para Android Auto. Una imagen exterior dinámica que se complementa con un habitáculo interior jovial; en este caso presenta unos perfiles esculpidos con formas geométricas, tomando de inspiración el acabado exterior del Stonic para la realización del salpicadero interior.

La personalización continúa en el interior; el Stonic presenta un acabado de serie con una tapicería negra de un solo tono y para el acabado más alto, el tech, incorpora opcionalmente un paquete de color naranja en ciertos elementos del interior, como los pespuntes en el volante, consola central y adorno en los asientos. Debido a sus voladizos -tanto delantero como trasero- sorprende con una amplia habitabilidad interior.

El maletero cuenta con una capacidad de 352 litros, que se pueden ampliar hasta los 1.135 litros cuando abatimos los asientos traseros. La segunda fila de asientos no es modulable, imposibilitando el desplazamiento de la fila hacia delante o hacia atrás.

Con los pies siempre en el suelo

El Kia Stonic presenta un paquete de equipamiento de seguridad que introduce novedades dentro del segmento. Entre ellas hay que destacar un nuevo sistema de suspensión que es novedad en este modelo, el cual le confiere un gran dinamismo y aplomo en carretera. La tecnología impregna cada célula del Stonic, y prueba de ello son los diferentes sistemas de ayuda a la conducción que se acoplan de serie en el coche. Entre ellos podemos encontrar la vectorización de par por frenado (Torque Vectoring by Braking), Control de Frenado en curva, Estabilidad en Recta y el Asistente de Arranque en rampa. Adicionalmente a esto, cuenta con el control de estabilidad de serie (ESC) y sistema de gestión de la estabilidad  (Vehicle Stability Management VSM) de la marca coreana.

Su estructura es ligero y resistente, lo que mejora su seguridad pasiva general. A grandes rasgos, el bastidor está fabricado en acero avanzado de alta resistencia, lo que incrementa la rigidez y la seguridad durante la marcha. También existen las ADAS (asistencias de conducción avanzadas) del programa DRiVE; entre ellas destacan el Sistema de Frenada de Emergencia y el Lane Assist o sistema de ayuda al mantenimiento del carril. También se implementa el sistema de detección de fatiga, el cual avisa cuando el conductor circula por un periodo superior a las 2 horas.

Motores pequeños pero matones

En nuestro país se ofrecerán hasta 3 motorizaciones distintas, a elegir entre dos gasolina y una diésel. Todos ellos presentan una alta eficiencia y cumplen la normativa Euro 6 de emisiones contaminantes.

El primer motor- y el que se posiciona como el favorito- es el T-GDI (inyección directa de gasolina turboalimentado) de 1.0 litros, el cual desarrolla una potencia máxima de 120 CV y 172 Nm de par. Según nos ha informado la marca, para mediados de 2018 también estará disponible esta misma motorización con una potencia de 100 CV.

Un motor atmosférico se presenta como el segundo candidato entre los motores de gasolina; hablamos del MPI de 1,25 litros de 84 CV y 122 Nm. A su vez se presenta la tercera opción en forma de diésel de 1.6 litros, con 110 CV de potencia y 260 Nm de par desde 1.500 vueltas.

Todas las motorizaciones llegarán con una caja manual de seis velocidades por el momento; sin embargo, para mediados de 2018 de implementará también la caja automática de doble embrague de siete velocidades para el motor 1.0 de gasolina.

Sensaciones

Personalmente este segmento ha llamado mi atención desde el principio, ya que es un segmento que se diferencia de un crossover y de un SUV por “cuestión de tamaño”. Sin embargo, eso va más allá con el Kia Stonic. Estéticamente es rompedor y dinámico por partes iguales; su aspecto deportivo choca en un primer momento debido a las reducidas dimensiones del SUV-B, pero le sienta como anillo al dedo.

La calidad interior es más que correcta, tendría que hacer memoria para recordar un modelo (no premium) que consiga crear una atmósfera de calidad y refinamiento sin materiales ostentosos. La ergonomía del volante es simplemente sensacional, unida a una dirección muy precisa y deportiva, generando un buen “feedback” sobre todo lo que acontecía en la carretera. En nuestro caso, tuvimos ocasión de probar tanto el motor de gasolina turboalimentado de 1.0 litros de 120 CV, así como el diésel de 1.6 litros y 110 CV.

Por un lado, el motor 1.0 de gasolina se presenta juguetón y le gusta subir de vueltas, aunque su terreno de juego ideal se encuentra en las 3.500-4.000 vueltas. El empuje es correcto a bajas vueltas y destaca por su gran insonorización interior, lo que se agradece en los viajes largos por la carretera. Conseguimos un consumo de poco más de 6 l/ 100 km en conducción urbana y carretera, lo que no está nada mal para albergar 120 CV en su corazón. Se nota que su bajo cubicaje mejora el manejo general del coche y lo vuelve más reactivo.

Llegamos a la motorización más eficiente, la diésel de 1.6 litros. En este caso, el par se nota desde el primer momento, el empuje de esta unidad de potencia es mayor, con un comportamiento muy lineal y con más fluidez que en el de gasolina. Sin embargo, es algo más ruidoso a altas velocidades en comparación con su contraparte de 1.0 litros, aunque no compromete el confort interior. Los consumos son casi insultantes, menos de 4,5 l/ 100 km durante nuestro test por carreteras alemanas a una velocidad constante. En general, este motor es más equilibrado y dócil, dejando el nervio y dinamismo para el motor de gasolina.

Hay que destacar en primer lugar que la comodidad interior es sublime, los asientos recogen el cuerpo perfectamente y presenta una posición al volante ligeramente más deportiva (inclinada hacia atrás) de lo que esperamos en un SUV compacto. El tacto del cambio es muy bueno, con recorridos cortos y directos que facilitan la maniobra.

La suspensión es uno de los aspectos que más me ha llamado la atención del SUV-B de Kia, ya que presenta una rigidez que no me esperaba en un modelo de estas características. Ojo, no digo que sea incómodo, pero si es verdad que la suspensión es más dura de lo que cabría esperar. A grandes rasgos, es una suspensión que proporciona una gran seguridad, debido a que reduce mucho el balance de carrocería en curvas, pero quizás sea algo dura para mi gusto.

Sin embargo, este hecho le distingue de entre los de su clase, ya que adquiere un carácter más dinámico y deportivo que se agradece dentro de este segmento. ¿Es divertido de conducir? Mucho, y además debido a esta suspensión y a la dirección directa que monta sentirás unas sensaciones deportivas que nunca has sentido en un modelo de estas dimensiones.

Estamos delante de un modelo que no solamente trae una estética llamativa para la visión y con el respaldo de los 7 años de garantía que asegura Kia, sino que además su precio va a ser “un dolor de muelas” para sus competidores. Estamos hablando que el motor 1.2 atmosférico de 84 CV en su versión más básica parte desde los 12.919 euros… Características de un SUV medio en una carrocería compacto por un precio muy inferior a sus hermanos mayores. Señores, les aviso, llega el mercado SUV-B, se avecinan curvas…

Precios de la gama Kia Stonic; presenta tres niveles de acabados: concept, drive y tech.

Gasolina

1.2 CVVT Concept: 12.919 euros.

1.2 CVVT Drive: 14.369 euros.

1.2 CVVT Tech: 15.669 euros.

1.0 T-GDI Concept: 14.669 euros.

1.0 T-GDI Drive: 16.119 euros

1.0 T-GDI Tech: 17.419 euros

Diésel

1.6 CRDI Concept: 15.869 euros.

1.6 CRDI Drive: 17.319 euros.

1.6 CRDI Tech: 18.619 euros.

Sobre el Autor

Noticias o artículos relacionados

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Trece + 8 =